martes, mayo 15, 2012

Hay esperanza para la educación en México

Javier Flores Una reunión histórica, sin duda, fue la celebrada el pasado 7 de mayo en el teatro Metropólitan de la ciudad de México, no sólo por las personalidades que se reunieron ahí, como Juan Ramón de la Fuente, René Drucker Colín, Marcelo Ebrard Casaubon y Miguel Ángel Mancera. Los tres primeros propuestos por el dirigente del Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador (quien encabezó el acto) para ocupar sendas secretarías de Estado de llegar a la presidencia de la República, y el cuarto en su calidad de candidato a la jefatura de Gobierno del Distrito Federal.

En el recinto, colmado de estudiantes, profesores y trabajadores de las principales instituciones de educación superior e investigación del país, y en presencia de un grupo muy significativo de científicos, artistas e intelectuales del más alto nivel, fueron presentadas las líneas generales de los programas de educación y ciencia, que constituyen hasta ahora las propuestas más avanzadas y realistas para superar el atraso en estas áreas y garantizar el desarrollo integral de México.

La educación tendrá la más alta prioridad en la política social y, junto con la ciencia, será uno de los principales instrumentos para el desarrollo de país. No se trata sólo de palabras, que convertirían este propósito en algo indistinguible de los discursos de los políticos en épocas electorales. Las propuestas presentadas son las que mejor entienden las condiciones en las que se encuentran la educación y la ciencia en México y las vías para lograr el cambio urgente que se necesita. Están respaldadas, además, por el compromiso que establecen personas que cuentan con una trayectoria intachable, como el ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cuya estatura académica, ética y política, es reconocida y apreciada por muchos mexicanos. Describiré aquí algunos aspectos del proyecto educativo expuestos en esa ocasión.

En un discurso firme y por momentos apasionado, Juan Ramón de la Fuente señaló que sólo por medio de la educación este país saldrá adelante y sin ella todo será en vano. Su intervención, a mi juicio, tuvo un doble significado, pues además de presentar los aspectos generales del programa educativo, sellaba un compromiso con el movimiento progresista y en particular con su líder Andrés Manuel López Obrador. Ahora no puede dudarse de que caminarán juntos en lo que resta de la campaña electoral, y en el gobierno de la República si los resultados favorecen al tabasqueño.

El proyecto de educación pone en el centro la calidad y es de naturaleza integral, pues abarca desde prescolar a posgrado. De la Fuente señaló que hay que revisar y modificar el modelo pedagógico, al que calificó de memorista y obsoleto. Se deben incrementar no sólo los contenidos científicos, dijo, sino también los humanísticos, de tal manera que la ciencia y la tecnología modernas estén sustentadas en valores, principios e ideales. Se debe enseñar a pensar, agregó, y educar para la libertad, la tolerancia, la crítica, la autocrítica y para actuar con coraje ante la adversidad. Así, el proyecto presentado se sustenta no sólo en aspectos técnicos, sino además en sólidos principios filosóficos.

Entre las prioridades, destacó la necesidad de abatir el analfabetismo y trabajar cerca de los maestros, los cuales, dijo, se sumarán en su gran mayoría a este proyecto; al igual que con los padres de familia y las comunidades, mediante un consejo de participación social.

El cambio verdadero está sustentado en la gente, expresó en una parte de su mensaje. Planteó además que deben proporcionarse condiciones dignas a las escuelas, con desayunos y uniformes a los alumnos en los niveles básicos, así como con una jornada completa. Indicó que se combatirá la deserción escolar, que en su mayor parte obedece a razones económicas.

Señaló enfáticamente que la responsabilidad de la educación corresponde al Estado mexicano y que ésta no es transferible ni negociable y, por tanto, no es un asunto de las organizaciones sindicales. Por otra parte, dijo que la calidad es fundamental en el proyecto educativo y que se va a evaluar con independencia, rigor y objetividad, no para excluir, ni para premiar la incondicionalidad.

En la educación media superior y superior, mediante el empleo de nuevas tecnologías, el proyecto se propone lograr un incremento en la cobertura del 15 por ciento anual. Para las universidades, se plantea su crecimiento con calidad, combinando la creación de nuevas dependencias y de plazas para profesores e investigadores, con lo que se pretende duplicar la matrícula. Adicionalmente, uno de los objetivos será crear entre cinco y siete polos de desarrollo académico en el país, con nuevos planes, para insertar a México en la sociedad del conocimiento. Estas acciones estarán coordinadas con las políticas de ciencia, tecnología e innovación y las de cultura del nuevo gobierno.

Se trata de un proyecto elaborado con seriedad, cuyas metas son completamente realizables. Aparece, así, una luz al final del túnel educativo.

El programa de educación del movimiento progresista se articula alrededor de seis ejes, cuya síntesis y documentos básicos pueden consultarse en www.educacioncienciaydesarrollo.mx

sábado, mayo 05, 2012

¿Será América Latina el nuevo Medio Oriente?

Raúl Zibechi

Todos los años la región latinoamericana escala posiciones en el ranking geopolítico mundial por el constante incremento de sus reservas de recursos estratégicos. Cuando Petrobras difundió en 2006 el descubrimiento de la capa pre-sal de petróleo, que puede albergar hasta 100 mil millones de barriles de crudo, el peso de Brasil en el mundo creció notablemente, ya que en 2020 será el cuarto productor mundial de crudo.

La pasada semana se supo que posee también enormes reservas de gas natural en las regiones de Mato Grosso y Minas Gerais. El ministro de Minas y Energía, Edison Lobão, aseguró que en cinco años el país tendrá autosuficiencia y se convertirá en exportador aunque seguirá importando gas boliviano (O Globo, 29 de abril de 2012). Hasta ahora Brasil es un modesto productor de gas con reservas de 340 mil millones de metros cúbicos, puesto 36 en el mundo.

Las cifras que difundió el gobierno de Dilma Rousseff elevan las reservas a 7 billones de metros cúbicos, lo que coloca al país entre las cinco principales reservas de gas del mundo, detrás de Rusia, Irán y Qatar y a la par de Arabia Saudí. Un salto espectacular, similar, según Lobão, al que se dio con la capa pre-sal. En suma, la sexta economía del mundo se coloca como potencia gasífera y petrolífera, en una región cuya importancia en materia de recursos minerales y energéticos no deja de crecer.

Apenas un año atrás, Venezuela había desplazado a Arabia Saudí como la primera reserva de petróleo. Además posee la tercera reserva de bauxita, la cuarta de oro, la sexta de gas natural y la décima reserva de hierro del mundo. En 2007 se supo que Perú contiene enormes reservas de uranio, disperso en 13 de sus 25 regiones, que ya se comienza a explotar en la provincia sureña de Carabaya, en Puno. A eso debe sumarse que Chile es el mayor productor mundial de cobre, y Brasil el mayor de hierro.

Un reciente informe de Metals Economic Group señala que la caída del mercado de acciones favorece las inversiones en minería que crecieron 44 por ciento en 2010 y 50 por ciento en 2011, luego de una fuerte caída en 2009 (Tendencias de la exploración mundial 2012). La región latinoamericana es el primer destino de las inversiones mineras en el mundo, con 25 por ciento del total, donde destacan Chile, Perú, Brasil, Colombia, México y Argentina, los tres últimos por ser grandes productores de oro. En 2003, apenas 10 por ciento de la inversión minera mundial se dirigía hacia América Latina.

Perú es el primer destino de las inversiones mineras en la región, seguido por México, Chile y Brasil. En 2010 la región proveía 51 por ciento de la plata del mundo, la mitad del litio, 45 por ciento del cobre, 27 por ciento del molibdeno, 25 por ciento del estaño, 23 por ciento del zinc y la bauxita, 19 por ciento del oro y 18 por ciento del hierro (Reuters, 16 de abril de 2012). Hasta 2020 el sector minero recibirá 300 mil millones de dólares de inversiones.

Un verdadero desastre, ya que consolida la dependencia de la región a la explotación y exportación de sus recursos naturales. El periodista peruano Raúl Wiener sostiene que 30 por ciento de los ingresos fiscales de su país se originan en la minería y que la única forma más o menos rápida de incrementar estos fondos en el corto plazo y poder llevar adelante los programas sociales que todo candidato promete para ganar las elecciones, es con más inversiones en minería, por lo que pelearse con este sector sería hacerse el harakiri (La Primera, 12 de abril de 2012).

La región ocupa un lugar destacado no sólo en reservas de gas natural y gas de esquisto (shale gas), petróleo, mineral de hierro, sino también en los más diversos metales. Para las multinacionales es el momento de hacer negocio. ¿Cómo evitar esta avalancha de inversiones que depredan la naturaleza y remachan nuestra dependencia? ¿Cómo hacer para que las riquezas no se conviertan en una maldición, como señala el ex presidente de la Asamblea Constituyente del Ecuador, Alberto Acosta?

El primer punto es que en los gobiernos no existe clara conciencia de que la región es un nuevo Medio Oriente. Atados a una mirada de corto plazo para aumentar la recaudación fiscal, ni siquiera saben cómo harán para defender esas riquezas. La segunda cuestión es que la resistencia de los movimientos, vigorosa y valiente, no tiene aún la potencia suficiente para frenar este proceso. Por cada emprendimiento que se frena o aplaza, como el proyecto explotación aurífera Conga, en Perú, decenas de otros siguen adelante.

En tercer lugar, el único país de la región que tiene la capacidad tecnológica y financiera para encarar proyectos de extracción e industrialización de los recursos es Brasil, a través de Vale (segunda minera del mundo), Petrobras (cuarta petrolera), Braskem (quinta petroquímica) y sus grandes constructoras como Odebrecht, OAS, Andrade Gutierrez, Camargo Correa y Queiroz Galvão. Y cuenta con el mayor banco de fomento del mundo, el BNDES, para financiar cualquier proyecto.

El fracaso de la refinería que decidieron construir en Manabí las estatales Petroecuador y PDVSA, que crearon una empresa binacional para desarrollar el proyecto, muestra los límites de las iniciativas regionales. El proyecto fue anunciado por el presidente Rafael Correa en 2008 y nunca se concretó. A mediados de abril Correa informó que China estaría dispuesta a financiar los 13 mil millones de dólares de la Refinería del Pacífico que podría estar terminada en 2016 (La Hora, 21 de abril de 2012). Ecuador debió recurrir a China ante la crisis y ruptura con las empresas brasileñas en 2008.

