Mostrando las entradas con la etiqueta SME. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta SME. Mostrar todas las entradas

miércoles, octubre 14, 2009

México SA

Carlos Fernández-Vega

Por cortesía de Los Pinos y la generosa cuan desinteresada difusión de los medios electrónicos, los mexicanos han sido bombardeados con toneladas de "estadísticas, videos, denuncias, crónicas, saqueos" y demás detalles –todo con base en información oficial– sobre los "excesos, privilegios, pérdidas millonarias, robos" y conexos –entre tantas otras cosas– cometidos por el Sindicato Mexicano de Electricistas, y las "causas" que, por lo mismo, "obligaron" al inquilino de Los Pinos a decretar la extinción de la empresa Luz y Fuerza del Centro.

Ha sido tal la difusión, que hasta se conoce cómo los integrantes del SME lavaban sus calzones. Pero, eso sí, ni un solo pincelazo han soltado (Los Pinos y sus jilgueros electrónicos) sobre la otra cara de la moneda. Por ejemplo, que la Comisión Federal de Electricidad vendía el fluido eléctrico con grueso sobreprecio a Luz y Fuerza del Centro; que ésta, por decisión de la directiva y con el beneplácito de la Secretaría de Energía, revendía dicho fluido a un precio mucho menor y que a la gran empresa privada instalada en la zona de atención de LFC se le aplicaba una jugosa reducción de 70 por ciento en el precio y se le vendía (cuando lo pagaba) a 46 centavos el kilovatio-hora, mientras al consumidor doméstico le cargaban 1.50 pesos por la misma medida. El propio sindicato precisó de qué se trata: "70 por ciento del consumo de electricidad (en su zona de cobertura) corresponde a 46 mil grandes industriales, que pagan en promedio a 46 centavos el kilovatio-hora, mientras los usuarios domésticos lo pagan a 1.50 pesos, y todavía a fin del año ese recibo de luz de los industriales es deducible de impuestos".

¿Cuánto suma un subsidio de tal naturaleza a la empresa privada? Si lo anterior no alcanzó para llevar directamente a la crisis financiera a la empresa hoy extinta por decreto, entonces lo que sigue puede que sí: por decisión de la misma directiva y el beneplácito de la Sener, Luz y Fuerza del Centro manejaba "cuentas especiales" para los grandes consorcios y dependencias públicas, comenzando por Los Pinos, las cuales no eran otra cosa que regalar el fluido eléctrico a empresas y dependencias selectas, o lo que es lo mismo, no cobrarles el servicio.

El SME denunció lo siguiente: “estamos revisando uno por uno los servicios de cuentas especiales, y ¿qué creen lo que encontramos? La Torre Mayor de Reforma, directa (no paga por el fluido eléctrico; ni recibo se le envía); varios hoteles de la Zona Rosa y de Polanco, directos (lo mismo); el periódico Reforma, directo (igual); (lo que queda del diario) unomásuno, directo (en idéntica condición). La propia Presidencia de la República no paga luz; todas las dependencias federales no pagan la luz, tienen tomas clandestinas. Las repetidoras de Telmex tienen mediciones de ellos, tomas clandestinas, equipos de medición manipulados por ellos mismos, por los administradores de Luz y Fuerza, no por los trabajadores”. No vaya a ser la casualidad de que el duopolio de la televisión y el oligopolio de la radio también estén "directos" (La Jornada, Rosa Elvira Vargas y Enrique Méndez).

¿Cuánto cuesta mantener en "directo" a esas empresas y a los cientos de edificios y casonas del sector público federal? Ayer lo mencionamos en este espacio: "el ex subsecretario de Electricidad, Nicéforo Guerrero (precisó que) si Luz y Fuerza del Centro cobrara lo que consumen las grandes empresas y comercios se resolvería su problema financiero, pues en cuentas especiales y concesiones a grandes empresarios se fugan anualmente casi 40 mil millones de pesos, el doble de lo que va a costar liquidar a los trabajadores activos".

