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jueves, febrero 23, 2012

La capacidad de asombro

JOSÉ GIL OLMOS

MÉXICO, D.F. (apro).- Una mañana del año 2007, uno de los violinistas más famosos del mundo, Joshua Bell, se puso una gorra, unos jeans y una playera, y se fue al metro de Washington a tocar. Con su Stradivarius de 1713, tocó por 43 minutos varias piezas. Nadie se detuvo para escucharlo, pero logró juntar 32 dólares de 27 personas que pasaron y le aventaron unas monedas.

Este fue un experimento que realizó el diario The Washington Post para saber qué tanto la gente apreciaba la belleza de la música que era tocada en el Metro. El resultado fue que pocos repararon en el artista.

Lo que nosotros podríamos decir es que este experimento también muestra que la capacidad de asombro se ha ido perdiendo, y eso es muy peligroso para una sociedad como la mexicana, imbuida en una espiral de violencia permanente desde hace unos ocho años atrás.

Hace un par de años, en la ciudad de México también ocurrió un fenómeno parecido, pero completamente desgarrador.

Sin tener preciso el día, la historia que me narraron fue que una mañana, en una de las entradas del Viaducto Río La Piedad, cientos de autos pasaron sin detenerse por encima de un bulto que estaba sobre la calzada.

Las prisas, el tráfico, el estrés, el impulso urbano que nos come todos los días, hizo que nadie se detuviera a mirar qué era ese bulto que hacía brincar los vehículos, hasta que alguien se paro y descubrió que se trataba el cuerpo de una persona, que quizá había sido atropellada y nadie se detuvo para ayudarla.

Cierta o falsa, esta historia bien podría ser un ejemplo de la pérdida de la capacidad de asombro que hemos sufrido como sociedad en los últimos años y que se alimenta de la individualidad, egoísmo y falta de solidaridad, y ha crecido con el neoliberalismo, como lo señala Tony Judt en su libro Algo va mal, el cual ha inspirado a miles de jóvenes indignados en Europa y Estados Unidos.

En México, esta falta de capacidad de asombro la podemos constatar cuando miramos con indolencia la tragedia que sufrimos hoy en día con miles pobres, desempleados, indígenas olvidados, miles de muertos producto de la violencia del crimen organizado, pero también por la falta de derechos que es incapaz de garantizar el Estado y el gobierno en turno.

¿Qué puede conmover a una sociedad para que reaccione y ponga un alto a esta situación de violencia que genera muertes, desapariciones, ejecuciones, tortura y asesinatos de miles de hombres, mujeres y niños?

Hace tiempo se pensaba que el cambio podría venir por la vía armada, como lo proponían los grupos guerrilleros, luego se pensó que lo mejor sería por la vía institucional y pacífica de los partidos políticos. Canceladas estas posibilidades, se podría pensar que la presencia de una tragedia de grandes magnitudes podría ser el pivote para hacer reaccionar a la sociedad.

Vino entonces el asesinato de 42 niños menores en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, y no paso nada. Vinieron los hallazgos de las fosas clandestinas con miles de muertos, y tampoco paso nada. Comenzaron a sumarse diariamente los muertos y desaparecidos, hasta rebasar los 50 mil en cinco años, y nada pasó.

A partir de abril empezarán las campañas para que el 1 de julio se vote por el nuevo presidente de la República y los nuevos legisladores del Congreso de la Unión. En vísperas de la elección presidencial, seguramente todos los candidatos harán promesas de campaña para superar esta crisis. Dirán que en unos años acabarán con la violencia, que los soldados regresarán a sus cuarteles y los criminales dejarán las calles, que habrá seguridad y se crearán empleos, escuelas y hospitales suficientes para todos. Pero, otra vez, serán sólo promesas de campaña.

Hará falta algo más que eso para superar esta crisis y esta tragedia, para recuperar la capacidad de asombro extraviada en esta violencia cotidiana y rutinaria. Esa será responsabilidad de los candidatos, pero también de la sociedad, que tiene ante sí el enorme de reto de salir de esta indolencia que nos impide mirar conscientemente el horror en que estamos metidos.

jueves, febrero 02, 2012

En los zapatos del otro

MÉXICO, D.F. (apro).- La de México y varias ciudades más viven un efecto peligroso de encapsulamiento que no permite a sus habitantes palpar los altos niveles de violencia que hay en otros lugares del país y que se han convertido en espacios de horror y terror.

Paradójicamente, el Distrito Federal se ha transformado en un refugio para muchos que huyen de sus lugares de origen, pese a que en años anteriores era considerada la ciudad más insegura.

No es extraño ver a familias enteras o a jóvenes emigrando de sus lugares de origen, después de haber sido víctimas directas de la delincuencia organizada, que literalmente gobierna en varias zonas del territorio nacional, o de autoridades coludidas o que ya forman parte del crimen organizado.

Ante la falta de sensibilidad de amplios sectores sociales que miran desde lejos a las miles de familiares víctimas de la violencia – 60 mil muertos, 10 mil desaparecidos y más de 3 mil desplazados–, un grupo de artistas organizados en el colectivo “El grito más fuerte” lanzó la campaña “En los zapatos de otro”, mediante la cual ha convocado a toda la ciudadanía a exigir un alto a esta espiral de violencia que crece día con día.

Este colectivo ha reaccionado de mejor forma que otros grupos sociales, artistas, empresarios y religiosos que han preferido manifestarse contra las decisiones erróneas del gobierno federal, que en lugar de resolver el problema del crimen organizado, han incentivado la violencia con una estrategia militar y policiaca que históricamente ha demostrado que ocasiona más violencia, más muertes, más corrupción y mayor consumo de enervantes.

Actores y actrices reconocidos, cantantes y artistas se unieron al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, y, con la frase “Ponte en los zapatos del otro”, buscan provocar una reacción social de empatía con todos aquellos que han sufrido el impacto del terror que ha ocasionado el crecimiento del poder del crimen organizado y la guerra declarada por Felipe Calderón desde el arranque de administración.

Quizá la campaña parte de aquel poema escrito por el pastor luterano alemán Martin Niemöller, que muchos le atribuyen erróneamente a Bertol Brecht:
“Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista/ Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata/ Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista/ Cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, porque yo no era judío/ Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar”.

Lamentablemente esto es algo que ocurre en México. La gente sólo reacciona hasta que la violencia le golpea directamente, sea a través de un familiar o un amigo cercano que es asesinado, extorsionado o desaparecido.

Antes de eso, no nos movemos, no alzamos la voz, no demandamos un alto a la violencia, que ha generado el rompimiento del tejido social y una situación de inseguridad que, entre otras cosas, coarta la libertad de tránsito, de expresión y de convivencia.

No se trata, como dice Calderón, de dejar de combatir al crimen organizado, sino de hacerlo de manera más inteligente e integral. En días pasados, el presidente panista dijo que su gobierno no es el culpable de las miles de muertes y desapariciones, sino que es el crimen organizado, olvidando que una de las tareas principales del gobierno y del Estado es garantizar la vida de los ciudadanos.

Por ello, si no ha logrado este objetivo fundamental, entonces es responsable directo de que la sociedad sufra el embate del poder de estas bandas de manera impune.

En el primer diálogo con el Movimiento por Paz con Justicia y Dignidad, las víctimas encabezadas por el poeta Javier Sicilia convocaron a Calderón a ponerse en sus zapatos para que tuviera conciencia cabal del dolor que han sentido todos y cada uno de ellos con la pérdida de un ser querido.

Al principio parecía que habían logrado sensibilizarlo, pero al paso del tiempo se dieron cuenta de que no habían conseguido cambiar su posición beligerante, que únicamente ha generado más violencia y muerte.

Ahora, este movimiento ciudadano y el grupo de artistas vuelven a hacer el mismo llamado, pero a la sociedad en general, con la campaña “En los zapatos del otro”, utilizando una serie de videos en los que se exponen los casos más emblemáticos y en los cada actor, actriz y cantante asume el nombre del familiar o de la víctima para dar a conocer su historia, su dolor, su sufrimiento.

Lamentablemente hasta ahora ninguna televisora se ha unido a esta campaña, ninguna se ha interesado en la difusión de estos videos bien realizados y que no tienen ninguna intención política o electoral, sino hacer un llamado a la solidaridad de todos para que ya no haya más muertos, más desaparecidos o más emigrados por la violencia.

Quizá lo hagan hasta que algunos de los familiares de los dueños o directivos, o ellos directamente, sean víctimas de la violencia. Para entonces, como dice el poeta alemán Martin Niemöller, ya no habrá nadie más que pueda protestar.

jueves, enero 26, 2012

Elba Esther Gordillo o ¿The King Maker?

MÉXICO, D.F. (apro).- Dice Denisse Dresser que en los últimos años la líder del Partido Nueva Alianza (Panal) y del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, ha jugado el papel de “King Maker”, es decir, la hacedora de reyes, que en nuestro caso sería de presidentes.

No hay idea más apropiada para definir el papel que en las últimas dos campañas ha desempeñado Gordillo para apuntalar a los candidatos presidenciales del PAN. Pero el rompimiento con Enrique Peña Nieto parece indicar que esta historia ha terminado y que el gran mito de su poder inconmensurable comenzará a derrumbarse.

Por años, la maestra rural, originaria de Comitán, Chiapas, construyó una imagen de dominio y control que apuntalaba con una red de negociaciones y complicidades, que iban desde el profesor más humilde hasta el político o funcionario más encumbrado en la pirámide del poder.

Nadie escapaba a su influencia política o económica. Hubo escritores e intelectuales, a quienes editó sus libros con tirajes increíbles; encumbró a periodistas y políticos; formó a profesores hasta hacerlos gobernadores y secretarios de Estado, e hizo amistades interesadas con todo el mundo a través de favores y regalos. En fin, hizo crecer tanto su imagen de poder que el periódico estadunidense The Wall Street Journal la comparó con aquel mítico líder sindical Jimmy Hoffa, que hace unas décadas hacía y deshacía a su voluntad a los gobernantes de Estados Unidos.

Aunque se formó en las filas del PRI, y desde 1979 se empoderó en el sindicato de maestros, gracias a la decisión de Carlos Salinas de Gortari, quien la puso en lugar de Carlos Jonguitud, paradójicamente la maestra se encumbró en el poder real hasta que el PAN llegó a la presidencia de la República. Llegó a tener su propio partido político, incidir en las decisiones legislativas e imponer a su familia y subalternos en posiciones privilegiadas de gobierno.

Durante 33 años seguidos ha sido la dirigente del sindicato magisterial más grande de América Latina, con un millón 400 mil agremiados, y en estas tres décadas también se ha erigido como la política mexicana más rica, con al menos 70 propiedades a su nombre, de su familia o de amigos cercanos, además de que maneja fideicomisos millonarios.

Sin embargo, hoy que el PRI y su candidato presidencial, Enrique Peña Nieto, le han dado la espalda al romper la alianza electoral que tenían para ir juntos en la contienda presidencial de julio próximo, la figura de Elba Esther Gordillo comienza a tomar otro tamaño, otra dimensión.

Al quedar fuera de la jugada política más importante de la que depende para mantenerse en las primeras filas del gobierno, ahora vemos a la maestra más como una administradora de influencias, oportunista e ilusionista. Más como un cacique en el ocaso, ya no como la “King Maker”, la hacedora de presidentes.