La sensación dominante es que más allá de la voluntad de los gobiernos de la región, que apuntan hacia la profundización del modelo extractivo con mayor presencia estatal, no hay condiciones para eludir a las multinacionales. La buena nueva, relativa por cierto, es que el menú se ha ampliado: a las tradicionales megaempresas del norte se suman ahora las chinas y las brasileñas. Los que crean que son mejores, les pueden preguntar a los pueblos –y también a los gobiernos– que las sufren.

lunes, abril 16, 2012

Por quién voy a votar y porqué

Desprecio a los partidos políticos. No me representan y no confío en ellos.

Voy a anular mi voto para diputados y senadores. No quiero alimentar listas plurinominles donde hay candidatos que me dan asco. http://www.excelsior.com.mx/index.php?m=nota&seccion=opinion&cat=11&id_nota=815643

Además, un voto en blanco penaliza a los negocios familiares llamados PVEM y Nueva Alianza, ya que el porcentaje de votos obtenidos se calcula en función del número total de votos, incluidos los anulados.

Sólo voy a votar para Presidente de la República y para el GDF.

Voy a votar por AMLO porque:

a). En su propuesta de gabinete hay gente como: De la Fuente, Drucker y Poniatowska, de los cuales tengo la mejor opinión.
b). Quiero que se bajen los sueldos de los altos funcionarios.
c). No quiero que se privatice Pemex.
d). Quiero que las grandes empresas dejen de evadir impuestos.
e). Quiero que se revise de manera responsable el planteamiento de la "guerra" contra el narco.

Voy a votar por M.A. Mancera porque:

a). Quiero que se mantengan las conquistas sociales logradas en las últimas administraciones.
b). Como Procurador, Mancera mantuvo fuera del DF a los capos de la droga.

lunes, marzo 26, 2012

martes, marzo 20, 2012

José Nicasio: la hora de los afrodescendientes

A José Nicasio Morales sus amigos y sus enemigos le dicen El Negro. Unos lo hacen con cariño, otros con desprecio. Afrodescendiente nacido en el municipio de Juchitán, Guerrero, alto y fornido, José no reniega del color de su piel ni de su cultura. Por el contrario, desde hace muchos años se ha dedicado a combatir la discriminación. Incluso se da el lujo de hacer con frecuencia bromas sobre el color de su piel.

Nicasio emigró a la ciudad de México en 1968, a la edad de 19 años. Hijo de campesinos, dotado de gran inteligencia, abierto al mundo, se volvió inmediatamente un autodidacto que aprende todos los días de la experiencia, y terminó el bachillerato.

En 1972 entró a laborar en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) como trabajador a lista de raya. Un año después encabezó un amplio movimiento en busca de la basificación. Durante meses se reunió en secreto con un pequeño grupo de compañeros suyos que se dedicaron a organizar, con paciencia y discreción, a todos los eventuales. En 1976, luego de tres años de actividad sindical secreta, lograron que se otorgara la base a quienes no la tenían.

Sindicalista democrático dentro de las filas del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), José coordinó su labor con las delegaciones del INAH, de Bellas Artes, de Culturas Populares y otras más, con quienes fundó el Bloque de Delegaciones Democráticas de la Sección 11. Participó en 1979 en la fundación de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Nicasio siempre se destacó por su arrojo y valentía en los momentos difíciles. Donde algunos de sus compañeros hablaban, él actuaba. Era (es) echado para adelante; no se le arruga el cuero. El 1º de mayo de 1983 estuvo al frente del contingente de maestros democráticos que conquistaron su derecho a manifestarse en el Zócalo, a pesar del intento de los golpeadores del sindicato por impedirlo.

En 1983 ganó a los charros de Vanguardia Revolucionaria la delegación sindical D-III-27 del IPN, que agrupa a 4 mil trabajadores. Para que se les reconociera el triunfo, los empleados democráticos tuvieron que tomar el local sindical abriendo un hueco en el muro en el edificio.

Encarrerado, encabezó en 1985 otro gran movimiento que logró alcanzar mejores prestaciones salariales en el IPN. Dos años más tarde, en alianza con el movimiento estudiantil del IPN, logró la expulsión de grupos porriles de la Unidad Superior de Zacatenco. También en 1987, con sus compañeros basificados en 1976, condujo la lucha contra el Issste, que logró el reconocimiento de la antigüedad, evitó cobros injustos y favoreció sus jubilaciones.

Su compromiso sindical nació tanto de la lucha por la defensa de sus intereses inmediatos como por la conciencia socialista en la que se formó. A su manera, José se volvió un revolucionario y como tal acompañó luchas campesinas y urbano-populares en diversas partes del país.

Ligado a su tierra, mantuvo siempre vínculos estrechos con sus paisanos. Cada vez que pudo, ayudó a muchos jóvenes con los trámites y gestiones para el ingreso a las escuelas del Politécnico, e intervino para apoyar los cambios de maestros que querían regresar a la Costa Chica guerrerense.

Siempre le pesó la pobreza y la marginación de su tierra. Cuando en 1992 el cólera se extendía por la Costa Chica, logró que el IPN y la regencia de la ciudad de México se involucraran en campañas sanitarias para erradicarlo.

Nicasio participó activamente en la lucha de los juchitecos guerrerenses para que se les reconociera su municipio. Dependiente administrativa y políticamente de Marquelia, las autoridades municipales ignoraban las necesidades de las comunidades. Ni siquiera permitían que el asfalto llegara hasta La Barra, el último poblado de esta zona. En 2004 se le reconoció como municipio, separándose de Azoyú. El papel de José fue clave en esta lucha.

Juchitán tiene poco más de 6 mil habitantes, en su mayoría afrodescendientes como José. Más de mil 200 son analfabetos. Casi la tercera parte de las casas del municipio tienen piso de tierra y la quinta parte son de sólo un cuarto.

Nicasio ha buscado por todos lados que su pueblo prospere. No le ha sido nada fácil. Ha adquirido sementales finos que presta a sus vecinos para que mejoren la raza de sus animales. Ha tratado de comercializar el ganado directamente en la ciudad de México, pero ha chocado con los intereses de los introductores y los empleados de los rastros.

En 2011 donó 100 metros cuadrados de terreno de su casa para la construcción de un pozo profundo que permitirá la distribución del agua potable a todo Juchitán. También cedió dos lotes de vivienda en beneficio del campo de aviación.

En marzo de 2007, los pueblos negros de Oaxaca y Guerrero se reunieron en Juchitán en el undécimo Encuentro de Pueblos Negros. La reunión fue una estación más en el camino de una reivindicación identitaria que poco a poco se abre paso en México.

“Los Pueblos Negros de México –resolvieron en el encuentro– padecemos todavía distintos niveles de marginación e invisibilidad, producto de la trata esclavista, de la herencia colonial, y de un desarrollo económico, social y cultural desigual, lo que nos ha colocado en una situación vulnerable y de exclusión, basada principalmente en el facciones raciales, a pesar de nuestra contribución a la construcción cultural, económica, social y política de la nación mexicana”. Exigieron nuestra inclusión en las políticas públicas estatales diferenciadas y adecuadas a nuestra historia, contexto cultural, económico y social, de acuerdo con la distribución espacial y demográfica que tenemos en el territorio nacional.

Orgulloso de su negritud, José Nicasio Morales, El Negro, ha acompañado el despertar de la lucha de los afrodescendientes por su reconocimiento. De muchas maneras, su propia biografía ejemplifica esta ruta por la reivindicación de la identidad.

martes, marzo 13, 2012

viernes, marzo 09, 2012

Maíz, ¡ahora o nunca!

Elena R. Álvarez-Buylla y Alma Piñeyro Nelson

La liberación de cultivos transgénicos en sus centros de origen y diversidad se ha prohibido en el mundo entero. La razón es muy simple: en estos sitios los cultivos biotecnológicos pueden entrecruzarse con las variedades nativas cultivadas y silvestres. En las variedades nativas se insertarán y acumularán los genes artificiales o transgenes de los cultivos transgénicos: esto implica incertidumbres, riesgos y daños inadmisibles. A más de 15 años de su liberación, prácticamente todos los beneficios prometidos por los cultivos transgénicos han sido desmentidos (por ejemplo, no producen más que los no transgénicos), mientras que los estudios científicos documentan daños. Por ello los europeos se han negado a la liberación y consumo de los transgénicos y las grandes compañías han cerrado su producción en aquel continente. En Estados Unidos, Sudamérica y Asia su uso ha implicado ahorros en mano de obra y grandes negocios; y costos agrícolas-ambientales (supermalezas tolerantes al glifosato que vende Monsanto para sus transgénicos Roundup-Ready, plagas resistentes a los transgénicos Bt, contaminación de cuerpos de agua y suelos con moléculas pesticidas) y efectos nocivos en salud...

México es centro de origen y diversidad del maíz (Zea mays) con miles de variedades de maíz nativo (criollo), varias especies de teocintle (Por ejemplo, Zea mays subsp. parviglumis, Zea mays subsp. mexicana, Zea diploperennis) y de otro cereal emparentado al maíz (Tripsacum spp). Esta diversidad está dispersa en todo el país (biodiversidad.gob.mx/genes/mapaAgricultura.html), acoplada a una diversidad cultural que le da vida y vive de ella. Todas estas variedades y especies nativas son interfértiles con cualquier otra variedad de maíz, incluido el maíz amarillo transgénico que quieren liberar.

¿Por qué nos preocupa la contaminación transgénica, si con la revolución verde se liberaron maíces híbridos que se entrecruzaron con los maíces nativos y estos últimos aún persisten? Los híbridos resultaron de cruzas entre maíces, mientras que los transgénicos tienen genes artificialmente ensamblados en laboratorios de las compañías. Los transgenes combinan genes de bacterias, virus, plantas y/o animales, no son tan estables como antes se pensaba y algunas de sus secuencias hacen que otros genes lejanos se sobrexpresen o inhiban anormalmente. Finalmente, estos transgenes están patentados y eventualmente se pueden usar para identificar como propiedad privada acervos de semillas contaminadas en favor de las compañías que los ensamblaron.

Una vez liberados al ambiente, los cultivos transgénicos florecerán (espigarán) y soltarán el polen (células masculinas) que lleva todos los genes de la planta –incluidos los transgenes–. Este polen llegará a los xilotes o flores femeninas de plantas de maíz nativo y las mazorcas resultantes llevarán granos con transgenes. Algunos granos contaminados se guardarán como semillas y éstas se intercambiarán para ser sembradas; las plantas que germinen y crezcan a partir de estas semillas ya contaminadas se volverán una nueva fuente de transgenes. Las semillas transgénicas serán llevadas a sitios lejanos y se irán diseminando los transgenes patentados a las siembras de maíces nativos de todo México. Algunos transgenes y sus combinaciones causarán aberraciones impidiendo el uso de algunas semillas. En la naturaleza ha habido eventos de movimiento de genes de algunas especies a otras muy distintas. Sin embargo, hay mecanismos naturales, aún no comprendidos, que restringen estas transferencias horizontales, que no ocurren al azar, y por ello hay distinciones claras entre especies.