¿Con cuánto subsidiaba el gobierno federal a LFC anualmente, en promedio? Casualmente con 40 mil millones de pesos. El aberrante asunto de las "cuentas especiales" ha sido recurrentemente denunciado por el SME, no de ahora, sino de muchos años atrás. Ninguna autoridad gubernamental atendió esta acusación. Ni siquiera Felipe Calderón cuando ocupó la oficina principal de la Secretaría de Energía con Fox. No sólo eso, sino que en sus casi tres años de estancia en Los Pinos –conociendo en detalle la situación– Calderón tampoco metió la mano para corregir la citada aberración. Por el contrario, con la extinción de LFC ratifica el subsidio a la gran empresa privada y le cede los trastes a la Comisión Federal de Electricidad que tendrá que apechugar y mantener el privilegio de las "cuentas especiales". ¿La CFE está preparada para asumir ese voluminoso subsidio que, a todas luces, llevó a la quiebra a la hoy extinta Luz y Fuerza del Centro?

De lo anterior ni un segundo ha destinado el inquilino de Los Pinos (mucho menos los medios electrónicos) para "explicar a los mexicanos" el porqué de la quiebra de Luz y Fuerza del Centro, a causa del voluminoso y creciente subsidio a la otrora empresa paraestatal: comprar muy caro y vender muy barato; asumir el costo de regalar el fluido eléctrico a las grandes empresas y, de paso, lavarles los calzones a los trabajadores. Y el tema se acopla muy bien con el discurso calderonista: en lugar de 40 mil millones de pesos en subsidios para los señores de la gran empresa, la misma cantidad al combate de la pobreza (la mitad de lo que estiman captar por el 2 por ciento de IVA disfrazado). Pero ese vals no le gusta.

Si lo anterior no se transmite por la fábrica de sueños del amigo Azcárraga, la pantalla de los abonos chiquitos de Salinas Pliego, ni por el cuadrante del oligopolio de la radio, menos cupo tendrá otra de las denuncias: el jugoso negocio de la fibra óptica y, por ende, el triple play, con infraestructura financiada por las arcas públicas. Un multimillonario negocio en el que estarían involucrados dos ex secretarios de Energía de la abundancia foxista (Ernesto Martens y Fernando Canales Clariond) y la empresa WL Comunicaciones, la misma que obtuvo concesión (24 de marzo de 2000) de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, con registro en la Comisión Federal de Telecomunicaciones.

Al inquilino de Los Pinos tampoco le gusta esta zarzuela, por mucho que la citada concesión permita a la empresa "la provisión y arrendamiento de capacidad de la red para la emisión, transmisión o recepción de signos, señales, escritos, imágenes, voz, sonidos o información de cualquier naturaleza; la comercialización a los concesionarios de redes públicas de telecomunicaciones y permisionarios de servicios de telecomunicaciones, de la capacidad adquirida de otros concesionarios de redes públicas de telecomunicaciones; la prestación del servicio de telefonía de larga distancia nacional e internacional; la prestación del servicio de transmisión de datos, y la prestación directa de servicios de valor agregado a sus usuarios". Todo ello durante 30 años.

Las rebanadas del pastel

Entonces, ¿”decisión correcta” (Calderón dixit) o garantía de que el negocio privado va?

cfvmexico_sa@hotmail.com • mexicosa@infinitum.com.mx

domingo, octubre 11, 2009

Cortocircuito

Luis Hernández Navarro

l gobierno federal declaró la guerra a los trabajadores electricistas. Violentando la legalidad, armados con toletes y escudos, integrantes de la Policía Federal y del Ejército asaltaron las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro. No contento con provocar un conflicto de proporciones mayúsculas en la industria minero-metalúrgica, el Ejecutivo emprendió, a través del clásico sabadazo, una ofensiva frontal contra dichos trabajadores.

Pero Felipe Calderón no la tiene fácil en su nueva aventura bélica. El Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) no está manco: cuenta con muchos recursos para enfrentar el desafío gubernamental, a pesar de su disidencia interna y de la campaña mediática en su contra.

El SME es un organismo gremial con gran experiencia de lucha, tradición y memoria histórica. Nacido en 1914 después de diversos intentos de organización, es el sindicato industrial más antiguo de México. Su presencia nacional es relevante.