A pesar de todo su dinero y del poder adquirido, Elba Esther Gordillo ha sido expulsada del paraíso del poder priista en el que se crió y formó. Fuera de este primer circuito de repartición de poder, por primera vez en su vida política ha quedado sola y con un rango de influencia limitado. Quizá sea la ocasión en que se vea más frágil, tal vez más que en la administración de Ernesto Zedillo, en la que se vio en serios problemas, pues siendo aquel secretario de Educación le hizo la vida de cuadritos.

Con una historia negra, un nombre ligado a la corrupción y el abuso; sin el poder absoluto sobre el sindicato de maestros, que cada vez se inconforman más y se ponen en su contra; con alianzas rotas con todos los partidos y sus candidatos, la maestra podría enfrentar problemas serios si desde ahora queda en el desamparo político.

No es suficiente la cadena de favores con la que ha tejido su red de influencias, como para que ahora alguien quiera aliarse con ella o salga a defenderla cuando se decida investigar su riqueza y las acusaciones que hay de fraudes en el magisterio e incluso del asesinato del profesor Misael Núñez.

Por primera vez, Gordillo va sola en el camino, nadie la acompaña en su apuesta política y electoral. Por ello, por primera vez también la veremos en su exacta dimensión y a partir de ahí sabremos si en verdad es capaz de sobrevivir o sólo fue un mito que creció a la sombra del poder.

jueves, abril 14, 2011

¡Ya basta!

MÉXICO, D.F., 13 de abril (apro).- En su discurso ante empresarios en Torreón, Coahuila, el pasado martes 12, Felipe Calderón dijo que las manifestaciones populares en contra de la violencia no deberían de ir en contra de su gobierno o del Ejército, sino contra la delincuencia organizada, porque son ellos los que asesinan, secuestran, extorsionan y los que tienen asolada a gran parte de la sociedad y del territorio nacional.

A sólo unas horas de que Javier Sicilia convocó a una movilización nacional de protesta para el próximo 8 de mayo, contra la violencia generada por la guerra que el gobierno federal declaró a los narcotraficantes, Calderón quiere enmendar la plana y desviar la atención, pero nuevamente se equivoca y se confunde.

Se equivoca porque si el crimen organizado mata a jóvenes directamente y a través de las drogas, es porque el Estado y el gobierno que encabeza lo han permitido, dejando que los grupos tengan más poder corrompiendo a las instituciones policiacas, judiciales y militares.

Se equivoca porque si el narcotráfico ha crecido en México, es porque les han dejado las manos libres para que laven el dinero en los centros financieros, y no se castiga a ninguno de estos delincuentes de cuello blanco.

Se equivoca porque no cumplió su palabra de crear empleos, provocando que los jóvenes vean en la delincuencia la única salida para ganar dinero y tener éxito en la vida.

Se equivoca porque, creyendo que en dos años resolvería el problema del narcotráfico, sacando al Ejército a las calles, tendría el suficiente tiempo para cumplir su promesa de campaña de ser el “presidente del empleo”.

Calderón se equivoca porque si los grupos del crimen organizado como Los Zetas secuestran y asesinan a migrantes mexicanos y centroamericanos, es porque hay una participación de policías federales, aduanales, migratorios y hasta soldados, quienes son los primeros que violan y roban a esta gente, dejándolos a merced de los demás delincuentes que los extorsionan o matan, como ha sucedido en Tamaulipas, donde se han descubierto las fosas clandestinas más grandes y terribles hasta el momento.

Se equivoca en decir que no debemos confundirnos en identificar a los delincuentes que roban, pero si así sucede es porque hay una falta de eficiencia de los cuerpos policiacos, que no son capaces de detener esta oleada de atracos, ejecuciones y violaciones realizadas a plena luz del día.

Felipe Calderón olvida que si hay un crecimiento de la violencia y del poder de la delincuencia organizada es porque el gobierno que encabeza ha fallado no sólo en el tema de la seguridad pública, sino en empleos, salud, educación y bienestar social. Y que si los narcotraficantes gozan de poder en varias zonas del territorio nacional, es porque no han podido combatirlos desde su raíz y gozan de una total impunidad.

Se equivoca en pensar que movimientos como el que, por circunstancias dolorosas, encabeza el poeta Javier Sicilia, convocando a una movilización nacional el 5 de mayo, para luego concentrarse en el Zócalo capitalino el 8, tiene una “intención política” de golpear a su gobierno o a las fuerzas armadas.

Nuevamente se confunde, pues la convocatoria es para que se haga un alto a la estrategia militar y policiaca, porque no ha logrado disminuir el poder del crimen organizado, ni los niveles de consumo, ni la producción y comercialización de las drogas.

La convocatoria es para que se escuche a la sociedad y a los miles de deudos y se replantee el combate al narcotráfico, tomando en cuenta acciones de fondo, como la creación de empleos, la atención a las adicciones, la limpia en los cuerpos policiacos y militares corrompidos por la delincuencia organizada, así como pensar en el retiro paulatino del Ejército en las calles e invertir más en educación, salud y cultura.

La convocatoria de Sicilia y de muchos más que lo acompañan es para que Calderón, como jefe del Ejecutivo federal y de las fuerzas armadas, abra sus oídos y escuche las miles de voces que ya están hartas de tanta violencia y que demandan paz y tranquilidad.

En un truco discursivo sofista, Calderón ha pretendido apropiarse del lema que hizo famoso el EZLN en 1994: ¡Ya Basta!, y lo quiere utilizar para su fin propio fin, corrompiendo el sentido original de este grito que se lanzó contra el mal gobierno de entonces y de hoy.

Pero, como ha ocurrido en otras ocasiones, antes de escuchar, Calderón cierra no sólo sus oídos, sino el entendimiento y la razón. No ve ni escucha. Prefiere el aplauso fácil de quienes están de acuerdo con él antes de escuchar a un amplio sector de la sociedad. Opta por la sinrazón y la intolerancia y cree que sus enemigos son los que piensan diferente a él.

viernes, diciembre 03, 2010

Diez años perdidos

MÉXICO, D.F., 1 de diciembre (apro).- Hace diez años se consumó uno de los hechos políticos más importantes de la historia contemporánea del país: el fin del poder hegemónico del PRI, con 71 años de gobierno ininterrumpido.

Al mismo tiempo dio inicio lo que entonces se esperaba: una nueva etapa marcada por la transición democrática, el combate a la corrupción, la disminución de la pobreza y el impulso a la justicia. Es decir, un avance en el desarrollo nacional.

Una década después no sólo no hemos avanzado en estos y otros aspectos de la vida nacional, sino que incluso hemos retrocedido, creando una generación de jóvenes que ni estudian ni trabajan; un clima de violencia exacerbada por la lucha ciega contra el narcotráfico, que ha provocado más de 30 mil muertos, y el aumento de la población marginada, rebasando la mitad de la población nacional.

Quizá en la historia queden registrados los dos sexenios seguidos, gobernados por el PAN, como la “etapa azul”, pero a diferencia de la concepción que se tiene en las artes de épocas fructíferas para los creadores, en el caso de la política mexicana será sinónimo de una época perdida por los mínimos avances para el progreso nacional.

En los hechos, la llegada de Acción Nacional a la presidencia de la República significó muy poco o casi nada en cuanto a la transformación de la estructura del poder y de las instituciones y personajes que actúan de manera determinante en ella. Incluso en algunos casos fue todo lo contrario.

Por ejemplo, con el PAN en Los Pinos, la maestra Elba Esther Gordillo tuvo más poder que nunca. Vicente Fox y Martha Sahagún encumbraron a la dirigente magisterial hasta llegar a tener cotos de poder en el gobierno y en los órganos electorales, en tanto que Felipe Calderón le siguió dando todas las facilidades para mantenerla a su lado como una aliada, en pago a aquella acción en la que a pocos días de la elección de 2006, cuando no podía legitimarse, Gordillo le levantó la mano Calderón en señal de triunfo, adelantándose incluso al propio PAN.

Los presidentes panistas repitieron las mismas formas de negociación que el Partido Revolucionario Institucional en las cámaras de Diputados y Senadores, es decir mayor presupuesto a cambio de posiciones e iniciativas de ley a cambio de prebendas. Y como aportación empoderaron más a los gobernadores concediéndoles más presupuesto, sin pedir a cambio una rendición de cuentas.

El autoritarismo presidencial se exacerbó con Felipe Calderón, como en los tiempos del salinismo. Si en su tiempo Carlos Salinas de Gortari puso y quitó a funcionarios de primer orden y enfrentó crisis políticas y económicas con una voluntad propia de los caudillos mesiánicos, el panista ha tratado de remedar al priista con una actitud de soberbia, que ha llevado al país a una de sus peores situaciones.

Con este ánimo mesiánico, Calderón declaró la guerra contra el narcotráfico, sin tomar en cuenta que no es un problema que se pueda resolver únicamente con la fuerza, sino con inteligencia y con acciones de inclusión a la sociedad.

Sin la inteligencia de Salinas, Calderón ha tratado también de manipular a su partido imponiendo a los últimos presidentes –Germán Martínez y César Nava–, reeditando aquella vieja práctica priista del “dedazo”. Ahora intenta repetirlo con Roberto Gil, quien ha sido impugnado por la mayoría de los candidatos a la dirigencia nacional del PAN, principalmente por el senador Gustavo Madero.

Ha sido tal la ingerencia de Calderón en el PAN que el exdirigente nacional de ese partido, Manuel Espino, lo conminó a ser el presidente de la República y no del panismo. Las declaraciones fueron el preámbulo para que lo expulsaran de su partido, bajo el pretexto de que apoyó al PRI en las elecciones de Durango.

Lo más increíble es que acusaron a Espino de “exceso de libertad de expresión”, y eso que podría parecer una mala broma es una señal preocupante del perfil autoritario que tiene el gobierno de Calderón y las contradicciones que hay con su discurso de democratización de la vida política mexicana.

Sólo en los regímenes dictatoriales se dan este tipo de casos, en los que se castiga el “exceso de libertad de expresión” y la disidencia.

A últimas fechas Calderón ha iniciado una campaña preelectoral lanzando una tanda de acusaciones en contra del PRI, aduciendo que sería “una tragedia” que se regresara al pasado, porque sería el retorno del autoritarismo, la corrupción y la deficiencia del gobierno.
Calderón tiene razón en considerar que sería una verdadera tragedia el regreso del PRI y, sobre todo, si es el grupo Atlacomulco quien sostiene y apuntala Enrique Peña Nieto, junto con el poder de Televisa. Sin embargo, el panismo no representa una opción distinta a la del PRI, porque en los hechos es una expresión más de la cultura política mexicana, la del autoritarismo representado en el presidencialismo y en el ejercicio absoluto del poder.

viernes, noviembre 26, 2010

La transición de Oaxaca

MÉXICO, D.F., 24 de noviembre (apro).- Después de 81 años de gobierno de un solo partido, después de un gobierno encabezado por Ulises Ruiz que violentó todas las garantías individuales de los ciudadanos y que alcanzó los más altos niveles de corrupción, la llegada de Gabino Cué Monteagudo como gobernador se percibe con esperanzas, pero también con dudas razonables por los alcances que pueda tener.