Además, a diferencia de los híbridos tradicionales, cuyas características visibles pueden ser reconocidas por los campesinos, para poder detectar a los transgenes se necesitan costosos análisis de laboratorio, que además requieren de materiales también patentados. Entonces, si la diseminación transgénica se permite, la bioseguridad también quedará controlada por trasnacionales: es una contaminación silenciosa y potencialmente dañina que cancelará la soberanía alimentaria y la posibilidad de comer maíz sin transgenes para siempre; además, condenará a los campesinos a la pobreza y a algunos grandes productores a la dependencia tecnológica. Adicionalmente, los transgenes de los maíces biorreactores que producen fármacos ¡tampoco se podrán detectar!

La realidad y la ciencia formal han demostrado que la diseminación transgénica es incontrolable una vez que se liberan los transgénicos al ambiente. Con la moratoria se ha restringido la contaminación a pocos sitios y aún se puede evitar, controlar y revertir. Sin embargo, la liberación de maíces transgénicos a mayor escala (piloto y/o comercial), como pretende aprobar el gobierno actual, resultará en una diseminación y acumulación irreversibles. Es un experimento incontrolable con riesgos socioeconómicos, ambientales y de salud inadmisibles. Los beneficios serían sólo para un puñado de empresas monopólicas, a las que, como a las responsables de la contaminación por minería a cielo abierto... sólo las mueve el lucro. Si todos actuamos ya, podríamos impedir la liberación de maíz transgénico en su centro de origen y diversidad: México. ¡Es ahora o nunca!

Instituto de Ecología, UNAM & UCCS

eabuylla@gmail.com

viernes, marzo 02, 2012

jueves, marzo 01, 2012

Pobreza y desigualdad

Las desigualdades económicas, sociales y culturales están directamente relacionadas con la concentración de la riqueza. Esta es una característica de la dinámica del capitalismo y no se le ve solución; sin embargo, se puede mitigar a partir de políticas públicas. En los gobiernos recae la responsabilidad de que las políticas públicas favorezcan la concentración de la riqueza y la desigualdad o la distribución de la riqueza y por lo tanto una tendencia a disminuir las desigualdades y, en la misma lógica, también la pobreza. Son las dos opciones que tienen los gobiernos: gobernar para los más o gobernar para los menos, o de otra manera gobernar para someter al capital y regularlo, o gobernar de manera subordinada al capital. La primera es una fórmula que podría calificarse de moral, la segunda de inmoral.

Los gobiernos mexicanos, desde hace más de 15 años, han reconocido que los principales desafíos del país son el abatimiento de la pobreza extrema y la desigualdad económica y social entre los diferentes estratos de la población. Sin embargo, incluso con sus propias cifras derivadas de los estudios del Inegi, se ha demostrado que la población con ingresos menores a dos salarios mínimos sigue siendo un poco más de un tercio del total, en tanto que la concentración del ingreso ha aumentado en los últimos años. Se calcula que cerca de la quinta parte de la población más rica del país aumentó su participación en el ingreso corriente total hasta rebasar 450 por ciento, en tanto que la quinta parte más pobre la redujo. Adicionalmente, los estratos medios, que durante décadas habían mejorado su posición relativa, han visto deteriorarse su situación en cuanto a la porción del ingreso que reciben. La tasa de desocupación, que es otro indicador de que la depauperación de la población ha aumentado, ha visto también un crecimiento significativo, incluso en las cifras oficiales: de 3.5 por ciento en 2005 a 5.2 por ciento en 2010 y, a juzgar por los datos no oficiales, ha aumentado más de lo que se reconoce.

Con las mismas fuentes del gobierno se destaca que la concentración del ingreso se ha dado principalmente entre el 10 por ciento de la población con las más altas percepciones, mientras que 80 por ciento de la población vio disminuir su ingreso en los últimos 25 años. Con base en el coeficiente de Gini, en 2011 Chile presentaba la desigualdad más alta entre los países de la OCDE, y en segundo lugar estaba México. Mientras la desigualdad creció en nuestro país desde mediados de los años 80, Chile la ha reducido considerablemente, señala la OCDE. Con esta información se demuestra que las desigualdades sociales, lejos de disminuir con las políticas seguidas por los gobiernos neoliberales, aumentaron. Nos encaminamos, de seguir así, a ocupar el primer lugar en desigualdad social de los 34 países de la OCDE, prueba de que nuestros gobiernos, con sus políticas sociales y económicas, sirven no a la población ni al capital en su conjunto, sino a la elite capitalista, tanto nacional como extranjera.

Algunos autores han estimado que de 1994 a la fecha los hogares mexicanos han perdido cerca de 25 por ciento de sus ingresos. Otros piensan que en términos reales han perdido más de 50 por ciento. ¿Cuánto ha disminuido el poder adquisitivo del salario bajo los gobiernos neoliberales? He leído diferentes cantidades, pero nadie, que yo sepa, habla de menos de 60 por ciento, lo que quiere decir que nominalmente parece que ganamos más pero en realidad ganamos menos. En otros términos, en 1982 el salario mínimo alcanzaba para comprar unos 50 kilos de tortillas, hoy apenas alcanza para cinco kilos. Proceso de depauperación relativa, le llamaba Marx, y no se equivocó. La ONU nos habla de un panorama terrible al decir que es imposible que 2 mil 800 millones de personas que viven con menos de dos dólares diarios puedan igualar alguna vez los niveles de consumo de los ricos. Éstos, los verdaderos ricos, constituyen uno por ciento de los habitantes del planeta y concentran 90 por ciento de su riqueza total. En nuestro país nueve megamillonarios acumularon en 2011 una cantidad impresionante: 124 mil millones de dólares, es decir, 10 por ciento de la riqueza producida en México.

Al menos 35 millones de mexicanos, de los 112 millones que somos, deben sobrevivir con un ingreso menor a dos dólares diarios, unos 26 pesos, en tanto que más de 10 millones deben hacerlo con un máximo de un dólar al día. El Coneval nos presentó a finales del año pasado cifras que corroboran que las políticas de gobierno han producido más pobres. El número de personas en situación de pobreza, nos dice, subió de 48.8 a 52 millones entre 2008 y 2010, lo que significa que 46.2 por ciento de la población está bajo esa condición. De estas personas en situación de pobreza, casi la mitad: 28 millones de personas, carecen de acceso adecuado a la alimentación, lo que representa un aumento de 4.2 millones en el periodo de 2008 a 2010. Con información de la CNN, el mismo Coneval agregó el 2 de diciembre que en 40.8 por ciento de los 2 mil 456 municipios que hay en México se concentra 75 por ciento o más de la población en pobreza. Otro ejemplo, en otra óptica, de la concentración de la riqueza y de la desigualdad en el país.

¿Qué papel han jugado los últimos gobiernos mexicanos para abatir o disminuir la pobreza? En absoluta incongruencia con sus supuestas intenciones de disminuir la pobreza, han impuesto topes a los salarios desde hace más de 20 años, de tal forma que los ingresos de quienes tienen trabajo han disminuido en términos reales en un altísimo porcentaje, como ya fue dicho; han disminuido también los subsidios a la producción y a la comercialización de alimentos, de tal modo que con estas medidas se ha mermado la posibilidad de una alimentación suficiente del pueblo mexicano; han disminuido, asimismo, el número de artículos de la canasta básica de los trabajadores y más de 20 millones de mexicanos no tienen el ingreso necesario para pagar dicha canasta básica.

Lo único que ha aumentado en México, aparte de los precios, el desempleo, los gastos militares y la inseguridad pública, es el enriquecimiento de los menos, y la deuda externa, que pasó de 57 mil 378 millones de dólares en 1980 a casi 182 mil millones de dólares en 2011.

http://rodriguezaraujo.unam.mx

viernes, febrero 24, 2012

De cuerpo entero

Carmen Aristegui F.

Estamos a un año y días de distancia de la fecha en que el diputado Gerardo Fernández Noroña y otros legisladores portaran una agresiva manta en el Congreso de la Unión en la que, en términos coloquiales, aludían a Felipe Calderón como alguien incapaz de gobernar al país por padecer problemas de alcoholismo. La exhibición de la manta provocó fuertes reacciones y se terminó por reventar la sesión.

La escena fue cubierta e informada por los medios de comunicación y editorializada por muchos, incluida quien esto escribe. No es éste el momento para detallar o volver a hablar de lo que ocurrió a esta periodista en esas fechas pero, sí cabe recordar que se perdió y se recuperó la existencia de un noticiero en apenas 15 días. Un capítulo inédito en la historia de la radiodifusión mexicana. El punto de origen de esa historia fue la decisión editorial de no sumarse al coro de voces que condenaba a los legisladores que portaban la manta, por porros, impertinentes e irrespetuosos, sino de formular preguntas, dirigidas a la Presidencia, para que respondiera si había o no un problema de esa naturaleza en quien encabeza la Presidencia de la República. Se señalaba algo obvio: el estado de salud de un mandatario es, desde luego, un tema de interés público. No hubo respuestas a las preguntas específicas. Lo que hubo fue una reacción autoritaria y desmesurada. Un berrinche de notables dimensiones. Una personalidad retratada.

"¿Tú dejarías conducir a un borracho tu auto...? ¿No, verdad? ¿Y por qué lo dejas conducir al país?", decía la manta que, ciertamente, era insolente por plantear así un tema tan delicado.

El tema vuelve a escena. Ha empezado a circular el nuevo libro del fundador de la revista Proceso. Don Julio Scherer García, el legendario periodista mexicano, ha puesto, por este y otros temas, su incisiva mirada en la figura de Felipe Calderón Hinojosa, el hombre que llegó, en medio del escándalo y las impugnaciones, a la Presidencia de México en el 2006.

En Calderón de cuerpo entero (Grijalbo), se muestran ciertos comportamientos del hombre público y algunos rasgos de personalidad inquietantes de quien hoy ejerce el más importante cargo de poder político en este país.

Con elementos documentales y entrevistas de largo alcance, don Julio expone algunos de los ángulos más descriptivos y descarnados de una personalidad política como la de Calderón. Conversaciones que le tomaron días y horas al periodista con sus interlocutores, con las que va desgranando al personaje: "... autoritario, ingrato, aficionado a la bebida, intolerante", como reza la frase usada por Proceso para anunciar en sus páginas el adelanto y anuncio de la aparición de este libro.