A lo largo de sus casi 95 años de existencia ha estado presente en muchas de las más importantes jornadas de lucha de los trabajadores mexicanos. En 1936 impulsó activamente la formación del Comité Nacional de Defensa Proletaria, y fundó y luego abandonó la CTM. Impulsó la nacionalización de la industria eléctrica y ha rechazado los intentos de privatizarla, porque estima que atenta contra la soberanía y el desarrollo nacional. En 1983 se opuso a que el IVA se aplicara a las tarifas domésticas de energía eléctrica.

Ha participado en tres huelgas. En 1916 encabezó la huelga general que exigió el pago en oro de los salarios, para garantizar el valor real del ingreso de obreros y campesinos. Sobrevivió a la salvaje represión del gobierno de Venustiano Carranza y efectuó una huelga victoriosa.

La corriente eléctrica fue suspendida en 1936 en la ciudad de México y zonas circunvecinas, con excepción de los hospitales, alumbrados y servicios esenciales. La empresa aceptó las demandas sindicales para un nuevo contrato. El SME obtuvo una importante victoria para el movimiento obrero: el contrato conquistado sirvió de precedente para otros sindicatos.

En 1987 paró actividades exigiendo aumento salarial y la suspensión al pago de la deuda externa con el fin de destinar recursos en favor de la recuperación de los salarios, así como un cambio en la política económica. Seis días más tarde, después de que las autoridades laborales resolvieron que su movimiento era "legalmente inexistente", sus miembros regresaron a laborar sin conseguir aumento salarial.

El SME es un caso excepcional en el movimiento laboral mexicano. Su vida interna es vital y democrática. Hay procesos electorales continuos. La mayoría de sus integrantes participan en las grandes decisiones gremiales y eligen a sus dirigentes a los diferentes órganos de gobierno por voto universal, directo y secreto. Su dirección sindical se renueva cada dos años en dos partes y en años diferentes. Por lo menos dos veces al año se efectúan asambleas generales. El referéndum o plebiscito son mecanismos de decisión normal en la toma de decisiones internas. La huelga debe ser decidida mediante el plebiscito y la negociación del contrato colectivo requiere ser ratificada en asamblea general extraordinaria.

La relación entre dirigentes y bases es estrecha. Continuamente se realizan elecciones de delegados departamentales, de integrantes del comité central, de comisiones autónomas de justicia y hacienda, de comités de huelga y de comisiones revisoras. Dentro del sindicato coexisten diversas corrientes que discrepan entre sí. La alternancia en los puestos de gobierno entre ellas es real. Tan sólo en dos ocasiones (1999 y 2001) se han postulado planillas únicas para dirigir al gremio.

El SME combina la presión laboral con la negociación política, la movilización en la calle con amplias alianzas. Su lucha busca conservar la materia de trabajo, la titularidad del contrato colectivo y a la empresa misma.

Durante muchos años el SME defendió una alianza crítica con el Estado, presionándolo y apoyándolo simultáneamente, sin dejar de criticarlo. Como lo ha señalado Enrique de la Garza, desde la lógica de su propuesta política los problemas del sindicato y los de la nación se resuelven, en última instancia, en la reorientación de las políticas estatales. Entre muchos de sus agremiados el nacionalismo revolucionario es una ideología viva.

Para el sindicato, Luz y Fuerza del Centro debe ser una empresa pública de carácter social. De allí que se oponga tanto al contratismo como a la privatización. La consigna "la patria no se vende, se defiende", coreada una y otra vez en sus marchas, da cuenta de la fuerza de esta convicción.

La dirección sindical ha apoyado a los candidatos priístas a la Presidencia de la República en diversas elecciones. El proyecto de modernización del movimiento obrero impulsado por Carlos Salinas de Gortari tuvo en este gremio uno de sus principales interlocutores. Sin embargo, sin descuidar la relación con importantes sectores del tricolor, en los últimos años ha privilegiado la alianza con el Partido de la Revolución Democrática y con Andrés Manuel López Obrador.

Es notable, también, la gran cantidad de pactos gremiales y de apoyo con la lucha de otros sectores sociales, que el sindicato ha establecido en los últimos años. A través de iniciativas como los Diálogos Nacionales, ha procurado dar forma organizada al descontento popular.