Aunque Gabino Cué fue propuesto por una alianza opositora, sus antecedentes políticos están en el PRI, pues fue uno de los operadores del exgobernador Diódoro Carrasco y durante su gestión supo lo que son las lides de la negociación política como secretario de Gobierno del estado. Por ello, sabe por experiencia propia lo que significa ser priista y de las acciones que pudieran realizar para poner piedras en el camino de la transición en Oaxaca.

En lo días previos al cambio de gobierno, el próximo 1 de diciembre, hay un Oaxaca una gran expectación ciudadana y política por la integración del gabinete y por los primeros pasos que habrá de dar Gabino Cué al sentarse en la silla del Ejecutivo estatal.

Los más piden acciones justicieras contra Ulises Ruiz, de quien dicen resultó ser el peor gobernante de la historia de Oaxaca; otro tanto inquiere si habrá un equipo plural sin intereses de grupo o de partido, que acompañe al nuevo gobierno en la complicada etapa de transición que necesita la entidad para sacarla de los últimos lugares de desarrollo económico, político y social.

Uno de los planteamientos más recurrentes es si Gabino Cué se ocupará más de resarcir las cuentas pendientes de Ulises Ruiz y, en consecuencia, quedará atrapado en el pasado o dará mayor atención a sus propuestas de gobierno de transición para sentar las bases de un crecimiento urgente en el estado.

Aunque parezca la salida más fácil, una combinación entre ambas posiciones podría ser una política conveniente para Oaxaca, a fin de que Gabino Cue no repita la desilusión y el fracaso de los gobiernos de transición, como el de Vicente Fox y el de Felipe Calderón y, al mismo tiempo, aprovechar el bono de confianza que le depositaron los oaxaqueños en las urnas y que rebasó la operación electoral que Ulises Ruiz había desplegado para hacer ganar a su candidato Eviel Pérez Magaña.

Gabino Cue llega al gobierno sin la necesidad de legitimarse, pues no hubo dudas de que su triunfo fue transparente y mayoritario, pero la exigencia social de justicia si debe ser satisfecha con algunas acciones que pongan frente a los tribunales a los responsables de las muertes, desapariciones y violaciones a los derechos humanos en el gobierno de Ulises Ruiz. No se trata de una acción de venganza ni de cacería de brujas, sino simplemente actuar con justicia contra quienes hicieron del gobierno un ejercicio autoritario de poder.

Habrá que ver una mano firme de gobierno que no dude ante las presiones que seguramente habrá en los primeros meses de gobierno por parte de los priistas que, como partido político, tienen una mayoría en el Congreso del estado.

Pero también habrá que ver la presencia de las agrupaciones sociales, de la sociedad civil, que igualmente tiene el reto de presentar las denuncias que por miedo no se presentaron en el pasado cuando Ulises Ruiz usó a grupos paramilitares para sofocar la inconformidad social de 2006, agrupada en el movimiento popular de la APPO.

La justicia, pues, no es negociable. El nuevo gobierno oaxaqueño tiene el desafío de responder a la legítima demanda de justicia de una sociedad lastimada por un grupo de poder que se cebó con la sangre y que actúo sin límites ni medida por mucho tiempo.

El otro gran reto es la integración de su gabinete y el plan de gobierno para el próximo sexenio. Ambas cosas van unidas y el desafío que se tiene es no caer en la cesión de cuotas de poder ni de ambiciones personales.

De profunda tradición priista en Oaxaca, la clase política ha respondido siempre a los intereses personales y de grupo. Por eso cada vez que entra un gobernador los integrantes de su equipo de gobierno crean una red de intereses y complicidades que, al final de la administración, son hereditarios. Por eso ahora Gabino Cue tiene ante si un enjambre de grupos de poder de los últimos gobiernos priistas que actuaron en contra de Ulises Ruiz y que le están exigiendo sus respectivas cuotas.

La reciente conformación de comisiones del Congreso del estado, en la que el PRI se quedó a cargo de la Comisión de Gobernación, generó inquietudes, pues se interpretó como una primera concesión a éste partido a cambio de conseguir el mejor presupuesto en las negociaciones recientes de la ley de Ingresos y Egresos de la federación.

Con todas estas dudas de presuntas negociaciones políticas con el PRI y hasta con Ulises Ruiz para evitar un inicio complicado es que Gabino Cué arranca su gobierno de transición en Oaxaca, un gobierno que habrá de dar muestras inmediatas de confianza a la ciudadanía para despejar los nubarrones que ya tiene encima aun antes de empezar a gobernar.

martes, mayo 26, 2009

El reinado de la impunidad

JOSÉ GIL OLMOS

Desde que, en 1989, Elba Esther Gordillo inició su reinado en el SNTE, ha recibido alrededor de 66 mil millones de pesos de los gobiernos de Salinas, Zedillo, Fox y Calderón, y 13 mil millones de pesos más provenientes de cuotas sindicales. De estos recursos no ha rendido cuentas ni se conoce su destino. A pesar de que ella y sus parientes han adquirido en estos 20 años por lo menos 61 bienes inmuebles, según confirmó una investigación de Proceso, la PGR envió “a la reserva” una denuncia contra ella por “enriquecimiento inexplicable”.

El 23 de abril de 1989, Carlos Jonguitud salió desencajado de Los Pinos. Ese mediodía, el presidente Carlos Salinas de Gortari le había anunciado el fin de su cacicazgo magisterial y, al mismo tiempo, la llegada de Elba Esther Gordillo en su lugar (Proceso 652).

A partir de entonces, la maestra rural ha reinado en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), tiempo durante el cual, según cifras extraoficiales, ha recibido 66 mil millones de pesos de fondos federales y 13 mil millones en cuotas sindicales.

Dueña de muchos bienes raíces, hace cuatro años la maestra Gordillo fue acusada de riqueza inexplicable ante la PGR y la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) por la agrupación magisterial disidente Punto Crítico, que presentó una lista de 19 propiedades a nombre de la familia Gordillo.

Sin embargo, en 2006 la PGR mandó “a reserva” la investigación y, con ello, impidió conocer qué ha hecho Elba Esther con los fondos públicos que ha recibido a lo largo de dos décadas.

Más aún, la mencionada cantidad de propiedades se queda corta, pues según copias del Registro Público de la Propiedad y de Comercio de la Ciudad de México –obtenidas por Proceso–, la maestra, su exmarido Francisco Arriola, sus hijas Maricruz Montelongo y la diputada Mónica Arriola y otros familiares, como su mamá Estela Morales, tienen al menos 61 posesiones, entre las que se encuentran varios departamentos, condominios y casas en Polanco y Lomas de Chapultepec, así como las oficinas para la compañía inmobiliaria Galilei que operan sus dos hijas.

En una indagación de las propiedades registradas por Elba Esther Gordillo y su familia, Proceso confirmó que, desde 1982, Francisco Arriola –segundo esposo de la maestra– adquirió 27 oficinas de un edificio ubicado en la calle de San Luis, colonia Roma.

Un año después, Arriola, entonces contralor del SNTE, compró en 40 mil dólares una casa en el número 501 de Paseo de los Ahuehuetes Norte, fraccionamiento Bosques de las Lomas, municipio de Huixquilucan, Estado de México, que pasaría en 1999 en donación a la hija de ambos, Mónica Tzasna Arriola Gordillo.

Antes de llegar a la dirigencia del SNTE, la maestra fue secretaria de Finanzas (1983-86) del Comité Ejecutivo Nacional del sindicato; dos veces diputada federal (1979-82 y 1985-88), secretaria de Organización del CEN del PRI (1986-87) y delegada política en el Distrito Federal (1988-89).

Para entonces, Gordillo ya había adquirido algunos inmuebles, pero fue a partir de 1989, al asumir la dirigencia nacional del SNTE, cuando empezó una febril compra de casas, condominios, oficinas y departamentos que han quedado a nombre de su familia.

La organización magisterial Punto Crítico, fundada en 1995 por maestros disidentes del Distrito Federal, señala en un estudio, basado en documentos del SNTE y de la Secretaría de Educación Pública (SEP), que la profesora chiapaneca recibió 66 mil millones de pesos de presidentes de la República y 13 mil millones de cuotas sindicales, sin que hasta el momento se haya podido auditar el uso que ha hecho de esos recursos.

Sólo del expresidente Salinas el SNTE recibió 16 mil 197 millones de pesos en donaciones, traspasos o comodatos de bienes inmuebles, así como en presupuesto para operar las tiendas sindicales y para formar el Fideicomiso de Vivienda Magisterial (Vima), además de apoyos presupuestales extraordinarios aportados por gobernadores.

Todo este dinero, sostiene la agrupación encabezada por el maestro Gustavo Salvador Muñoz Cruz, ha servido de base para la edificación del emporio económico y político de Elba Esther Gordillo, a quien califica como “la mujer más poderosa de México y América Latina”.

“El poder económico que tiene Elba Esther Gordillo es impresionante. Ella no está obligada a rendir informes de los fondos federales que ha recibido ni de las cuotas. En ese sentido, tiene una ventaja enorme sobre los gobernantes, porque no rinde cuentas, maneja el dinero a discreción. Y ese poder económico se traduce en un poder político enorme”, advierte en entrevista el maestro Muñoz Cruz.

Ese poder político, continúa, lo usa poniendo a la dirigencia del SNTE como un objeto negociable al mejor postor de los grupos políticos. “Ella pone el precio para los grupos que están interesados. Así lo ha hecho con el PRI, el PRD y ahora con el PAN. Está en esa dinámica”.

–¿Cuál sería el interés de los partidos?

–En tiempos electorales las alianzas son fundamentales, e inclusive puede haber el acuerdo de no auditar el uso de los recursos recibidos aunque haya elementos para hacerlo. Es posible tener un acuerdo de ese tipo con el PRI, por medio de Beatriz Paredes; y no se diga con el PAN, pues Elba Esther ha hecho alianzas con Felipe Calderón y con Germán Martínez.

Pero también, agrega, eso es posible con una fracción del PRD, la de Marcelo Ebrard, a quien le interesaría no tocar a la maestra, pues ella ya dijo que él es uno de los candidatos favoritos a la Presidencia de la República.

La investigación cancelada

El 26 de septiembre de 2005, Punto Critico presentó ante la PGR y la PGJDF una denuncia de hechos por presunto enriquecimiento ilícito de la profesora Elba Esther Gordillo y familiares.

Dos integrantes de Punto Crítico, Gustavo Salvador Muñoz Cruz y Edmundo Morales Flores, registraron ante las autoridades judiciales una lista de 19 propiedades adquiridas por la profesora, unas dentro del país y otras en el extranjero, como una casa en San Diego, California, que tuvo un costo de 1 millón 692 mil 568 dólares en 1991.

Aunque no puede calcularse el valor total de todas las posesiones de Gordillo, se ha establecido que sólo el departamento que habita en Polanco tiene un precio de venta de más de 1 millón de dólares.

Cuando ha sido cuestionada acerca de dónde ha salido la riqueza que ostenta, su argumento ha sido que en 1973 su abuelo Rubén Morales Trujillo le heredó 300 centenarios o 10 millones de pesos que ha sabido administrar muy bien. Pero en Comitán, Chiapas, donde nació, gente que la conoce ha dicho que su abuelo nunca la reconoció como heredera ni como parte de su familia.