Voces implacables como las de Manuel Espino, primero presidente y después expulsado de su partido; Alfonso Durazo, ex secretario particular de Fox, y ex colaborador de Colosio; Luis Correa Mena, el yucateco amigo y coordinador de campaña de Carlos Castillo Peraza que recuerda, para don Julio, el trato "...indigno, injusto, inmerecido y mucho más" que Felipe propinó a su padre político Castillo Peraza.

Se puede leer también una ilustrativa e inquietante anécdota contada por Gustavo Carvajal, el ex presidente del PRI, que le cuenta a Scherer una anécdota sobre unos puros en la que Calderón revela cómo su padre, don Luis Calderón " ...le enseñó a odiar al PRI".

Las páginas del libro recogen documentos sobre asuntos ocurridos en 2006, como las transferencias de pago por el caso Hildebrando o facturas por conceptos como "captura de datos de simpatizantes de candidatos de Acción Nacional", entre otros. Son apenas pistas de aquello que nunca se terminó de investigar.

De los testimonios recabados, los de Espino resultan demoledores. Entre otras cosas por el detalle y la precisión anecdótica. Con cálculo en sus palabras y anticipando un efecto deseado, Espino detalla, por ejemplo, una reunión con Calderón en un conocido restaurante de Insurgentes en la Ciudad de México, frecuentado por Calderón y sus allegados hace algunos años. No hay lugar para la duda de que el ex presidente del PAN quiere dejar asentado que Calderón tiene problemas con la bebida. Narra una reunión de horas, donde beben y discuten los dos panistas. En algún punto, narra la llegada de Margarita Zavala, quien le reclama una conducta que se intuye reiterada: "Felipe, te he estado buscando. No te reportas, tu chofer me dice que no me puede decir dónde estás. Lo forcé a que me diera tu paradero y por eso estoy aquí. Ya habíamos quedado en que no ibas a tomar".

Texto leído en la presentación del libro Calderón de cuerpo entero, de Julio Scherer.

Chihuahua: de los rarámuri

Georgina Luna Parra

A muy pocos parece interesarles qué significa ser indio, vivir su vida y su cultura, padecer sus afanes y gozar sus ilusiones. Esto nos impide ser el país que debemos ser.

Guillermo Bonfil

“Rayenari, tú eres el padre, te reverenciamos cuando apareces en el horizonte; con todo tu poder, luz y calor llenas de brillo el mundo. Ya se ha ido a descansar nuestra madre, la luna Metsaka, que es blanca y pura. Por eso sacrificamos gallos blancos, borregas blancas, chivos blancos, vacas blancas y haremos el ‘Tonári’. Cuando hay que hacer las ceremonias, aparece un niño bajando del cielo y pide que lo veneremos. No se vaya a enojar el sol, se desplomará y nos apachurrará a todos, o habrá sequía porque no deja el agua caer y tendremos hambre. Con la ‘tesguinada’ haremos la fiesta. En la noche, en medio del bosque, llevaremos a los cielos nuestra oración elevados con el hermano ‘peyote’ y, sonarán los tambores con la fuerza del Tarahumara. Cuando empiece a brillar el sol, nuestro padre, regaremos con plumas de ave el tesguino, para limpiar todo y honrarle. El lucero de la mañana ‘Chirisópori’, aparece, y con su presencia avisa que hay que cantar y bailar.”

Las mujeres se juntarán en un círculo, hay una fogata en el centro. Están hincadas y con la frente pegada al suelo. Un rarámuri empieza los toques misteriosos y místicos del tambor. Levantan su cuerpo y quedan en cuclillas y se canta el Yúmare o Paloma. Repite por un grupo de voces tres veces Yúmare, Yúmare, Yúmare y el último Yumaréee... Se van uniendo otras en la misma melodía tiste y fervorosa en un tono más alto y otro grupo, en otro más agudo aún. El tambor dar un toque final y empieza la danza. Se ponen de pie y al compás de tan tan, tan tan, taca-taca, tan tan, hacen cuatro pasos fuertes en su lugar y con otros seis siguientes avanzan. Las coreografías son mandála. Dibujan en el suelo una rueda, el sol; después una estrella, cruzándose velozmente para hacer los picos, otra rueda que deshace la estrella y forma la luna, entonces quedan hincadas en un círculo que es el sol, y cantan el final del Yúmare. A la luna, que es la madre, le piden por sus familias, sus hijos, su cosecha para comer suficiente, por sus borregos para hilar su lana y hacer sus cobijas. Que los proteja de los teregatigame o seres del inframundo o evítare, especie de lodo que es mierda.

Porque hay seres en su mitología acuáticos, atmosféricos, que habitan en los bosques o en las cuevas. Las goreínakas, o estrellas fugaces, son premonitorias, el canto del búho les suena a muerte. Los seres imaginarios pueden también parecer humanos. Para proteger a los niños les hacen collares con trocitos de palo mulato. Los brujos malos sukurúames, causan penas o enfermedades. Los curanderos o sacerdotes huellean al mal con sueños de gran poder mágico. Enormes gigantes habitan también en las montañas y se alimentan de los niños. Las víboras son seres de culto, pues algunas son seres cosmogónicos que se transforman en ellas. Los sabios los reconocen y les hablan, a ellos no los pican.

La sukiki es una piedra que tiene vida. Es blanca, ovalada, con labios rojos y vuela. Esa no les hace nada a los chabochis o blancos, sólo a los tarahumaras. También sólo ellos ven las cosas sobrenaturales y las conocen. Así como la naturaleza, con la que conviven. Saben todo de los astros, de la fauna, de la flora y de los fenómenos naturales.

Mantienen los rarámuris un perfecto equilibrio con el cosmos, la naturaleza y las relaciones con los otros seres humanos.

Su alimento cotidiano es el maíz, frijol y legumbres, casi todas silvestres. El pescado, que también acostumbran, lo encuentran en los lagos y ríos. Pero, para que no sufran, ponen en el agua una yerba que los duerme y entonces los recogen con sus redes. Comen carne sólo en sus ritos y ceremonias.

Es insólito que este grupo humano aún en el siglo XXI viva en esta ignota armonía, con una lengua en la que no existe ninguna palabra agresiva y que en sus aspiraciones no esté la codicia. ¿Sería posible que les aprendiéramos algo de su manera de vivir? ¿Podríamos realizar un cambio cultural en este mundo moderno y enajenante, y obtener esa plenitud de paz y armonía?

¿Será esa la felicidad?

Texto incluido en el libro Jirones de México, de la autora

jueves, febrero 23, 2012

La capacidad de asombro

JOSÉ GIL OLMOS

MÉXICO, D.F. (apro).- Una mañana del año 2007, uno de los violinistas más famosos del mundo, Joshua Bell, se puso una gorra, unos jeans y una playera, y se fue al metro de Washington a tocar. Con su Stradivarius de 1713, tocó por 43 minutos varias piezas. Nadie se detuvo para escucharlo, pero logró juntar 32 dólares de 27 personas que pasaron y le aventaron unas monedas.

Este fue un experimento que realizó el diario The Washington Post para saber qué tanto la gente apreciaba la belleza de la música que era tocada en el Metro. El resultado fue que pocos repararon en el artista.

Lo que nosotros podríamos decir es que este experimento también muestra que la capacidad de asombro se ha ido perdiendo, y eso es muy peligroso para una sociedad como la mexicana, imbuida en una espiral de violencia permanente desde hace unos ocho años atrás.

Hace un par de años, en la ciudad de México también ocurrió un fenómeno parecido, pero completamente desgarrador.

Sin tener preciso el día, la historia que me narraron fue que una mañana, en una de las entradas del Viaducto Río La Piedad, cientos de autos pasaron sin detenerse por encima de un bulto que estaba sobre la calzada.

Las prisas, el tráfico, el estrés, el impulso urbano que nos come todos los días, hizo que nadie se detuviera a mirar qué era ese bulto que hacía brincar los vehículos, hasta que alguien se paro y descubrió que se trataba el cuerpo de una persona, que quizá había sido atropellada y nadie se detuvo para ayudarla.

Cierta o falsa, esta historia bien podría ser un ejemplo de la pérdida de la capacidad de asombro que hemos sufrido como sociedad en los últimos años y que se alimenta de la individualidad, egoísmo y falta de solidaridad, y ha crecido con el neoliberalismo, como lo señala Tony Judt en su libro Algo va mal, el cual ha inspirado a miles de jóvenes indignados en Europa y Estados Unidos.

En México, esta falta de capacidad de asombro la podemos constatar cuando miramos con indolencia la tragedia que sufrimos hoy en día con miles pobres, desempleados, indígenas olvidados, miles de muertos producto de la violencia del crimen organizado, pero también por la falta de derechos que es incapaz de garantizar el Estado y el gobierno en turno.

¿Qué puede conmover a una sociedad para que reaccione y ponga un alto a esta situación de violencia que genera muertes, desapariciones, ejecuciones, tortura y asesinatos de miles de hombres, mujeres y niños?

Hace tiempo se pensaba que el cambio podría venir por la vía armada, como lo proponían los grupos guerrilleros, luego se pensó que lo mejor sería por la vía institucional y pacífica de los partidos políticos. Canceladas estas posibilidades, se podría pensar que la presencia de una tragedia de grandes magnitudes podría ser el pivote para hacer reaccionar a la sociedad.

Vino entonces el asesinato de 42 niños menores en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, y no paso nada. Vinieron los hallazgos de las fosas clandestinas con miles de muertos, y tampoco paso nada. Comenzaron a sumarse diariamente los muertos y desaparecidos, hasta rebasar los 50 mil en cinco años, y nada pasó.

A partir de abril empezarán las campañas para que el 1 de julio se vote por el nuevo presidente de la República y los nuevos legisladores del Congreso de la Unión. En vísperas de la elección presidencial, seguramente todos los candidatos harán promesas de campaña para superar esta crisis. Dirán que en unos años acabarán con la violencia, que los soldados regresarán a sus cuarteles y los criminales dejarán las calles, que habrá seguridad y se crearán empleos, escuelas y hospitales suficientes para todos. Pero, otra vez, serán sólo promesas de campaña.

Hará falta algo más que eso para superar esta crisis y esta tragedia, para recuperar la capacidad de asombro extraviada en esta violencia cotidiana y rutinaria. Esa será responsabilidad de los candidatos, pero también de la sociedad, que tiene ante sí el enorme de reto de salir de esta indolencia que nos impide mirar conscientemente el horror en que estamos metidos.

jueves, febrero 09, 2012

La corrupción

SABINA BERMAN
8 DE FEBRERO DE 2012

1.La corrupción existe en México. Hay que afirmarlo, así parezca candoroso, porque de forma interesada los que tienen la voz pública, los políticos, quieren convencernos que es un tema menor o subsidiario. “Parte de una guerra sucia con fines electorales”, dice el presidente del PRI esta semana, cuando un funcionario de un gobierno priista fue capturado con 25 millones de pesos en efectivo. Parte de una voluntad envenenada de populistas de izquierda, dicen los panistas, cuando la gente se indigna ante el costo desorbitado de la Estela de Luz.