El asalto policiaco y militar contra los trabajadores electricistas es un grave retroceso en la precaria vida democrática del país. Provoca un fenomenal cortocircuito. Establece un precedente nefasto. Pretender resolver por medio de la violencia un conflicto creado por el mismo gobierno nos retrae a las más negras etapas del autoritarismo. A tres años de gobierno, el desgaste de Felipe Calderón es severo. Su última aventura laboral lo profundizará aún más.

Mitin SME - Monumento a la Revolución

A todas las organizaciones sindicales, sociales y políticas,
A los estudiantes, intelectuales, artistas, diputados y senadores,
A los medios de comunicación,
Al pueblo de México:

Como ya todos sabemos, el ejecutivo federal mediante un decreto de fecha 11 de octubre del año en curso, “determina” la extinción de la empresa pública Luz y Fuerza del Centro, propiedad colectiva y social de todos los mexicanos. Pretende, este decreto, perpetrar una puñalada trapera al Patrimonio Nacional, a la Soberanía e Independencia Nacionales. En una palabra, a la economía de todo el pueblo, el Estado Mexicano se declara así mismo en quiebra moral y política, se asume plenamente como Estado fallido.

Pero el Sindicato Mexicano de Electricistas, se encuentra muy lejos de estar derrotado y de rodillas. Al contrario, hoy más que nunca erguido y orgulloso de su pasado y confiado en su presente. Nos han declarado la guerra y vamos a responder, ejerciendo siempre nuestros derechos y garantías constitucionales, de ello que no quepa duda.

No caeremos en la trampa ni en la provocación que pretenden tendernos, actuaremos como lo sabemos hacer, siempre unidos y al lado del pueblo trabajador. Los fracasos del gobierno de derecha, no nos alcanzan ni son nuestros; la torpeza gubernamental es típica de la derecha, están llevando al país entero a un estallido social, lo saben y no se detienen, allá ellos.

Por esas razones, nuestro Sindicato Mexicano de Electricistas los convoca a todos, a la primera movilización contra ese decreto inconstitucional e ilegal. Será la primera manifestación de rechazo generalizado, que habrá de correr a lo largo y ancho del territorio nacional, este mitin será a las 9 horas en el Monumento a la Revolución, esperamos contar con su presencia siempre combativa, organizada y clasista.

¡Viva la unidad de todo el pueblo contra las políticas neoliberales!

¡Repudio total al decreto inconstitucional!

¡Todos somos SME!

Fraternalmente

“Por el Derecho y la Justicia del Trabajador”
México D.F. a 11 de octubre de 2009

Fernando Amezcua Castillo
Secretario del Exterior

Decreta Calderón la extinción de Luz y Fuerza; es inconstitucional: SME

Casi a la medianoche –una hora después de que militares y policías federales ocuparon las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro (LFC)–, el gobierno publicó en una edición extraordinaria del Diario Oficial de la Federación un decreto firmado por el presidente Felipe Calderón en el que se determina la "extinción" de ese organismo descentralizado.

El argumento nodal para la liquidación es que, por "su comprobada ineficiencia operativa y financiera", representa un costo tan elevado que "ya no resulta conveniente para la economía nacional ni para el interés público". En el decreto no se determina qué instancia asumirá las funciones de LFC y "dispone expresamente" que se respetarán los derechos laborales de los trabajadores, por lo que las indemnizaciones correspondientes se cubrirán tomando en consideración lo dispuesto en la Ley Federal del Trabajo y en el contrato colectivo. Agrega que se garantizará el pago de las jubilaciones.

Señala también que la Ley Federal para la Administración y Enajenación de Bienes del Sector Público confiere al Servicio de Administración y Enajenación de Bienes la atribución de liquidar a los organismos descentralizados de la administración pública, por lo que esa instancia nombrará depositarios, liquidadores, interventores o administradores para el cumplimiento del proceso.

La compañía conservará su personalidad jurídica única y exclusivamente para realizar dicho proceso.

Desde hace semanas comenzó a correr la especie de que LFC sería liquidada. La dirigencia del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) alertó sobre esa posibilidad cuando desde la Secretaría del Trabajo y Previsión Social comenzó a filtrarse información acerca de que se negaría la toma de nota al comité que encabeza Martín Esparza, lo cual ocurrió el pasado lunes, a pesar de que el litigio no se ha resuelto en la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje.