Para que explicara el origen de su riqueza, la agrupación magisterial Punto Crítico ratificó y amplio su denuncia ante la PGR y la PGJDF el 8 de junio de 2006, pero nada ocurrió. Ante el silencio de las autoridades judiciales, los maestros disidentes acudieron a la Oficina de Atención Ciudadana de la Presidencia de la República y, según el maestro Edmundo Morales Flores, esa dependencia les anunció que pronto tendrían noticias. Y, ciertamente, las tuvieron, pero en sentido opuesto a lo que esperaban.

Más tarde, el 26 de septiembre de 2007, la PGR les envió el oficio 42450/2007 para notificarles que la demanda había quedado en “reserva” desde el 29 de agosto de 2006, por lo que ya no podía hacerse nada. El documento está firmado por el agente del Ministerio Público de la Federación Ricardo Serna Velázquez, quien tomó la decisión de no continuar con la investigación casi un mes después de que la maestra Gordillo levantó la mano a Felipe Calderón como ganador de la contienda por la Presidencia de la República.

–¿Por qué las autoridades no han seguido la investigación?

–Primero, porque hay un grupo de personas muy cercanas al presidente Calderón que han resultado intocables en relación con las anomalías que hayan cometido. Dentro de este grupo están Elba Esther y su familia. Por eso todas las denuncias que lleguen no van a proceder –advierte el maestro Salvador Muñoz.

A su juicio, es evidente que hay intereses de los partidos políticos para proteger a Elba Esther Gordillo. Pero sería de la mayor importancia, puntualiza, conocer quién dio la indicación de que su caso fuera a la reserva.

“Alguien tuvo que dar la orden de mandar la averiguación a la reserva. Seguramente fue el presidente de la República”, deduce el profesor Muñoz.

El cochinito de la maestra

Durante cuatro sexenios seguidos, Elba Esther Gordillo ha recibido diversas cantidades de dinero mediante los fideicomisos que ha registrado en Banobras y que no pueden ser investigados porque están protegidos por el secreto fiduciario.

Pero de los cuatro jefes del Ejecutivo que han pasado mientras ella se halla al frente del sindicato de maestros, el que más dinero le ha dado, según las cuentas de Punto Crítico, ha sido el primer presidente del PAN, Vicente Fox.

Mientras que Salinas le entregó 16 mil 197 millones de pesos a través del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (ANMEB) y Ernesto Zedillo le canalizó mil 580 millones con el Programa de Desarrollo Educativo, Vicente Fox le otorgó 41 mil 333 millones de pesos mediante el Programa Nacional de Educación, y en lo que va de la presente administración ha recibido 6 mil 901 millones de manos de Felipe Calderón.

Estas cifras reflejan la cercanía o la distancia que Elba Esther Gordillo ha tenido con los últimos cuatro presidentes de la República. Mientras que con Salinas obtuvo un apoyo considerable para afianzarse en el poder, con Zedillo los recursos disminuyeron debido a la pésima relación que tuvieron de 1994 a 2000.

No obstante, al llegar Vicente Fox a Los Pinos, la relación con la Presidencia mejoró notablemente. Para dotar a maestros de computadoras, Gordillo obtuvo 20 mil 100 millones de pesos; así mismo, mil 800 millones para el Fideicomiso de Vivienda Magisterial (Vima), y otros 19 mil 433 millones para nuevo patrimonio del SNTE. En total, 41 mil 333 millones de pesos.

Es evidente que una de las principales beneficiadas del foxismo fue la maestra Gordillo pues, además de dinero, también acumuló mucho poder ya que, a pesar de que era la secretaria general del PRI y la coordinadora de ese partido en la Cámara de Diputados, sirvió de negociadora de las reformas estructurales de Vicente Fox.

En lo que va del sexenio de Calderón, si bien es cierto que no ha obtenido tantos recursos financieros como en la administración pasada, a cambio le han otorgado puestos clave en la administración federal, donde ha instalado a miembros de su círculo de poder: Miguel Ángel Yunes en el ISSSTE; Fernando González, su yerno, en la Subsecretaría de Educación Básica, y Miguel Ángel Godínez en la Dirección de la Lotería Nacional, aunque éste se encuentra temporalmente fuera de la dependencia por pretender pagar la campaña del candidato del PAN a la gubernatura de Campeche, Mario Alberto Ávila Lizárraga, con recursos de ese organismo.

A tales funcionarios deben agregarse varios legisladores afines al magisterio, como Benjamín González Roaro, exdirector del ISSSTE; Humberto Dávila Esquivel, exsecretario general del SNTE y presidente de la Federación de Sindicatos de Servidores Públicos (Fedessp); José Ángel Ibáñez Montes, diputado federal, defensor de Gordillo en 2003 en la Cámara de Diputados, cuando la bancada priista la destituyó de la coordinación por presiones de Roberto Madrazo, y otros integrantes de la cúpula del PRI.

De acuerdo con el reporte de Punto Crítico, mediante cuotas sindicales la maestra ha ido amasando una gran fortuna, pues el número de trabajadores también se ha incrementado, hasta llegar actualmente a 1 millón 450 mil integrantes del sindicato más grande de América Latina.

Por este concepto, en la administración salinista recibió 538 millones 753 mil 152 pesos; en el sexenio de Zedillo, 2 mil 509 millones; en el foxismo, 6 mil 69 millones, y en lo que va del gobierno de Felipe Calderón lleva reunidos 4 mil 279 millones de pesos. En total, se trata de más de 13 mil millones de pesos que los trabajadores del SNTE han aportado de cuotas mensuales que les son descontadas de su recibo puntualmente.

El hecho es que no hay ningún informe sobre el destino de ese dinero porque la maestra Gordillo lo maneja discrecionalmente. Lo único que ahora se sabe es que la dirigente del SNTE percibe un salario por dos plazas de 21 mil pesos mensuales, de acuerdo con información proporcionada por la Dirección de Servicios Educativos Integrados al Estado de México.

El Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) se negó a aportar este dato y, en sesión plenaria del pasado 22 de enero, declaró que tendría que solicitarse al gobierno de Enrique Peña Nieto, pues ella estaba registrada en las plazas de maestra y directora de una escuela del municipio de Nezahualcóyotl.

En dicha sesión, fue el entonces presidente del IFAI y actual titular de la SEP, Alonso Lujambio, quien alegó que no podía ser divulgado el sueldo de Elba Esther Gordillo.

No ha sido esta la única vez que dentro del IFAI se niega información en torno a la lideresa nacional del SNTE.

El pasado 7 de mayo, la nueva presidenta del IFAI, Jacqueline Peschard, frenó una decisión que ya habían tomado en 2007 para que la PGR diera a conocer públicamente las averiguaciones previas que se han abierto por denuncias interpuestas en contra de Elba Esther Gordillo, entre ellas la del 27 de agosto de 2002 por el asesinato de Misael Núñez Acosta, ocurrido en 1981.

Esa denuncia fue presentada por maestros disidentes, encabezados por el profesor Teodoro Palomino, en la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, que presidía Ignacio Carrillo Prieto, ante quien Elba Esther compareció el 27 de noviembre de 2002 para declararse inocente. Al final la denuncia no prosperó.

Con su voto de calidad, la presidenta del IFAI ordenó la clasificación del número de averiguaciones previas presentadas contra la dirigente magisterial. Su argumento: que la PGR se había negado a abrirlas porque iban dirigidas “contra una persona determinada” y que su apertura “invadiría la esfera de datos privados vinculados en la cuestión”. Además, señaló que se trataba de información personal protegida por la Ley Federal de Transparencia.

La PGR había declarado desde 2007 su negativa a informar en torno de las averiguaciones previas contra la maestra Gordillo y las clasificaba como confidenciales por 12 años.

Así, la presidenta vitalicia del SNTE quedó totalmente protegida por el Poder Ejecutivo.

viernes, noviembre 21, 2008

Gobierno a pique

José Gil Olmos

MÉXICO, D.F., 19 de noviembre (apro).- Cuando el avión Learjet 45 en el que viajaban el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, y el exsubprocurador de la PGR, José Luis Santiago Vasconcelos, cayó a tierra, en ese mismo momento el gobierno de Felipe Calderón también se fue en picada, perdiendo el rumbo, de por si incierto, en apenas dos años de vida.

De muchas maneras Felipe Calderón perdió la Presidencia de la República ese mismo día del trágico accidente, pues más allá de la pérdida de su amigo y principal operador político, mostró la fragilidad con la que se ha mantenido desde que llegó, a trompicones y con un enorme descrédito, a Los Pinos.

Ante las cámaras de televisión, horas después de que se confirmara la muerte de Mouriño a bordo del avión, Felipe Calderón mostró su enorme debilidad, pues en lugar de salir al paso con una actitud de jefe de Estado, abonó las sospechas que aún hoy se mantienen, no obstante la teoría del error humano que Luis Téllez, el secretario de Comunicaciones, ha defendido con base en un dictamen parcial, incompleto y manipulado de la información contenida en la caja negra.

La actitud derrotista de Calderón durante las exequias de Mouriño, la atención exagerada que se dio al secretario de Gobernación sobre Vasconcelos, los demás pasajeros del avión, así como el desdén que se le dio inicialmente a los ciudadanos de a pie que murieron en el accidente, fueron errores que la opinión pública y la ciudadanía detectaron de inmediato.

Esta actitud de menosprecio, que posteriormente el gobierno trató de rectificar con declaraciones, quedará registrada en la memoria colectiva y no sería aventurado decir que estos son factores que influyen en el ánimo electoral.

Las dificultades evidentes que Calderón expuso al elegir al sustituto de Mouriño en la Secretaría de Gobernación y la decisión de que fuera el abogado de mala fama Fernando Gómez Mont, fue un nuevo indicador de las dificultades que tiene para sostener un equipo que sólo ha mostrado su inexperiencia y su incapacidad.

Tuvo que buscar fuera de su gobierno y de su partido y echar a mano de sus viejas ligas con Diego Fernández de Cevallos, del que es socio Gómez Mont, para elegir al nuevo responsable de la política interna. Esa decisión tiene un claro mensaje: Calderón se ha quedado solo al frente del gobierno.

Otro hecho que destapó la debilidad y fragilidad del gobierno de Calderón fue la posición desafiante de Vicente Fox y Manuel Espino, quienes no se ocuparon de atender el luto y no asistieron a la ceremonia luctuosa que se efectuó en el Campo Marte. El grupo panista ultraconservador siguió con sus reuniones de la Internacional Demócrata de Centro en el Centro Fox, como si nada pasara.

La reacción de Calderón no se hizo esperar y públicamente mostró su ira cuando asistió al homenaje que le hiciera el PAN a Mouriño.

"Debemos dejar atrás la mohína, la pereza, la ambición, las envidias que tanto sufrió él (Mouriño) y seguir luchando contra los enemigos de México por la convicción y determinación con la que él lo hizo, con más fuerza aún, y de presentar siempre, siempre, siempre, invariablemente las mejores opciones a los ciudadanos", dijo y al día siguiente.