2. Y es que la corrupción no empezó a erradicarse en el año 2000, cuando se inauguró la alternancia en México, como fabulan los políticos. Lo demuestran los últimos escándalos donde se han develado casos particulares, con montos extraordinarios de malversación de dinero público. Lo demostrarán los siguientes casos que el gobierno federal panista develará en esta guerra por la Presidencia.

Habría que preguntarles a los panistas: si ahora develan estos casos, ¿por qué ayer no?

3. Todos los mexicanos somos corruptos, supone uno de los mitos que nos paralizan en su erradicación. Octavio Paz pensó en el siglo pasado que la enfermedad nos venía de antiguo, lo que es cierto, y que los mexicanos la condonamos en otros porque la compartimos, lo que ha dejado de ser cierto. En realidad, la mayor parte de los mexicanos no podemos ser corruptos.

Aquellos que no trabajamos en el gobierno o en el crimen organizado, estamos sujetos a la rendición de cuentas de la empresa privada. Ninguna organización productiva podría subsistir con el saqueo sistemático que padece el gobierno. Ninguna organización laboral fuera del gobierno disculparía desfalcos de sus empleados.

4. A propósito: ¿dónde está la ganancia billonaria de Pemex de este último sexenio? El senador Manlio Fabio Beltrones suele aseverar que nunca en nuestra historia ha habido una ganancia mayor en Pemex, y suele luego afirmar que este gobierno debe dar cuenta de ella. Sorprende que lo declare en la prensa y no lleve el tema al Senado, donde tendría consecuencias legales.

5. Lo cierto es que sólo en nuestros tratos con el gobierno o el crimen los ciudadanos podemos, o estamos obligados, a transar. El Estado sigue siendo “el gran corruptor”. La expresión es del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, que conoció desde adentro los engranajes del sistema político.

6. La corrupción es excepcional y su monto, sumados todos los casos particulares, es despreciable. Este es otro mito que rodea a la corrupción y que nos cuentan también los políticos. En general, los ciudadanos suponemos lo contrario, la corrupción en el gobierno es la norma, su monto tiene consecuencias para la economía del país y lo que es excepcional es su develación.

Como la corrupción es encubierta, no hay números que la cifren y decidan qué percepción es más justa. Pero cada que el sistema político elige a un corrupto para exhibirlo y para que sea destrozado por la indignación ciudadana, atisbamos, como por una puerta entreabierta, los tamaños de los hurtos.

Humberto Moreira tomó parte o todo el monto de 33 mil millones de pesos del erario de Coahuila. De la Estela de Luz no son explicables 375 millones de pesos, según el Colegio Mexicano de Ingenieros Civiles. Según los abogados de su exesposa, el gobernador Arturo Montiel se enriqueció durante su mandato en el Estado de México con 600 millones de dólares.

7. El sistema político elige a corruptos para expulsarlos de su seno, no por razones legales o morales, sino siempre políticas, y luego no los juzga. Los señores del poder político, abren la puerta para expulsar a uno de ellos y mirar con regocijo cómo la opinión pública lo despedaza. Y luego lo que sigue es nada. Nada. Nada. No hay juicios donde el expulsado pueda limpiar su fama o ser condenado y castigado.

No es casual: la Justicia es el engranaje mayor que falta para que nuestro sistema político no sea corrupto.

8. La corrupción persiste hoy oculta bajo métodos sofisticadísimos. En su excelente libro, Los ricos del gobierno, recién editado, Luis Pazos describe parte del arsenal que hoy emplean los funcionarios para hurtar y traficar influencias. Me detengo en uno. La creación de empresas ficticias. Agrego tres más. La inflación de los precios de los terrenos donde los funcionarios deciden construir obra pública. La inflación de los costos de esas construcciones. La complicidad de funcionarios de todos los órdenes de gobierno con los supuestos interventores de la Secretaría de Hacienda.

9. Pero el costo al país de la corrupción es más que pecuniario, para empezar implica la distorsión de las decisiones de gobierno. Se decide lo que conviene al que decide, no a los muchos. Se vende el futuro del bien común en aras del bien de uno o unos cuantos. Reflexiónese sobre lo que ha costado a una generación de niños la ausencia de un proyecto educativo, dada la paralización del sector por un sindicato de maestros que pone y descarta secretarios de Educación. Reflexiónese otra vez sobre ese superávit petrolero. Tómese usted tres tequilas y siga reflexionando.

10. Para seguir, la corrupción tiene un costo al orden moral. Textualmente, la corrupción desmoraliza a la sociedad. Difumina los límites del bien y el mal. Vuelve a la ley negociable. Emborrona cualquier mérito o valor. La corrupción es una neblina moral que envenena la convivencia y abre la opción del reino de la ley del más fuerte.

El crimen que asuela al país no es sino el reclamo de otras clases, aparte de la clase política, de saquear lo ajeno y traficar con lo prohibido.

11. En todas partes del planeta hay corrupción, relata otro mito narrado para nuestro consuelo. Obligatoriamente lo cuentan quienes no han vivido en otras partes del planeta. La realidad es que una corrupción endémica, como la nuestra, solo ocurre en países no desarrollados. En países no desarrollados sí que sucede lo que en el nuestro. La corrupción impide la disolución de los monopolios, mantenidos a base de sobornos y extorsiones al gobierno. Impide los proyectos de educación verídicamente ambiciosos. Impide la inversión extranjera, ahuyentada por la falta de normatividad clara.

Vasos comunicantes, la corrupción y el no desarrollo suelen convivir.

12. En el tema de la corrupción, los políticos entre sí juegan damas chinas. Enrique Peña, candidato del PRI a la Presidencia, abraza a Mario Marín, exgobernador señalado por la prensa como corruptor sexual de menores y protector de traficantes de niñas para uso sexual, y a la semana lo palomea para ocupar una senaduría, por vía automática, sin el trámite de una votación pública, y donde gozará de fuero. Si se lo permite, es porque la infamia del acto se equilibra por otros actos infames de otros políticos. Por ejemplo, Andrés Manuel López Obrador, candidato de las Izquierdas, palomea esa misma semana a René Bejarano, asimismo exhibido por la prensa como ladrón de ligas y portafolios con dinero ajeno, para otra senaduría plurinominal, donde igual será amparado por el fuero.

13. Los ciudadanos queremos una democracia digna y con porvenir. Acaso por ello rehuimos las historias de pillos de cuello blanco y nos disponemos a escuchar, en la liza por la Presidencia, debates sobre ideas constructivas para el país. Nos engañamos sin embargo si ponemos el odioso, el sucio, el maloliente tema de la corrupción en una esquina de nuestra conciencia, y permitimos que los políticos lo omitan de la conversación democrática.

Ahí está esa suciedad, esa neblina moral, ese viejo perro cojo, con los colmillos igual de mordelones que hace un siglo. No exigir a los políticos que respondan sobre su parte en la corrupción, implica aceptar que nos merecemos seguir otro siglo sometidos a ella.

lunes, febrero 06, 2012

Mexicana de aviación… y la actitud deleznable del gobierno

JESUSA CERVANTES

MÉXICO, D.F. (apro).- ¿Por qué si hay inversionistas, dinero y plan de negocios para Mexicana de Aviación, el gobierno federal se niega a darle una salida al conflicto que él mismo creó? ¿Qué intereses económicos y deudas políticas puede haber, que la vergonzante administración de Felipe Calderón rechaza una y otra vez, presiona una y otra vez, a quienes pretender echar al vuelo la aerolínea?

Más de 8 mil trabajadores fueron echados a la calle sin justificación ética o legal válida. Si Gastón Azcárraga, a quien el gobierno favoreció, quebró una línea área con más de 60 años de antigüedad, ¿por qué no la requisó, como sucede en otros países?

Porque quebrar a Mexicana de Aviación no sólo significaba echar a la calle a 8 mil empleados, también había convenios firmados con Estados Unidos y Canadá, donde los permisos para aterrizar y utilizar los slots o rutas estaban dados a la aerolínea.

Además hay dos concesiones para usar el espacio aéreo, un boletaje que se fue literalmente a los cielos, un fraude al fisco, un incumplimiento para crear un fondo de los trabajadores y una evasión del ISR (impuesto sobre la renta).

Pero así como hay grandes afectaciones por la eliminación de Mexicana, hay grandes beneficios. Por ejemplo, el boletaje de Interjet casi se duplicó, Volaris se elevó en una tercera parte y Aeroméxico también creció.

¿Cómo se benefició Interjet, la aerolínea de Miguel Alemán Velasco? Pues quedándose con más de 24 rutas que tenía Mexicana.

¿Y Aeroméxico? Aquí solo basta ver que la eliminación de Mexicana puede ser un pago a José Luis Barraza, quien en 2006 fue presidente del Consejo Coordinador Empresarial, aquel organismo que mantuvo una campaña y spots en radio y televisión a favor de mantener las misma políticas, porque cambiarlas significaría un retroceso; aquel que sin decirlo explícitamente llamaba a votar por Felipe Calderón y en contra de Andrés Manuel López Obrador.

Hoy Barraza forma parte de los funcionarios de Aeroméxico, otra aerolínea que desea quedarse con algunas de las rutas de Mexicana.

Y Volaris, aunque menos beneficiada, ha podido aprovechar los “vacíos” que dejó la aerolínea.

Mientras tanto, el gobierno ha caído en el absurdo de querer cobrar a los nuevos inversionistas los impuestos que se deben y por los cuales un juez, de manera sorprendente, se negó a otorgar la orden de aprehensión bajo el argumento de que hay “incertidumbre, pues no se sabe quién cometió el delito (de evasión)”.

Varios inversionistas han aceptado pagar los millonarios impuestos que Gastón Azcárraga dejó de entregar al fisco, sin embargo el gobierno se sigue negando, y es que seguramente, desde su óptica, tiene más valor dejarle las rutas a Interjet o Aeroméxico que echar a andar a Mexicana.

Ya lo dijo el juez que lleva el concurso mercantil de Mexicana: “La actitud del gobierno ha sido deleznable”. Y sí, porque poco le ha importado todo el trabajo perdido, el robo al gobierno, la impunidad con que actúan algunos empresarios, la falta de ética y el cochinero con que se manejan lo servidores públicos de la dirección de aeronáutica, quienes no han exigido el cumplimiento de la ley al crear empresas fantasmas como la llamada Tenedora K, a la que irrisoriamente se le vendieron en mil pesos las acciones de Mexicana.