Los trabajadores afirmaron que atrás de la negativa y de los señalamientos que descalificaban su proceso electoral –realizado del 16 al 26 de junio pasados– estaba la intención de acabar con la empresa y con el sindicato, que agrupa a más de 41 mil activos y 25 mil jubilados.

Finalmente, la decisión dada a conocer anoche tomó casi por sorpresa a dirigentes y trabajadores del SME, quienes habían señalado que esperarían el lunes la respuesta de Los Pinos, donde el jueves pasado, luego de una multitudinaria marcha en protesta por la negativa a la toma de nota, el secretario particular de Calderón, Luis Felipe Bravo Mena, recibió a Martín Esparza y otros miembros del comité y escuchó sus demandas.

En el decreto dado a conocer por la Secretaría de Gobernación, se enumeran en tres incisos las razones para el cierre: primero, se estima que el porcentaje de pérdidas totales de energía de LFC es excesivo y superior casi tres veces al de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y dice que casi ninguna empresa del mundo reporta esas pérdidas. A junio de 2009, LFC perdió 30.6 por ciento de energía, mientras la CFE perdió 10.9.

Segundo, asegura que "en 2008, LFC perdió 32.5 por ciento de la energía que compra y genera para vender. El valor estimado de esas pérdidas totales ascendió a casi 25 mil millones de pesos, lo que representa 52 por ciento de ventas del organismo", y en tercero añade que, "en el mejor de los casos, los costos unitarios de las obras que ejecuta LFC son 176 por ciento superiores respecto de los costos de la CFE".

En la exposición de motivos el presidente Calderón sostiene que, desde su creación, el organismo no ha cesado de recibir transferencias presupuestarias cuantiosas, las cuales, lejos de disminuir, se han incrementado en años recientes.

"De 2001 a 2008 tales transferencias se incrementaron más de 200 por ciento, y para el presente ejercicio serán del orden de 41 mil 945 millones; de continuar el mismo comportamiento, se estima que podrían alcanzar 300 mil millones de pesos durante la presente administración". Se asegura que los costos de LFC casi duplican sus ingresos por ventas.

"De 2003 a 2008 registró ventas por 235 mil 738 millones de pesos, mientras sus costos fueron de 433 mil 290 millones (incluyendo la energía comprada a la CFE); el organismo registra un pasivo laboral de 240 mil millones de pesos, de los cuales solamente 80 mil millones corresponden a trabajadores en activo y 160 mil millones a personal jubilado."

Se insiste en que sus resultados son "notablemente inferiores" respecto de empresas u organismos que prestan el mismo servicio a escala internacional, incluso a los que ha reportado la CFE. Señala que el pasado 28 de septiembre la Secretaría de Energía propuso la desincorporación por extinción de LFC y que el lunes 5 la Comisión Intersecretarial de Gasto Público, Financiamiento y Desincorporación emitió un dictamen favorable a dicha propuesta.

El decreto tiene siete artículos y tres transitorios, en los que el Presidente dispone que para el proceso de liquidación el Servicio de Administración y Enajenación de Bienes por sí o por conducto de terceros "intervendrá de inmediato para tomar el control y disponer de todo tipo de bienes, derechos, activos, juicios, obligaciones, pasivos, contratos, convenios y recursos, así como para acreditar la extinción de los órganos de dirección, unidades administrativas y demás instancias de funcionamiento". Corresponderá a la Secretaría de Energía sentar las bases para llevar a cabo la liquidación. Gobernación "velará en todo momento por el respeto al orden constitucional y a las instituciones" oficiales.

Las secretarías de Hacienda, de Energía y del Trabajo se coordinarán a efecto de que las indemnizaciones a los empleados "sean pagadas en el menor tiempo posible", y las dos primeras se encargarán de que el liquidador reciba los recursos necesarios.

Además del presidente Calderón firman el decreto 10 secretarios de Estado: Fernando Gómez Mont (Gobernación); Agustín Carstens (Hacienda); Georgina Kessel (Energía); Ernesto Cordero (Sedeso); Gerardo Ruiz (Economía); Juan Molinar (Comunicaciones); Javier Lozano (Trabajo); Salvador Vega (Función Pública); Juan Elvira Quesada (Semarnat), y Francisco Mayorga (Sagarpa).