El declive del gobierno calderonista, sin embargo, no está únicamente en las divisiones internas ni en la inexperiencia de su equipo, sino también en la calidad de algunos de sus principales funcionarios, como Juan Camilo Mouriño y el secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, a quien desde hace tiempo se le venía cuestionando por su presunta vinculación con algunos jefes del crimen organizado.

La reportera Anabel Hernández revela en su reciente libro, Los cómplices del presidente, que Mouriño se hizo rico utilizando sus influencias políticas, las cuales se reflejaron en la reciente reforma energética, pero sobre todo se corre el velo sobre las relaciones de García Luna y miembros de su equipo con bandas de secuestradores y el cártel de Sinaloa.

Las revelaciones de la periodista ponen sobre la mesa cuestiones graves como el hecho de que fuera Mouriño a quien un grupo de generales le dijo que García Luna tenía amistades oscuras, antes de que tomara posesión de la Secretaría de Seguridad Pública. Calderón supo desde la etapa de transición quién era este personaje y a pesar de ello lo designó como el responsable de combatir al crimen organizado.

Así, en medio del luto, Calderón tendrá que enfrentar no sólo las acusaciones de que el crimen organizado está infiltrado en los niveles más altos de su gobierno, sino resolver, además, el enorme problema económico que se avecina y del cual no tiene la menor idea, pues está rebasado desde el principio, ya que lo consideró como un "resfrío" proveniente de Estados Unidos que poco o nada le haría al país.

martes, octubre 21, 2008

Alianza por la simulación

José Gil Olmos

La impugnada Alianza por la Calidad de la Educación, el insólito acuerdo con Televisa para organizar un torneo escolar de futbol, las movilizaciones de los maestros en varios estados y la represión, así como su estrecha relación con Felipe Calderón, colocan de nuevo a Elba Esther Gordillo en el corazón de las pugnas políticas, en camino a las elecciones del año próximo. Eso y el cobro de facturas obliga a la Secretaría de Educación Pública a firmar la mencionada alianza con quien, en dos décadas de cacicazgo, ha sido la responsable fundamental del desastre educativo.

El éxito de Elba Esther Gordillo como socia política de Felipe Calderón es directamente proporcional al desastre de la educación pública nacional.

Protagonista de pactos con los presidentes, conjuras con gobernadores, dirigentes sindicales y funcionarios públicos, y traiciones a todos ellos cuando aparecieron otros prospectos con mayores cuotas de poder, la dirigente llegó a la cima de su poder y de su riqueza mediante alianzas abiertas durante las presidencias de los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón.

Ella misma admite que su ascenso a la dirigencia del poderoso sindicato de millón y medio de afiliados fue fruto de "una razón de Estado, conocía al magisterio y a la disidencia, y el país atravesaba por una grave crisis política" (Proceso 1347).

Las mismas razones de Estado argumentó durante el sexenio de Vicente Fox para justificar que, como secretaria general del PRI, fuera la principal interlocutora del gobierno ante los legisladores priistas, por encima del presidente de ese partido, Roberto Madrazo.

Y no sólo eran sus regalos, como las computadoras lap top que les obsequió a todos los diputados que coordinaba. Su operación ambivalente fue eficaz: por un lado les procuró impunidad a los senadores priistas Ricardo Aldana y Carlos Romero Deschamps por el Pemexgate y por el otro le allanó el camino a Fox y a Marta Sahagún para que ésta proyectara su imagen con el programa Escuela para Padres, con la colaboración de Televisa.

En septiembre de 2005, cuando renunció a la secretaría general del PRI, ya había asimilado el arte de ejercer presión corporativa, de utilizar el presupuesto para sus fines personales y, sobre todo, la magia de las alianzas de conveniencia. Meses antes, el Instituto Federal Electoral le había dado el registro al Partido Nueva Alianza, creado con estructura y fondos del SNTE.

Desde entonces la palabra "alianza" se ha convertido en el talismán de la segunda etapa de su carrera, la de operadora electoral decisiva en una democracia todavía plagada de lagunas jurídicas y en la que prevalecen los intereses del poder "real", como la propia Gordillo se refiere a los poderes informales. Esa palabra aparece también en el acuerdo que originó la actual revuelta magisterial: la Alianza por la Calidad de la Educación.

Recientemente Luis Carlos Ugalde, exconsejero presidente del IFE, admitió en su libro Así lo viví. Testimonio de la elección presidencial de 2006, que la lideresa lo presionó para influir en sus decisiones (Proceso 1667). En esas elecciones federales, Nueva Alianza obtuvo alrededor de 2 millones 500 mil votos, lo que implicó nueve diputaciones federales y una senaduría.

Y aunque paulatinamente se revelaron episodios de su operación política a favor del PAN, la lideresa cayó del lado conveniente una vez más. Felipe Calderón comenzó a darle puestos en su administración a la gente de Gordillo (incluido su yerno, subsecretario de Educación Básica), que aunados a los gobernadores priistas cercanos a ella le otorgaron una red de impunidad y le dieron una posición de fuerza para seguir acordando con el gobierno federal.

El 7 de julio de 2007, en un acto que desconcertó hasta a sus incondicionales, se hizo nombrar presidenta vitalicia del SNTE durante el 23 Consejo Político Nacional Extraordinario. Los delegados, estupefactos, se enteraron de que tal decisión fue aprobada "por unanimidad".

Desde entonces todo ha sido ascenso para Elba Esther Gordillo. Incluso se le atribuye el desplazamiento de Josefina Vázquez Mota -otrora principal operadora política de Calderón- a un segundo plano después de disputarse con Gordillo los espacios de poder en el sector educativo, en jaloneos que ocuparon las primeras planas de la prensa durante los inicios del sexenio.

Ahora el binomio Calderón-Gordillo es parte innegable de cualquier análisis sobre la política nacional. Nunca tuvo Gordillo tanta cercanía con la Presidencia de la República, ni siquiera en el período de Vicente Fox, a quien proclamaba su amigo desde antes de que fuera candidato presidencial y por quien en 2002 declaró a este semanario que estaba comprometida con "la transición democrática" (Proceso 1347).

Sin embargo, la buena relación con Calderón también viene de antes. En esa misma edición, Gordillo reconoció: "Con Zedillo se vino una situación complicada... cuando firmé el Acuerdo Nacional para la Modernización Educativa. No se cumplió, alcé mi voz en el Senado... ¿Y qué sucedió? Nada, mis compañeros guardaron silencio y fue un panista, Felipe Calderón, quien me dio la mano".

Ahora Calderón le ha dado la mano a Gordillo en diversos actos públicos, igual que al gobernador de Puebla, Mario Marín, y que al dirigente petrolero Carlos Romero Deschamps. Lo relevante es que ahora los proyectos más importantes del presidente dependen en buena medida de que los acuerde con la presidenta del SNTE.

No de balde los dirigentes del magisterio disidente califican la Alianza para la Calidad de la Educación como una maniobra de Felipe Calderón y de Gordillo con miras a la elección intermedia de 2009, dado que se entregarían plazas de trabajo a cambio del voto (Proceso 1667).

Es difícil no relacionar esta advertencia con el más reciente escándalo de la lideresa: el regalo de 59 camionetas Hummer a los dirigentes seccionales del SNTE (Reforma, 12 de octubre) en plena efervescencia del conflicto magisterial y tras una serie de manifestaciones multitudinarias y batallas campales de profesores con policías en varios estados y en la Ciudad de México.

Gordillo argumentó entonces que esos vehículos -que se cotizan en más de 400 mil pesos cada uno- serían rifados a fin de obtener dinero para las escuelas más necesitadas.

Además, el jueves 16, en medio del escándalo, el Comité Ejecutivo Nacional del SNTE, encabezado por Rafael Ochoa, emplazó a la titular de la SEP, Josefina Vázquez Mota, a cumplir los acuerdos que contiene la ACE, entre ellos la difusión de sus contenidos. Advirtió que de no haber una respuesta a más tardar el 15 de diciembre, podrían "iniciar acciones que nos conduzcan a las soluciones que exigimos y consideramos justas".

La diputada y vocera del SNTE, Silvia Luna, que defendió la entrega de las Hummer alegando que son para una rifa, enumeró las demandas que no ha resuelto la SEP: rehabilitar 10 mil planteles este año, elegir 14 mil para equiparlos con computadoras; reformular el Programa de Carrera Magisterial; crear el Sistema Nacional de Evaluación de la Educación Básica; basificar a 25 mil maestros e intervenir en las negociaciones salariales en Baja California Sur, Guerrero, Michoacán, Morelos, Sinaloa, Tlaxcala y la región de La Laguna.

Sin embargo, las escuelas y todo el sistema educativo mexicano requieren más que rifas para mejorar, si se toman en cuenta las estadísticas con que diversos organismos internacionales han elaborado el diagnóstico del sistema educativo del país. Cifras que no obtuvieron de los detractores de Gordillo ni de Calderón, sino del propio gobierno federal.

La magnitud del desastre

Los resultados del reinado de casi 20 años de Elba Esther Gordillo en el sector educativo, que no sólo es estratégico sino que es determinante para definir el modelo de Estado, no se limitan a su incesante búsqueda del dinero y del poder mediante sus juegos de alianzas y traiciones.

La influencia de esta hábil política y los resultados de su política de alianzas con los presidentes de la República, a partir de Carlos Salinas de Gortari, pueden medirse en números.

De acuerdo con el estudio Education at a glance 2007 (La educación de un vistazo) realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en 2007, México ocupa el sexto lugar entre los 30 países que la integran por el monto de la inversión pública que le dedica a la educación. En este rubro sólo es superado por Islandia, Estados Unidos, Corea, Dinamarca, Nueva Zelanda y Suecia.

Pero ese esfuerzo no se refleja en la calidad integral de la educación: con un promedio de 8.8 de escolaridad, la población mexicana está en el lugar 29 entre sus "socios" ricos.

El millonario presupuesto tampoco incide en el salario de los profesores. Según el estudio, mientras en Luxemburgo, Suiza y Corea el salario anual de un maestro de primaria es de 48 mil 983 dólares y de secundaria o equivalente es de 51 mil 879, en México es de 27 mil 824 y 35 mil 286 dólares, respectivamente.

Investigaciones como la mencionada, además de otras realizadas por la propia OCDE, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Fundación para la Implementación, Diseño, Evaluación y Análisis de Políticas Públicas (IDEA), fueron retomadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) para elaborar el Perfil de México a través de Indicadores Clave.

Uno de éstos es el Índice de Desarrollo Humano (IDH), establecido por el PNUD y que incluye mediciones como la esperanza de vida al nacer, tasa de alfabetización de adultos y tasa bruta combinada de matriculación en enseñanza primaria, secundaria y nivel medio superior, así como el PIB per cápita. En 2005, entre 175 países, México se colocó en el lugar 52, lo que no parece tan bajo. Sin embargo, tan sólo en América Latina, el IDH de México es inferior al de Cuba, Costa Rica, Uruguay y Argentina. Y, sobre todo, queda muy lejos de los otros países de la OCDE, los más desarrollados del mundo.