Y para que no olvidemos el modo sucio de trabajar de algunos banqueros, no se puede dejar de lado la acción de Banorte, que sin autorización –o quizá sí– del gobierno federal tomó 18 mil millones de pesos que Mexicana tenía en un banco de Estados Unidos.

Sin duda, la defensa y resistencia de los trabajadores de Mexicana es digna de reconocimiento, como lo es decir, con todas sus letras, que el gobierno de Calderón ha actuado a la mala, suciamente, traicioneramente, igual que lo hace el crimen organizado: presionando.

La inmoralidad política del gobierno, la falta de acción contundente de dirigentes políticos para exigir limpieza en el proceso o la defensa de los trabajadores es igual de vergonzosa, sin embargo, hay que decirlo, en los últimos 15 días un grupo de legisladores ha participado activamente, se ha documentado y ha podido hacer que esto avance.

Pero de nuevo, cuando el caso avanza, empiezan las presiones. No es raro que los nuevos inversionistas pidan el anonimato. No quieren ser presionados por el fisco, por el gobierno. No quieren ser amenazados. Y el trabajo limpio y consistente que ha realizado el juez que lleva el caso, Felipe Consuelo Soto, ha podido protegerlos de ello.

Aunque el gobierno puede seguir intentando aplastar a cualquier inversionista que pretenda rescatar a Mexicana, no hay que olvidar que el plazo para declarar la quiebra vence el próximo viernes 10. El juez puede obligarlo a que ello no ocurra, siempre y cuando deje en claro que solo él puede demandar el regreso de las rutas a Mexicana.

Y si el gobierno no lo hace, sólo el juez puede acusarlos de desacato. Después de ello vendrían acusaciones penales, administrativas y políticas contra los funcionarios de Felipe Calderón.

Si el juez se mantiene como hasta ahora, es posible que Mexicana vuelva a volar; que pilotos, sobrecargos y empleados de tierra recuperen sus empleos; que el mercado se nivele, y que los grupos de poder económico dejen de imponer sus reglas a los ciudadanos.

El caso de Mexicana ha sido una verdadera porquería. He aquí el entramado que el gobierno armó y dejó que armara Gastón Azcárraga:

El 20 de diciembre de 2005, el gobierno le vendió a Azcárraga las acciones de la empresa a cuando menos una tercera parte de su valor real. Después, éste creó el llamado Nuevo Grupo Aeronáutico, para poder evadir al fisco. Éste, a su vez, le vendió en mil pesos las acciones de Mexicana a Advent, pero antes las había “hipotecado”, es decir las había dado en garantía a Banorte por un millonario préstamo. Y luego Advent vendió las acciones a una empresa fantasma: Tenedora K.

Al final, pues, el gobierno está vendiendo una aerolínea donde una empresa tiene las acciones, otra las rutas otra y otra más la hipoteca… o mejor dicho un banco.

Pese a todo, y aunque los nuevos accionistas pagaran lo que se debe y reestructuraran la porquería de empresa que dejó Azcárraga y que permitió el gobierno, Felipe Calderón Hinojosa se niega a autorizar la venta.

Son demasiados los favores que el panista debe, y todo lo hace mal, pues no piensa en los mexicanos, sino en los empresarios y en los político-empresarios.

Comentarios mjcervantes@proceso.com.mx

jueves, febrero 02, 2012

En los zapatos del otro

MÉXICO, D.F. (apro).- La de México y varias ciudades más viven un efecto peligroso de encapsulamiento que no permite a sus habitantes palpar los altos niveles de violencia que hay en otros lugares del país y que se han convertido en espacios de horror y terror.

Paradójicamente, el Distrito Federal se ha transformado en un refugio para muchos que huyen de sus lugares de origen, pese a que en años anteriores era considerada la ciudad más insegura.

No es extraño ver a familias enteras o a jóvenes emigrando de sus lugares de origen, después de haber sido víctimas directas de la delincuencia organizada, que literalmente gobierna en varias zonas del territorio nacional, o de autoridades coludidas o que ya forman parte del crimen organizado.

Ante la falta de sensibilidad de amplios sectores sociales que miran desde lejos a las miles de familiares víctimas de la violencia – 60 mil muertos, 10 mil desaparecidos y más de 3 mil desplazados–, un grupo de artistas organizados en el colectivo “El grito más fuerte” lanzó la campaña “En los zapatos de otro”, mediante la cual ha convocado a toda la ciudadanía a exigir un alto a esta espiral de violencia que crece día con día.

Este colectivo ha reaccionado de mejor forma que otros grupos sociales, artistas, empresarios y religiosos que han preferido manifestarse contra las decisiones erróneas del gobierno federal, que en lugar de resolver el problema del crimen organizado, han incentivado la violencia con una estrategia militar y policiaca que históricamente ha demostrado que ocasiona más violencia, más muertes, más corrupción y mayor consumo de enervantes.

Actores y actrices reconocidos, cantantes y artistas se unieron al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, y, con la frase “Ponte en los zapatos del otro”, buscan provocar una reacción social de empatía con todos aquellos que han sufrido el impacto del terror que ha ocasionado el crecimiento del poder del crimen organizado y la guerra declarada por Felipe Calderón desde el arranque de administración.

Quizá la campaña parte de aquel poema escrito por el pastor luterano alemán Martin Niemöller, que muchos le atribuyen erróneamente a Bertol Brecht:
“Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista/ Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata/ Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista/ Cuando vinieron a llevarse a los judíos, no protesté, porque yo no era judío/ Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar”.

Lamentablemente esto es algo que ocurre en México. La gente sólo reacciona hasta que la violencia le golpea directamente, sea a través de un familiar o un amigo cercano que es asesinado, extorsionado o desaparecido.

Antes de eso, no nos movemos, no alzamos la voz, no demandamos un alto a la violencia, que ha generado el rompimiento del tejido social y una situación de inseguridad que, entre otras cosas, coarta la libertad de tránsito, de expresión y de convivencia.

No se trata, como dice Calderón, de dejar de combatir al crimen organizado, sino de hacerlo de manera más inteligente e integral. En días pasados, el presidente panista dijo que su gobierno no es el culpable de las miles de muertes y desapariciones, sino que es el crimen organizado, olvidando que una de las tareas principales del gobierno y del Estado es garantizar la vida de los ciudadanos.

Por ello, si no ha logrado este objetivo fundamental, entonces es responsable directo de que la sociedad sufra el embate del poder de estas bandas de manera impune.

En el primer diálogo con el Movimiento por Paz con Justicia y Dignidad, las víctimas encabezadas por el poeta Javier Sicilia convocaron a Calderón a ponerse en sus zapatos para que tuviera conciencia cabal del dolor que han sentido todos y cada uno de ellos con la pérdida de un ser querido.

Al principio parecía que habían logrado sensibilizarlo, pero al paso del tiempo se dieron cuenta de que no habían conseguido cambiar su posición beligerante, que únicamente ha generado más violencia y muerte.

Ahora, este movimiento ciudadano y el grupo de artistas vuelven a hacer el mismo llamado, pero a la sociedad en general, con la campaña “En los zapatos del otro”, utilizando una serie de videos en los que se exponen los casos más emblemáticos y en los cada actor, actriz y cantante asume el nombre del familiar o de la víctima para dar a conocer su historia, su dolor, su sufrimiento.

Lamentablemente hasta ahora ninguna televisora se ha unido a esta campaña, ninguna se ha interesado en la difusión de estos videos bien realizados y que no tienen ninguna intención política o electoral, sino hacer un llamado a la solidaridad de todos para que ya no haya más muertos, más desaparecidos o más emigrados por la violencia.

Quizá lo hagan hasta que algunos de los familiares de los dueños o directivos, o ellos directamente, sean víctimas de la violencia. Para entonces, como dice el poeta alemán Martin Niemöller, ya no habrá nadie más que pueda protestar.

miércoles, febrero 01, 2012

Dependencia tecnológica

Javier Flores

Uno de los retos más importantes para el desarrollo de México es enfrentar y reducir la asfixiante dependencia externa en el campo de la tecnología. Se trata de un tema complejo, pues tiene que ver no solamente con el modo de crear el conocimiento, sino, además, con la estructura del sistema productivo. A menudo escuchamos elocuentes discursos sobre las reformas urgentes que el país necesita (como la energética, con la que se busca entregar nuestros recursos petroleros al extranjero y profundizar así la dependencia), pero nunca oímos a nuestros gobernantes referirse a los cambios que se requieren para abatir el atraso tecnológico, que sin duda es uno de los obstáculos más importantes para nuestro desarrollo.

Si bien es cierto que la dependencia tecnológica puede reducirse impulsando la investigación y la innovación en las empresas, en nuestro país esta estrategia no ha tenido hasta ahora resultados positivos. El crecimiento que ha experimentado el sector productivo, y, dentro de éste, la empresa privada, en la estructura del gasto en investigación y desarrollo experimental (GIDE) –proceso que ha sido auspiciado por los gobiernos tanto priístas como panistas(La Jornada 10/1/12)– no se ha traducido en la reducción de la dependencia. En 2008 la participación de las empresas en la ejecución del GIDE alcanzó 40.7 por ciento, pero hoy importamos más tecnología que nunca, como lo muestra el estado de la balanza de pagos en este terreno, la cual experimentó en 2009 el mayor saldo negativo de los pasados tres lustros (menos mil 945.6 millones de dólares).

Esto se debe a que la política de ciencia y tecnología en nuestro país, en los pasados 20 años, ha buscado de forma simplista sólo beneficiar a las empresas, sin asegurarse de que éstas compartan esos beneficios con México. Se trata de una política entreguista (una proporción importante de estas empresas son extranjeras). De acuerdo con el Centro de Estudios para las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, entre 2000 y 2008 –periodo que corresponde con las administraciones panistas– se les otorgaron 19 mil millones de pesos mediante estímulos fiscales... a cambio de nada. Mientras tanto, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, México presenta una relación de dependencia que es de las más altas en el mundo (23.21 en 2008). Este indicador puede contrastarse con el de otras naciones como Brasil (1.60), Corea (0.34) o España (0.08).

Mientras se beneficia de esta forma a las empresas privadas, las instituciones de investigación del sector público se mantienen en el abandono. Por ejemplo, en el sector energético, los institutos de Investigaciones Eléctricas (IIE), Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ) y Mexicano del Petróleo (IMP) apenas sobreviven.

El caso del IMP es interesante, pues cuando el licenciado Calderón presentó su primera versión de la reforma energética, ésta implicaba el desmantelamiento de este instituto. Afortunadamente no ocurrió así, gracias a los debates realizados en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Senado, y por diferentes expresiones en la opinión pública que lo impidieron.

Una política de estímulos a las empresas para la investigación tecnológica y la innovación no es algo en sí mismo inapropiado, pero no tiene ningún sentido si no trae beneficios tangibles al país, que le permitan reducir la dependencia tecnológica. Una manera entre muchas otras de lograrlo es condicionar los estímulos fiscales al logro de metas específicas, como la formación de recursos humanos y la vinculación de los proyectos con las instituciones de educación superior y los centros de investigación públicos. Se podrá decir que propuestas de este tipo son nacionalistas, concepto que ciertos intelectuales consideran arcaico. Pues sí, aunque les pese a algunos, frente al entreguismo extremo que vivimos, el futuro de nuestro país requiere de una importante dosis de nacionalismo.

Una precisión final: es cierto que la dependencia tecnológica puede reducirse mediante la investigación tecnológica y la innovación en las empresas, pero esto no significa que haya que abandonar una ciencia cuyo objetivo primordial es la creación de nuevos conocimientos, los cuales no están orientados a resolver problemas en el terreno económico. Se trata de un falso dilema, pues hoy en el mundo está suficientemente claro que toda investigación básica puede insertarse eventualmente en la producción. Es falso también que exista sólo un camino, según el cual la ciencia daría lugar a la tecnología, ya que los desarrollos tecnológicos pueden crear también campos novedosos de la investigación básica, como ocurre, por citar un ejemplo, en el área de las tecnologías de reproducción asistida. México necesita mucha investigación tecnológica, pero también mucha investigación básica.

Este barco capitalista se hunde

José Blanco

En "El desprecio como destino" nuestro entrañable escritor Eduardo Galeano puso en negro sobre blanco: "Como Dios, el capitalismo tiene la mejor opinión sobre sí mismo, y no duda de su propia eternidad". Es posible que el capitalismo del que habla Galeano empiece a asumir otro punto de vista, si nos atenemos al documento Global Risks Report 2011 encargado por la élite mundial que se reunió en Davos, que bien podría subtitularse "Las cosas duran hasta que se acaban". Esa es quizá la principal conclusión del reporte: en breve, advierten que el derrame de la actual crisis financiera agotó la capacidad del mundo para hacer frente a nuevas crisis.

Concluyen también que la gravedad y la profundidad de los riesgos para la estabilidad mundial se han vuelto más frecuentes, mientras que resulta evidente que la idoneidad de los "sistemas de gobernanza" (?) para enfrentar tales problemas ha periclitado. El sinceramiento es impresionante.

Como era de esperarse, las élites llegaron a Davos, cada una con su propio discurso, a decir a las demás qué debían hacer, y regresaron a sus lares con el mismo discurso con que llegaron; no pueden asumir que todos vamos en el mismo barco. Dilma Rousseff dijo: "prefiero asistir a Porto Alegre, un foro creado como alternativa a la política capitalista de los banqueros del mundo".

Todos reconocen que navegamos en el mismo barco: George Osborne, responsable de la Hacienda de Cameron, dijo en Davos al referirse a Grecia (0.028 por ciento del PIB de la eurozona, en 2010): "La cola mueve al perro". Grecia tiene en jaque, dadas las articulaciones financieras internacionales, a la poderosa Alemania y a la eurozona como conjunto. Y más allá, la eurozona (20.5 por ciento del PIB mundial en 2010), hizo exclamar a Donald Tsang, jefe del gobierno autónomo de Hong Kong: "Nunca había tenido tanto miedo como ahora como efecto de lo que está pasando en la eurozona".

Los sistemas de libertinaje financiero del siglo XX y primera década del XXI están diseñados para que los banqueros repleten de ganancias sus alforjas. Todos parecen saberlo, pero no tienen un acuerdo para someterlos al orden y ponerlos al servicio de la economía productiva.

El director general del propio foro de Davos, Robert Greenhill, mira, impotente, el caos: "La interconexión y la complejidad de las cuestiones significa que las consecuencias no intencionales [los cisnes negros del capitalismo occidental] abundan, y los mecanismos tradicionales de respuesta a esos riesgos simplemente transfieren el riesgo a otros grupos de interés o a partes de la sociedad".

Con todo, en Davos aparecieron unos aliens en la primera sesión formal de sus actividades. Cinco ponentes que representan a cinco países que, sumados, tienen más de 200 millones de habitantes, con economías en crecimiento constante durante toda la década pasada y un potencial de transformación económica y social que escapa a la imaginación de gringos y europeos.

La región donde se encuentran estos cinco países, que mandaron a tres presidentes y dos primeros ministros a Davos, es la segunda región de mayor crecimiento económico del mundo, una zona emergente que atrae inversiones de las grandes potencias inversoras, aunque no tiene aún ninguna visibilidad y traducción en influencia política. Las oportunidades de crecimiento que hay allí son inusitadas, pues está experimentando el mayor crecimiento urbano de toda su historia, con la aparición de unas extensas e incipientes clases medias urbanas emergentes. Cuentan con una extensa población muy joven, un don invaluable que puede tener cualquier país si sabe aprovecharlo mediante una educación extensa, profunda, educada desde el principio en el pensamiento complejo.

Hacia estos países de enorme oferta de mano de obra se puede conducir la próxima oleada de deslocalizaciones, una vez se encarezcan los sueldos en Asia. Aunque sufren dificultades de corrupción e inseguridad, también están mejorando la gobernanza económica, así como unas políticas monetarias y fiscales hasta hace poco inexistentes. Todo es aún, claro, muy incipiente.

Estos cinco hombres se plantaron convencidos de que en sus manos están cinco países que serán parte de una nueva geografía económica que definirá el siglo XXI, donde todo o casi todo está por hacerse en infraestructuras de todo tipo, carreteras, ferrocarriles, puertos y aeropuertos o redes eléctricas. Esto es así por el enorme caudal de materias primas que tiene escondido en su suelo, origen del caudal de riqueza de los últimos diez años, cuando la globalización y el incremento del consumo mundial ha hecho explotar su potencial comercial y también los pecios.

Uno de ellos cree que deben buscar el ejemplo de la Unión Europea, que partió de la Comunidad del Carbón y del Acero, para construir también paso a paso la unidad de su continente a partir de un mercado común de la energía y de las infraestructuras. También hay que romper las barreras del comercio y eliminar las fronteras. Hay que cambiar hábitos culturales y acostumbrarse a las tecnologías.

Esto es África y entre los cinco países representados hay de todo, en ingresos, en democracia y en crecimiento: Guinea, Tanzania, Kenia, Etiopía y Sudáfrica. Detrás está, en gran medida, China. El barco capitalista occidental, se hunde.

viernes, enero 27, 2012

Es viernes: Arctic Monkeys - Rock en Seine Festival 2011 (Full Concert)

Corrupción y opacidad en Aeroméxico

ERNESTO VILLANUEVA

MÉXICO, D.F. (Proceso).- La corrupción en México no sólo erosiona la legitimidad del ejercicio público, sino que abarca a la iniciativa privada, que no pocas veces está privada de iniciativa. Aeroméxico es un ejemplo de corrupción y opacidad que ha impulsado su director general, Andrés Conesa Labastida, lo que no debiera ser pasado por alto. Vamos a los datos que apoyan lo que aquí afirmo.

Primero. Andrés Conesa Labastida llegó a la dirección de Aeroméxico en 2007, tras haber pasado por algunos cargos en la SHCP. Un primer dato grave es la ausencia en Aeroméxico de códigos de conducta que regulen los conflictos de interés, por lo menos accesibles al público. Y esto de entrada viene a colación por el patrocinio y/o contratación de Lorena Ochoa, tanto cuando era su pareja como ahora que es la esposa del propio Conesa. Esta práctica de Conesa sería sancionada en las principales líneas aéreas del mundo… Los “conflictos de intereses” nacen en el momento en que un directivo es influenciado por consideraciones personales al realizar su trabajo, en aparente perjuicio de la empresa. La inclusión de un apartado dedicado a conflictos de interés es un mensaje de probidad para generar confianza. Es por ello que, a diferencia de Aeroméxico, la empresa Delta Airlines tiene publicado en su página web su código de conducta, en el que incluye lo que se conoce como “conflictos de intereses”. Lo mismo sucede, entre muchísimas otras aerolíneas, en Air Canada y en United Continental, donde se puede acceder incluso a sus directrices de gobernabilidad corporativa, que también regula y sanciona los conflictos de interés.

Segundo. Del 2007 al 2012, Aeroméxico, bajo la dirección de Conesa Labastida, ha registrado un proceso de retroceso en la calidad de los servicios y en el manejo transparente de la empresa. De acuerdo con la principal firma de auditoría aeronáutica en el mundo, la inglesa Skytrax (cuyo lema es “sin miedo al favor” pues dice no aceptar patrocinios o regalos de ningún tipo y mantener el principio de la transparencia), Aeroméxico no sólo no se encuentra entre las primeras 60 aerolíneas del mundo, sino tampoco entre las mejores de América Latina. En esta área están mejor evaluadas Taca, Copa, Lan, Tam y Avianca. Y dentro de las cinco mejores aerolíneas del mundo se halla KingFisher, de la India, no sólo aquellas que corresponden a países del Primer Mundo, como se pudiera pensar a primera vista. Peor todavía, hasta el 19 de enero de 2012 Aeroméxico no había sido aprobada como una línea aérea de calidad. Y de acuerdo con esta evaluadora, es una empresa de tercer nivel.

Entre las razones por las que Aeroméxico se encuentra en esta situación pueden mencionarse: a) mal manejo de retrasos y cancelaciones; b) incapacidad de su staff de resolver problemas; c) falta de limpieza de los baños; d) ausencia de trato personalizado, y e) incapacidad de responder respuestas de los clientes. Estos señalamientos (¿casualmente?) coinciden con las razones de las 493 quejas que Aeroméxico tiene ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), una cifra importante en un país donde la cultura social es ajena a la exigencia de derechos porque se considera que nada va a pasar.

Tercero. Otro dato que destaca es la opacidad informativa de Aeroméxico. Debe reconocerse que la política de esta empresa de ocultar información es consistente. Si alguien compara, por ejemplo, la información accesible al usuario en la página web de Aeroméxico con las de las primeras líneas aéreas privadas del mundo, sería prácticamente inexistente.