Los estudios de la OCDE realizados en 2003 y 2005 señalan que los alumnos de educación básica en México padecen un alto déficit en el uso de tecnología, así como la saturación de las aulas: en preprimaria había 15.3 alumnos por docente, 16.7 en primaria y 13.4 en secundaria. Otro pésimo lugar en el ranking.

A su vez, en el documento La educación básica en México: clasificación estatal y recomendaciones, de 2006, la Fundación IDEA señala que en México prevalece una educación de mala calidad, caracterizada por baja escolaridad, malos resultados en pruebas estandarizadas de aprovechamiento académico y escaso beneficio económico para los profesores y para las personas que se dedican a sus carreras.

Con base en datos recabados en 2005 por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), el documento establece que casi 2 de cada 10 estudiantes de primaria no adquieren siquiera las competencias básicas en matemáticas y lectura; más de 50% sólo tienen los conocimientos mínimos de cada materia; y únicamente 3 de cada 10 tienen un conocimiento "adecuado" de nivel medio o avanzado.

En secundaria, la situación es peor: casi un tercio de los alumnos no tienen siquiera las capacidades básicas de lectura correspondientes a su grado. En matemáticas, más de la mitad carecen de esas habilidades.

Otra característica nociva que se marca en el documento de IDEA es la desigualdad en el sistema educativo nacional, ya sea entre regiones, de las escuelas públicas respecto de las privadas, entre población indígena y no indígena, y también por género: las mujeres asisten menos a las aulas que los hombres.

El estudio de IDEA precisa que a nivel de educación básica el aspecto determinante en la enseñanza es el hogar, no el centro escolar. Por lo tanto, los niveles socioeconómicos pesan en la desigualdad. Por ejemplo, mientras que en las escuelas del Valle de México (incluido el Distrito Federal) y de la frontera norte los índices de escolaridad son relativamente altos, en el sur prevalecen los rezagos.

De igual forma, en las zonas indígenas el 16.4% de los niños no asisten a la escuela, en el 20% de los planteles no se imparten los seis grados de primaria, y sólo el 28% tiene profesores para distintos grados.

En cuanto a la infraestructura disponible, el estudio de IDEA indica que el 12% de los centros escolares tienen "aulas habilitadas", es decir, se trata de espacios que no fueron construidos originalmente como salones de clase sino que se improvisaron.

Únicamente el 9.6% de las escuelas del país cuentan con suficiente infraestructura, mobiliario y equipo básico; y menos de la mitad de los directores manifiestan que los centros escolares están en buenas o muy buenas condiciones.

Las cifras son aún peores en cuanto a la dotación de computadoras y el uso de internet. Únicamente 5.2% de las primarias y 11.3% de las secundarias tenían conexión.

La Fundación IDEA también señala en el mencionado estudio los factores que pueden inhibir o estimular el aprendizaje. Entre ellos, identifica el método pedagógico, la distancia a la que viven los profesores y directores de las escuelas, la inscripción de docentes y directivos en el Programa de Carrera Magisterial, su formación académica, las condiciones de los planteles escolares, así como el uso de materiales curriculares y didácticos.

Pero la Fundación IDEA destaca otro factor clave: si los directores han estado comisionados en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

Es decir, la manipulación política de los profesores por parte de la dirigente máxima del poderoso sindicato corporativo, Elba Esther Gordillo, se refleja directamente en las estadísticas que miden el desempeño del Estado mexicano.

Modelo fatal

Artemio Cruz, dirigente de la sección 18 del SNTE, con sede en Michoacán, sostiene que en casi 20 de años de estar al frente del sindicato magisterial Gordillo "ha seguido un modelo educativo que arranca con Miguel de la Madrid y se consolida con Carlos Salinas de Gortari, el cual se ubica dentro del modelo mundial de producción".

Las consecuencias, sostiene, han sido catastróficas: por un lado, alta deserción escolar, mayor marginación, la desarticulación del sistema educativo y abandono de la construcción, equipamiento y mantenimiento de las escuelas; y por el otro, "el modelo de aprendizaje tiene un rezago tremendo en los términos de conocimiento, de integralidad, de ciencia y tecnología, y en los términos de memoria histórica".

Además, señala que el inusitado poder político de Gordillo se le ha otorgado desde la Presidencia de la República, en distintos sexenios, a fin de que mantenga sometido al sistema educativo, primero a los modelos neoliberales, y después a los intereses electorales de los gobernantes en turno, "sobre todo desde 2006 a la fecha".

En la primera etapa, Gordillo -quien fue impuesta como secretaria general del SNTE en abril de 1989 por el gobierno de Carlos Salinas de Gortari- firmó en 1992 el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica con el propio presidente Salinas, con el secretario de Educación Pública Ernesto Zedillo y con todos los gobernadores.

Resume Artemio Cruz: "Ese modelo se aplicó con Zedillo ya como presidente, se ajustó con Fox en 2002 bajo el nombre de Pacto para la Calidad Educativa y hoy lo ajustaron nuevamente con la ACE para cerrar el círculo cancelando todos los derechos laborales de los trabajadores de la educación y ajustando la currícula. Por eso ya no hicieron reformas constitucionales, sino sólo el acuerdo entre Elba Esther y Felipe Calderón."

-¿Por qué dice que la ACE esta encaminada a la privatización educativa?

-Porque hoy el modelo educativo ya no responde al modelo de educación pública de Estado sino al mercado, a la idea de que la escuela debe estar vinculada a las empresas, y que la educación tiene que responder a los grandes intereses de las empresas del país y del mundo. Por eso en México se quiere preparar a los alumnos para las grandes empresas para la mano de obra que es muy barata pero esta calificada.

Precisa que privatizar la educación no significa entonces que se vayan a vender los servicios educativos ni los edificios a la iniciativa privada, sino someter el sistema educativo al interés del mercado y no al interés de la nación.

Entrevistado aparte, el legendario dirigente magisterial Othón Salazar Ramírez considera que Gordillo gozará del poder durante varios años, pues cuenta con los recursos millonarios de las cuotas del SNTE, el apoyo de Felipe Calderón e incluso de una organización política: el Partido Nueva Alianza.

Nacido en la montaña guerrerense y formado como maestro en la escuela socialista durante la época del general Lázaro Cárdenas, Othón Salazar se indigna ante el cacicazgo de Gordillo. Pero lo que más le irrita a este viejo luchador social es la Alianza por la Calidad de la Educación que el SNTE firmó con el gobierno de Felipe Calderón.

"Nunca, ni en los peores momentos, conocí a una dirigente magisterial sindical con un estado de conciencia tan vendido a los intereses económicos y del gobierno", sostiene.

viernes, agosto 15, 2008

El caso Martí

josé gil olmos

MÉXICO, D.F., 13 de agosto (apro).- Nadie puede estar en contra de que el secuestro y asesinato de Fernando Martí es un hecho execrable, pero el lucro político que Felipe Calderón, su gobierno y su partido han hecho de este caso es, igualmente, condenable.

A raíz de que se supo públicamente del secuestro y asesinato del hijo del empresario Alejandro Martí, el gobierno de Calderón no ha parado en utilizar este lamentable hecho para golpear políticamente a sus opositores y jalar agua para su molino, como lo ha hecho claramente Juan Camilo Mouriño, el secretario de Gobernación.

El lunes pasado, Felipe Calderón llegó al colmo de la manipulación cuando, en un acto público, dijo que él también se sumaba a la condena y a la manifestación que algunas agrupaciones ciudadanas están organizando para protestar y exigir que se detenga la creciente de inseguridad en todo el país.

¿Es que acaso Calderón no se dio cuenta que es a él, como máxima autoridad de gobierno, a quien precisamente la marcha se dirige para exigirle que haga bien su trabajo? ¿En qué estaba pensando Calderón al sumarse a esta protesta ciudadana? Tal vez le está pasando lo mismo que a Fox cuando respondió “¿y yo por qué?” cuando se le exigió resolver el conflicto de la toma del canal 40 por parte de TV Azteca.

Lo mismo que Mouriño y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, Calderón se equivoca rotundamente al asumir una posición “comprensiva” y dizque crítica a esta situación, pues al hacerlo se niegan como autoridad, ya que los tres están evadiendo una de las principales responsabilidades que tienen como representantes del Estado: proporcionar seguridad.

El colmo de esta posición arribista de las autoridades federales y de Marcelo Ebrard es que hasta quieren patrocinar la manifestación ciudadana y, al mismo tiempo, están centrando toda la atención en el caso de Fernando Martí cuando el problema es mayor y muchas familias han sido afectadas sin que sean tomadas en cuenta porque no son conocidas entre los políticos o en la clase empresarial como Alejandro Martí, quien apoyó financieramente las campañas presidenciales de Vicente Fox y Felipe Calderón.

Lamentablemente sólo hasta que el afectado es alguien con poder, en este caso la familia Martí, las autoridades voltean su atención para ocuparse del crecimiento de este fenómeno delictivo que ha llegado a considerarse como “la industria del secuestro”, en la cual están involucrados los cárteles del narcotráfico.

De acuerdo con las cifras extraoficiales, en lo que va de la administración ha habido 6 mil casos de secuestros en el país, muchos de los cuales no son denunciados, principalmente por la desconfianza que generan las autoridades policíacas, porque, como se ha visto, algunos policías también están involucrados en los secuestros.

Todos estos casos tendrían que ser también importantes no sólo para las autoridades, sobre todo para el presidente de la República, sino para los medios de comunicación que, en el caso de Fernando Martí, se han volcado de manera desmesurada cayendo en una distinción de clase que igualmente es condenable.

El oportunismo del gobierno de Calderón y del PAN es burdo. Germán Martínez, jefe del panismo, de inmediato tomó el micrófono y en una conferencia de prensa se lanzó contra los gobiernos de todos los partidos –incluido el suyo- para denunciar un subejercicio de los recursos destinados para la seguridad pública. ¿Por qué no lo hizo antes?

La utilización del caso de Fernando Martí puede terminar siendo sólo una cortina de humo para evadir lo que hay de fondo, la creciente descomposición de las autoridades policíacas del país y el aumento en la inseguridad. Todo ello como consecuencia de malos gobiernos que no han sabido afrontar las crisis políticas, económicas y sociales que en los últimos años han llevado a mayores índices de pobreza, desempleo, corrupción y delincuencia organizada.

Lamentablemente, todo parece encaminarse a que el secuestro y asesinato del joven Martí será utilizado por los partidos y el gobierno de Calderón como un instrumento político, y no como un acicate para aminorar los altos índices delictivos. Y como tal será manipulado en las campañas electorales que se avecinan.

lunes, junio 30, 2008

News Divine

josé gil olmos

México, D.F., 25 de junio (apro).- Cada vez que ocurre una tragedia que podría haberse evitado, como la ocurrida en el antro News Divine en días pasados o el incendio del Lobhombo, desatado en el 2000 donde murieron 21 personas, se confirma el pésimo gobierno que tenemos en el país, independientemente del partido que se encuentre al frente de la gestión.

Una “cascada de errores” provocó que en el operativo policiaco desplegado el viernes pasado en el centro de baile News Divine murieran 12 jóvenes, tres de ellos menores de edad.

La responsabilidad de la muerte de estos adolescentes la tienen las autoridades de hoy y de antes de la delegación Gustavo A. Madero, que permitieron que siguiera operando al tope ese lugar de 120 metros cuadrados, en el que encontraban 680 personas –entre ellos menores de edad--, sin tener las condiciones necesarias y violando la ley.

Lo mismo la policía, que en su afán de agarrar a la mayor cantidad de jóvenes ‘taponearon’ con más de cien elementos la única salida dando lugar a la aglutinación de cientos de jóvenes en unos cuantos metros de las escaleras que conducen a la puerta, ocasionado que quedaran atrapados y se asfixiaran, pues el dueño del antro, otro de los responsables, dio la orden de apagar el sistema de ventilación.

También la tiene el gobierno de Marcelo Ebrard y todos los jefes de gobierno anteriores que permitieron que ese tipo de antros siguieran funcionando en casi todas las delegaciones de la Ciudad de México, principalmente en Cuauhtémoc, Iztapalapa y Miguel Hidalgo, donde existen múltiples centros de diversión que todos los fines de semana se llenan a tope sin que sean supervisados.

Igualmente la tienen los dueños de esos lugares que, con un afán de lucro, no miden las consecuencias de exceder los niveles de cupo en lugares que no tienen las condiciones estructurales adecuadas, como salidas de emergencia, conductos de ventilación o sistemas de agua para casos de incendios.

De la misma manera son responsables los supervisores de las delegaciones que por buenas sumas de dinero renuevan las autorizaciones para que sigan operando dichos antros, a pesar de las malas condiciones en las que se encuentran.

Son responsables también los partidos políticos porque, cuando ocurren estos hechos lamentables, sólo piensan en sacar provecho y jalar agua para su molino, en vez de trabajar con mayor atención y a través de sus representaciones legislativas para aprobar leyes que impidan el funcionamiento de dichos giros comerciales.

Seguramente se castigará a algunos de los funcionarios que estuvieron al frente del operativo. De hecho ya está detenido Guillermo Zayas González, exdirector de Seguridad en la Zona Norte del Distrito Federal por parte de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), mientras que el delegado en Gustavo A. Madero, el perredista Francisco Chíguil Figueroa, anunció que está dispuesto a renunciar si así lo determina la Asamblea Legislativa.

En tanto que el secretario de Seguridad Pública local, Joel Ortega, está al filo de dejar su puesto, acusado por el PAN de ser el máximo responsable de la desdicha que embarga a las familias de la colonia Nueva Atzacoalco, donde se ubica la discoteca.

Al igual que el caso del Lobhombo, la tragedia del News Divine habrá de quedar en la memoria como un ejemplo más de la ineptitud del gobierno por vigilar esos lugares de diversión; de la corrupción de las autoridades por permitir que sigan operando los llamados “giros negros” – actualmente hay 463 en todo el Distrito Federal--, y de la ineptitud de la policía a la que sólo le importa aplicar la fuerza sin importar las consecuencias.

Es hasta que ocurren estas tragedias cuando nos damos cuenta con toda cabalidad que todo está mal, y que los errores de las autoridades gubernamentales de todos los niveles pueden llegar a costar vidas.

viernes, abril 18, 2008

El secuestro

José Gil Olmos

México, D.F., 16 de abril (apro).- Como en los viejos tiempos del PRI, en los últimos días hemos presenciado una campaña política en los medios acusando de “secuestro” a los legisladores del Frente Amplio Progresista (PRD, PT y Convergencia) que tomaron las tribunas del Senado y de la Cámara de Diputados. Alineados, los conductores no han dejado de repetir la consigna y, molestos, alegan que sus espacios están abiertos para todas las opiniones, cuando en realidad es todo lo contrario.

Por definición, el secuestro es el acto por el que se priva de libertad de forma ilegal a una persona o a grupo de personas durante un tiempo determinado con el objetivo de conseguir un rescate u obtener cualquier tipo de crédito político o mediático.

¿Es un secuestro lo que hicieron los legisladores del FAP el pasado jueves? En términos estrictos no se tipifica como un delito, sino más bien se trata de una acción política bien planeada --que puede ser repudiada por muchos-- a la que recurrieron los partidos políticos para detener la mal llamada reforma energética, porque no se trata de cambios para aprovechar todas las fuentes de energía, sino que sólo pretende allanar la entrada de las empresas privadas en la exploración y explotación del petróleo mexicano.

Para muchos, las acciones de los legisladores del PRD, PT y Convergencia son criticables porque significan actos de violencia en el lugar donde, se supone, se debe dialogar para resolver los problemas más apremiantes del país. “Nos da una imagen de país bananero”, alegan la mayoría de los comentarios que se escuchan en los medios.

Pero habría que preguntar si los otros partidos, PAN y PRI, principalmente, han estado a la altura de las circunstancias y han hecho buen uso de su envestidura parlamentaria. O si no han “secuestrado” su papel de representantes ciudadanos solamente para sacar provecho y trabajar para sus propios intereses personales y de grupo. ¿Quién es el secuestrador?, sería la pregunta.

Televisa y Televisión Azteca han ordenado a sus reporteros y a sus conductores de noticias –aunque algunos lo hacen por propia voluntad– a seguir una línea de denostación, antes que de crítica, contra el FAP y principalmente contra Andrés Manuel López Obrador. No los bajan de violentos y de transgredir las leyes.

En radio, los conductores de noticias siguen la misma tónica y, sin medir palabras, han comparado a los perredistas y a López Obrador con burros, perros, gatos y demás animales, incitando precisamente lo que tanto critican: la violencia.

Hay locutores como Oscar Mario Beteta, Joaquín López Dóriga, Leonardo Kurzio, Adela Micha, Pedro Ferriz De Con y Raúl Sánchez Carrillo, entre una larga lista, que en sus espacios informativos han tomado como única bandera exaltar la imagen de violencia de los seguidores de López Obrador y acusar a los legisladores de “secuestrar” los recintos legislativos. En algunos espacios de televisión, antes de llegar a la noticia política, han llegado a presentar hasta cinco noticias de asesinatos, enfrentamientos a balazos y peleas, condicionando a la audiencia.

Los conductores en radio leen decenas de comentarios que les manda la gente, donde también se reiteran los mismos argumentos y la misma línea discursiva, que usan como razones para sostener su verdad. Pero cuando se les llega a colar una llamada donde los critican, de inmediato cortan la comunicación alegando que los están ofendiendo, pues los acusan de parciales y oficialistas.

En contrapartida, López Obrador y sus seguidores, así como los legisladores del FAP, han denunciado la campaña que hay en contra de su movimiento y han exigido el derecho a la réplica.

El sábado pasado, miles de “adelitas”, como les llaman a las mujeres lopezobradoristas, se manifestaron frente a las instalaciones de Televisa exigiendo que tomaran en cuenta sus opiniones y denunciando la campaña que se ha desplegado en contra de su movimiento. Desde hace 20 años no se veía una manifestación de este tipo. Sólo en los tiempos de hegemonía absoluta del PRI hubo tales expresiones masivas en contra de la misma empresa y de su entonces conductor estrella: Jacobo Zabludowsky.

Hoy, la historia parece repetirse. La mayoría de los medios de comunicación y de sus conductores repiten el mismo papel de reproductores del discurso oficial y, más allá de la critica y del rechazo que puede haber en las acciones del FAP y de López Obrador, dejan de lado su responsabilidad de informar y sólo tratan de legitimar al gobierno en turno.

La advertencia del conductor del principal noticiero de Televisa, Joaquín López-Dóriga, hacia López Obrador, de que si le ocurre algo será su responsabilidad, refleja precisamente su falta de responsabilidad al manejar la información de la toma de la tribuna parlamentaria por parte del FAP. La acusación reiterada de que fue un secuestro y denostar la imagen de los seguidores del tabasqueño, parece más una campaña sucia que incita a la violencia y a la polarización, como la que usó el PAN en la campaña de 2006, que una labor informativa.

El derecho a la libre expresión no debe tener cortapisas. Eso no está a discusión. Pero el mismo derecho a expresarse lo tiene quien está detrás del micrófono que el ciudadano de la calle, que es quien, al final, reciente las decisiones que se toman en los recintos del poder.

martes, septiembre 12, 2006

Dick, el Sucio

José Gil Olmos y J. Jesús Esquivel

El mercadólogo estadunidense Dick Morris contribuyó decisivamente a la victoria de Felipe Calderón, aun a costa de polarizar a la sociedad con la feroz campaña negativa contra Andrés Manuel López Obrador. Todavía están por verse las graves consecuencias sociales de que el candidato panista cumpliera su objetivo "haiga sido como haiga sido", como él mismo dijo.

En el año 2000, Dick Morris fue pieza clave para que Vicente Fox sacara al PRI de Los Pinos; hoy el controvertido consultor estadunidense vuelve a ser pieza fundamental en el polémico triunfo de Felipe Calderón, pues entre bambalinas fue el constructor de la campaña negativa contra Andrés Manuel López Obrador, en la que se difundió que era "un peligro para México" y se le vinculó con Hugo Chávez.

Daniel Lund, encuestador desde hace 18 años y presidente de la empresa Mund Americas, sostiene que la presencia de Morris en la campaña de Calderón se hizo evidente a finales de febrero, cuando el panista cambió de estrategia y se montó en una campaña de descrédito hacia López Obrador, quien para entonces le llevaba una ventaja considerable en las encuestas de preferencia electoral.

Lund, excatedrático de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) y egresado de la Universidad de California (UCLA), donde estudió historia y derecho, advierte que la especialidad de Morris en campañas negativas, combinadas con propuestas precisas, como el empleo, fueron evidentes en la estrategia que Calderón utilizó tras relevar a Francisco Ortiz, hasta entonces su principal estratega y quien fracasó en su intento de llevar a cabo una campaña de propuestas, más que de descalificaciones.

Morris encontró a su pareja perfecta en Antonio Solá, publicista español ligado con el derechista Partido Popular, quien se encargó de desarrollar y aplicar la campaña negativa contra López Obrador, sostiene Lund.

Horacio Bernal, estratega en la campaña presidencial de Francisco Labastida en 2000, confirma las apreciaciones de Lund. Conocedor de la forma en que Morris y Rob Allyn operaron en la campaña de Vicente Fox en el 2000, observa la huella que Morris deja en cada uno de sus trabajos: la polarización de la sociedad por la intensa campaña sucia en los medios, principalmente en televisión, como la que se dirigió contra el candidato de la coalición Por el Bien de Todos.

Bernal y Lund coinciden en que Morris estuvo en México varias veces a fin de recibir los "insumos" para cambiar la estrategia de campaña de Calderón.

Con base en la experiencia de trabajo que tuvo con James Carville, quien también asesoró a Labastida, Bernal explica cómo operó el especialista estadunidense: "Los consultores no van a aparecer ni en el equipo de campaña ni en el partido. Se pueden reunir en el salón de un hotel con dos o tres personas del primer círculo del candidato, a fin de platicar sobre las estrategias. Llegan con la información que ya les enviaron y presentan un documento de táctica, que es discutido con los miembros del equipo de campaña. Luego se regresan a sus países para recibir más información. Es una mecánica en la que prevalecen el sigilo y la discreción", precisa Bernal.

Pero el trabajo que hacen cuesta millones de dólares. Tanto Bernal como Daniel Lund calculan que Morris -exconsultor político de Fernando de la Rúa y Bill Clinton- debió cobrar al menos 10 mil dólares diarios por sus servicios, más el costo de encuestas y otros "insumos".

"Una presidencia vale eso y muchos miles de dólares más", sostiene Bernal.

Dick Morris llegó a México en 1999 para dirigir la campaña de Vicente Fox junto con otro consultor estadunidense, Rob Allyn, quien durante meses tuvo que ocultarse y hospedarse en hoteles con otro nombre para que no se detectara su presencia en el equipo de campaña del guanajuatense, como el propio Allyn reveló en un artículo publicado en septiembre de 2000.

Allyn siguió prestando sus servicios al gobierno de Fox como asesor de la Secretaría de Relaciones Exteriores, que contrató a la empresa Allyn & Company en 2005 para promover la política migratoria mexicana. Pero Morris fue más allá y comenzó a prestar sus servicios a Calderón con base en una idea que vino a venderle desde el otoño de 2005: atacar a López Obrador acusándolo de estar ligado con Hugo Chávez.

"Vino a México el pasado fin de semana, el 28 y 29 de octubre, al hotel Fiesta Americana, donde se celebró el Seminario Internacional de Dirección Política Ganar: el único objetivo, convocado por la Universidad Iberoamericana y el Centro Interamericano de Gerencia Política", registró entonces el reportero Raúl Tortolero (La Revista, 7 noviembre, 2005), y al entrevistar a Morris le sacó un adelanto de la estrategia que utilizaría para derrotar a López Obrador y al PRD:

"La base del PRD es sólo 14 ó 15 % del país. Los otros electores son muy suaves, pero pueden ir con él porque sienten que ha hecho un buen trabajo en el DF. Y porque sienten que ha sido tratado injustamente por el gobierno de Fox, y fue perseguido, bloqueado. Y también porque no les gusta Madrazo. Y Calderón no ha sido el candidato de su partido hasta recientemente. Así, el voto de López Obrador no es muy firme y puede ser vencido."

Sentenció: "El PRD sería un desastre para México, porque el país iría en el sentido que Chávez o Castro... Sería tal vez la última elección que podrían tener".

Daniel Lund señala al respecto que Morris mostró entonces la esencia de lo que sería la campaña de Calderón: comparar a López Obrador con Chávez, estableciendo que el tabasqueño "es un peligro" y que si ganaba "México perdería todo lo que había logrado", sobre todo en el campo económico.

Observa que a partir de febrero se nota que Calderón ya había contratado a Morris, pues inició la campaña negativa "con todos los peligros que existen, porque se trata de una navaja de doble filo que puede bajar la participación el día de la elección e iniciar un proceso de envenenamiento de la vida política, y crear un conflicto electoral por varios años".

Sin embargo, Morris siguió la ley de todo consultor extranjero: la invisibilidad. Su mano experta en campañas negativas sólo se notó cuando Calderón sacó de su equipo a Francisco Ortiz, a quien por ese entonces se le descubrió un lujoso departamento en Miami. Pero sobre todo, la sombra del consultor estadunidense apareció en la serie de mensajes televisivos del equipo de campaña calderonista en que se acusaba a López Obrador de ser "un peligro para México", así como los del Consejo Coordinador Empresarial que comparaban al tabasqueño con el presidente de Venezuela.

"El juego de niños que el equipo de Calderón siguió fue negar que Morris trabajaba para ellos, pero él ya estaba trabajando en su campaña y se apoyaba en el publicista español Antonio Solá, quien ya tenía una experiencia necesaria en las campañas negativas del Partido Popular de España para cumplir las instrucciones de Morris, como en el 2000 lo hizo Rob Allyn para el equipo de Fox", sostiene Lund.

"Ellos empezaron la campaña negativa en marzo. Con mucho dinero del PAN y también del Consejo Coordinador Empresarial, saturaron con spots la televisión, y tuvieron suerte porque aprovecharon la expresión de 'cállate, chachalaca' que Andrés Manuel dirigió a Fox. La campaña negativa tuvo éxito. Si vemos las encuestas de ese mes, no subió Calderón, sino que bajó López Obrador; esa es la esencia de una campaña negativa", explica.

El 3 de abril, Morris corroboró implícitamente su trabajo para Calderón, considera Lund, pues escribió un artículo en el periódico New York Post titulado Menace in Mexico (Amenaza en México), en el cual acusó:

"El 2 de julio, el pueblo mexicano decidirá si elige o no al ultraizquierdista Andrés Manuel López Obrador (conocido como AMLO), como su siguiente presidente... Los rumores han corrido por meses en el sentido de que la campaña de López Obrador ha recibido grandes fondos del presidente Hugo Chávez, de Venezuela. Y el mes pasado, el representante Jim Kolbe (de Arizona), un republicano moderado, dijo a algunos legisladores mexicanos que tenía reportes de inteligencia detallando el apoyo de Hugo Chávez al Partido de la Revolución Democrática (PRD) de AMLO.

"Chávez es un firme aliado de Fidel Castro, presidente de Cuba. López Obrador bien podría ser la pieza que faltaba en sus planes para poner de rodillas a Estados Unidos ante la emergente izquierda latinoamericana..."

Basado en lo que él mismo identificó como "rumores", Morris espetó: "¿Creen que tenemos problemas de seguridad con el presidente Vicente Fox dirigiendo a México? Sólo esperen a que tengamos en nuestra frontera de 2 mil millas a un amigote de Chávez y Castro".

Morris, comentarista del canal de televisión Fox News, siguió dirigiendo la campaña de Calderón en las sombras aunque lo negara el equipo de campaña del panista, reitera Lund.

"En el gremio de los estrategas y encuestadores se dice que Morris escribió el guión de la campaña de Calderón, y el resto del operativo lo aplicó el equipo. Sin esa guía Calderón nunca hubiera ganado", sostiene el director de Mund Americas.

Y el 10 de julio, Dick Morris publicó otro artículo: Mexico Election: The Defeat of The Latin Left (Elección en México: la derrota de la izquierda latina), en el cual afirmó que, con la estrecha victoria del "centrista" Felipe Calderón, "el electorado mexicano ha evitado que la alianza entre Hugo Chávez y Fidel Castro tenga éxito en su intento por dominar el futuro político de Latinoamérica con líderes y políticas de izquierda". "México ha tomado la primera gran medida para pararlos", agrega Morris en referencia a los presidentes de Venezuela y Cuba.

Esas afirmaciones del consultor son la clave para entender la esencia de la campaña negativa de Calderón, sostiene Lund. "El poder de esta campaña negativa no estuvo en los anuncios de televisión, sino en la 'noticia' que generó. Decir que Andrés Manuel era parte de la estrategia de Chávez y Castro era el tema de conversación en todos lados, en las mesas profesionales y en las mesas de la casas".

Desprestigiado en su país

"No, no puedo hablar de eso y no le quiero dar una entrevista", contestó enfático el consultor político Dick Morris.

El corresponsal de Proceso en Washington le había llamado a su celular para entrevistarlo sobre su colaboración como asesor político externo de la campaña electoral de Felipe Calderón Hinojosa, candidato presidencial del PAN, y sobre su labor para desacreditar en Estados Unidos a Andrés Manuel López Obrador. En este último aspecto, su encomienda consistió en vincular al abanderado presidencial de la coalición Por el Bien de Todos con el izquierdismo radical del líder cubano Fidel Castro y con el populismo irreverente de Hugo Chávez, presidente de Venezuela.

Morris -neoyorquino de 58 años- era hasta el 29 de agosto de 1996 el consultor político más prominente de Estados Unidos, pero cayó en desgracia cuando salió a la luz pública su debilidad por las prostitutas, a quienes contrataba para materializar una de sus fantasías sexuales: lamer y chupar los dedos de los pies.

Egresado de la Facultad de Arte de la Universidad de Columbia, Morris tiene en su haber varios logros como asesor político: la reelección presidencial de Bill Clinton en 1996, la elección de los gobernadores Bill Weld (Massachussets) y Pete Wilson (California) y la elección y reelección de más de 30 legisladores federales y estatales, tanto del Partido Demócrata como del Republicano.

Fuera de Estados Unidos, Morris colaboró en los triunfos electorales del mexicano Vicente Fox (2000), del argentino Fernando de la Rúa (1999), del uruguayo Jorge Batlle (1999) y del ucraniano Viktor Yushchenko (2005). Se le reconoce también su participación en el triunfo de 12 diputados del Partido Independentista de Gran Bretaña en los comicios de 2004.

"Es un exitoso consultor electoral por su ateísmo político. Trabaja para quien le pague y hace lo que sea necesario con tal ganar, incluido el trabajo sucio, como observamos que realizó ahora en contra del señor López Obrador", comenta a este semanario un exfuncionario del gobierno de Clinton que conoce a Morris desde los ochenta, cuando se inició la relación de trabajo y de amistad entre el expresidente y el consultor político.

"Su experiencia como asesor electoral de Fox le permitió hacer válida cualquier cosa dentro de la guerra sucia de la política mexicana. Y si lo hubiera contratado el señor López Obrador, seguramente se hubiera hecho cargo de desacreditar a Calderón Hinojosa", añade el exfuncionario, quien habló bajo la condición del anonimato.

Agregó: "Trabajé como consultor de Fox y del PAN, por eso sé valorar la delicadeza de la situación política en México (...) El candidato del PAN no podría ser una marioneta de Estados Unidos; además, está totalmente comprometido con la economía de libre mercado y desea una cercana relación con nuestro país. (En cambio) López Obrador podría ser parte de la lucha anti-Estados Unidos proveniente de la nueva izquierda latinoamericana".

La vocación de Morris por la asesoría política data desde que era estudiante en la escuela preparatoria Stuyvesant, de Nueva York. Ayudó a su amigo Jarrold Nadler a conseguir la presidencia del Consejo Estudiantil en 1963.

Pero como profesional se inició en 1978: asesoró exitosamente a Clinton en las elecciones para gobernador de Arkansas. En 1980, cuando éste buscó la reelección, prescindió de los servicios de Morris... y perdió.

Dos años después, Clinton volvió a contratar a Morris. Recuperó la gubernatura y, con su ayuda, se reeligió por dos períodos más: en 1986 y 1990. Sin embargo, para la elección presidencial de 1992, optó por James Carvalle como principal estratega electoral. Después de que los demócratas fueron derrotados en las elecciones legislativas de noviembre de 1994, Clinton recurrió de nuevo a Morris para la reelección presidencial de 1996.

Morris acrecentó su fama y su poder en los altos círculos políticos de Estados Unidos. Pero justo en ese momento -agosto de 1996- se vio obligado a renunciar a la campana de reelección de Clinton. La razón: la televisión y la prensa estadunidense revelaron su relación extramarital con Sherry Rowlands, una prostituta que cobraba 200 dólares por cada hora de servicio.

"Alguien tan inteligente como él debería abotonarse los labios cuando se baja el cierre del pantalón. Es decir; ¿cómo puede manejar al mundo cuando ni siquiera puede controlar lo que está haciendo en su cuarto con una dama de paga?", dijo Rowlands en la primera entrevista que, a cambio de un pago de 50 mil dólares, ofreció en septiembre de 1996 al programa de televisión Hard Copy.