En la página web de Delta se puede encontrar información sobre la compañía, acerca de sus inversionistas, estadísticas y hechos, además de que se tiene acceso a información del gobierno corporativo de la empresa, sus estatutos, informes anuales y declaración de representación, indicadores financieros, cotización de acciones, entre otros aspectos. Lufthansa tiene en su página web uno de los sitios más completos en información de aerolíneas, desde políticas derivadas de la ley y de directivas en detalle en casos de cancelación y retrasos de vuelos, hasta datos puntuales sobre gobierno corporativo y minutas. Cuando de plano no hay información disponible en primera instancia, una fuente completa y detallada es la Bolsa de Valores de Nueva York, en la cual cotizan las principales empresas mexicanas, pero no Aeroméxico.

Las empresas que cotizan en la Bolsa de Nueva York son “públicas” en el sentido de que hacen pública su información financiera, no en el sentido de que se trata de empresas del Estado. A diferencia de la Bolsa Mexicana de Valores, que es muy pequeña (y no tiene mecanismos de verificación de la información financiera que le es reportada), la Bolsa de Nueva York y las empresas que ahí cotizan son supervisadas a profundidad por la Securities and Exchange Commission, que tiene la encomienda de verificar que la información financiera reportada sea veraz, y cuenta con potestad para sancionar incluso con cárcel si se detectan diferencias entre lo reportado y lo existente. La aerolínea brasileña TAM y la chilena LAN cotizan ambas en la Bolsa de Valores de Nueva York, y sus estados financieros pueden revisarse con minuciosidad. En Aeroméxico, por el contrario, la política institucional es contraria a los intereses de sus usuarios y de sus empleados, toda vez que, a menor información pública, mayor capacidad de manipular cifras y negociar eventualmente tratos favorables o apoyos del gobierno, teniendo como información sólo la palabra de la empresa, como si fuera dogma de fe.

Cuarta. Por si lo anterior fuera poco, Aeroméxico ofrece servicios de tercera, como lo señala la auditora inglesa Skytrax, pero cobra a sus usuarios como si se tratara de una empresa de primera. Así, por ejemplo, un vuelo México-Santiago de Chile-México saliendo el 2 de febrero y regresando el 9 del mismo mes en Lan cuesta 15 mil 50 pesos, y en Aeroméxico 16 mil 619, con la diferencia de que el equipo de Lan es mucho más amigable con el usuario que el de Aeroméxico. Si alguien viaja en las misas fechas en la ruta México-Morelia-México por Aeroméxico debe pagar 5 mil 796 pesos, mientras que si viaja por TACA en las mismas fechas a México-Guatemala-México el precio es de 3 mil 483 pesos a pesar de la enorme diferencia en distancias.

La ausencia de competencia y la existencia de rutas exclusivas en el país –de facto o de derecho– hacen probablemente que Aeroméxico financie muchos de sus destinos internacionales, sobre lo que algo debería decir la Comisión Federal de Competencia. De la misma forma, resulta paradójico que Conesa Labastida, quien fue beneficiario de recursos públicos a través de Conacyt (en el periodo 1994-1997) para que realizara sus estudios doctorales en economía (en el prestigioso y costosísimo Massachusetts Institute of Technology), pone al descubierto dos cuestiones: a) la cuestionable práctica de que sea el pueblo el que pague la formación de cuadros de primer nivel para que apliquen sus aprendizajes a las empresas privadas, práctica que debe ser revisada; y b) que el conocimiento adquirido por antiguos becarios se ponga al servicio de intereses ajenos al público. En este escenario, debería promoverse desde la sociedad la cultura de la exigencia, del respeto de la dignidad y del bolsillo, así como la mayor apertura posible a la competencia. Esto acaso sería la única solución para que la gente que, todavía, cree ilusamente que volar por Aeroméxico significa apoyar a México, despierte y vea que es, por lo menos hasta ahora, todo lo contrario.

evillanueva99@yahoo.com

Twitter:@evillanuevamx

Blog: ernestovillanueva.blogspot.com

Ya no es lo que fue: el Estado

Lorenzo Meyer

• Verdades evidentes

A cualquiera que se interese en el núcleo duro del proceso político en México y el mundo, le resultará evidente que hoy la autoridad gubernamental a duras penas puede controlar las conductas de las grandes concentraciones de capital y, en ocasiones, ni eso. En nuestro país, un ejemplo es el caso de la Comisión Federal de Competencia (CFC), cuyo presidente declaró, como forma de pedir auxilio, que los dos gigantes que dominan la televisión abierta en México -Televisa y Televisión Azteca, que concentran el 94.4% de la audiencia- le presionaban para que aprobara la unión de ambas televisoras en Iusacell para ofrecer el llamado "cuádruple play" (telefonía fija, móvil, televisión e internet). Sin embargo, una vez tomada la decisión, la CFC se quedó muda, parecía que en vez de regir quería pasar desapercibida.

La Constitución mexicana prohíbe la existencia de monopolios y prácticas monopólicas. Sin embargo, lo que hoy intenta el gobierno ya no es que se cumpla con la norma, sino apenas contener o desacelerar el avance de un proceso monopólico muy agresivo.

• De soldado a jefe del jefe

En sus orígenes, la industria de la televisión mexicana estaba claramente subordinada a la voluntad presidencial, centro de un régimen político autoritario. En una célebre declaración, Emilio Azcárraga Milmo afirmó "Soy soldado del PRI y del presidente" (citado por Carlos Monsiváis, Proceso, 20 de abril, 1997, p. 58). Como bien lo explican Claudia Fernández y Andrew Paxman, el ser soldado del PRI y del Presidente significaba entonces, ente otras cosas, la subordinación total del contenido de los noticieros de Televisa a las necesidades políticas del régimen hasta llegar a la desinformación -sobre todo en tiempos electorales-, en una sociedad donde las mayorías sólo se informan de política por la televisión. Esa relación de subordinación le resultó extraordinariamente fructífera a la televisión pero fue a costa del interés nacional (El Tigre. Emilio Azcárraga y su imperio Televisa, México: Grijalbo-Mondadori, 2001, pp. 381-417 y 483-510).

La situación anterior ha sufrido un gran cambio, de casi 180 grados, en los últimos 20 años. De soldado, el consorcio televisivo se convirtió en general y comandante en jefe del gobierno. Hoy el subordinado es el Estado. Y es que el sometimiento original de los grandes monopolios mexicanos a la voluntad presidencial experimentó un cambio notable cuando coincidieron dos procesos, uno local y otro mundial: la caída del sistema priista y el triunfo mundial de la lógica del mercado, la privatización, la desregulación neoliberal y el consecuente aumento de los excluidos y de la concentración de la riqueza a nivel global. El resultado ha sido lo que vivimos hoy en México (y en otros países, notablemente Estados Unidos), donde el Estado ha perdido mucho de su antiguo control, y en ocasiones todo, sobre las grandes concentraciones de capital. El resultado final es que la sociedad -ese 99% del que hablan los "indignados" y los "occupy Wall Street"- se ha quedado más desprotegida de lo que ya estaba.

• La teoría

En la ciencia política tradicional se desarrolló un enfoque para examinar la relación Estado-sociedad, que solía colocar al Estado en el extremo superior de un espectro de distribución del poder y a la masa ciudadana en el otro. Y para explicar la relación entre la poderosa maquinaria política y burocrática estatal y la multitud de individuos aislados, casi inermes, se ponía el acento en el espacio intermedio, ocupado por las organizaciones que servían para unir y mediar entre ambos extremos: partidos, ONG, iglesias, etcétera. Así, en un sistema democrático, una sociedad civil fuerte se movilizaba para impedir que el Estado avasallara a la sociedad y para que el ciudadano hiciera llegar sus demandas a las instituciones de gobierno y vigilara su cumplimiento. En contraste, en el sistema totalitario, el Estado impedía la creación de organizaciones ciudadanas independientes y en cambio creaba las corporaciones, desde sindicatos hasta clubes deportivos, pasando por empresas, instituciones educativas, culturales, etcétera, que le servían para controlar y manipular toda la vida social. En algún punto intermedio, combinando características de los dos modelos básicos, se encontraba el régimen autoritario, como ese que dominó en México en el siglo del PRI. Pues bien, ese enfoque tradicional donde el gran aparato estatal se encontraba en el extremo de la mayor concentración de poder, ya no explica bien lo que está aconteciendo en el siglo XXI, al menos no en México.

Un historiador inglés y uno de los grandes intelectuales públicos de nuestra época, Tony Judt, sugiere un cambio en el modelo Estado-sociedad clásico. En un ensayo publicado en 1997, Judt indicó que para entender la situación actual debemos colocar al Estado ya no en la cima del espectro de la distribución del poder, sino apenas en el medio. Y es que a partir del triunfo en la Guerra Fría del capitalismo global, en muchos países el Estado ha perdido tanto terreno que ha sido degradado dentro de la estructura nacional e internacional del poder. Por esa razón muchos gobiernos son ya meros intermediarios entre las grandes concentraciones privadas de poder económico y una sociedad que impotente ve cómo se está destejiendo la red de protección de las mayorías que alguna vez se tejió al dar forma al Estado benefactor (Reappraisals. Reflections on the forgotten twentieth century, Nueva York: Penguin, 2008, pp. 423-424).

Judt no está cierto del destino final del proceso anterior, pero le ve serias fallas. Admite lo obvio, que el Estado siempre será un mal administrador, pero sostiene que el mercado, sobre todo el global, no es la vía para enfrentar demandas como la salud pública, la educación, la cultura, la protección del medio ambiente, la infraestructura, etcétera. Dejado a su propio arbitrio, la libre circulación de bienes y capitales desemboca en una concentración excesiva de recursos en manos privadas y se convierte en una amenaza a la libertad, a la democracia, a los derechos sociales adquiridos y a la armonía colectiva. Hoy el Estado es la principal defensa del individuo frente a la creciente fuerza del capital y a lo impredecible del actual proceso de cambio.

Si finalmente se acepta que el Estado se degrade hasta quedar como una entidad semiimpotente, como pareciera indicar su evolución en México, terminaría por ser un problema incluso para los ganadores del proceso. Tarde o temprano, la tendencia oligárquica a la concentración de los beneficios y privilegios acabará con lo que queda de legitimidad de un orden político donde la justicia formal y la sustantiva brillen por su ausencia.

• La experiencia

Durante buena parte del siglo XIX, la sociedad mexicana vivió los efectos de un Estado pobre, inútil y corrupto; repetir en el siglo XXI esa experiencia es inaceptable. En aquel periodo histórico, la debilidad del Estado redundó en el fortalecimiento de los cacicazgos locales, en debilidad frente al enemigo externo, ascenso del bandidaje y la inseguridad, deterioro de la infraestructura, imposibilidad de planear las inversiones de largo plazo, impotencia de la legalidad, desconfianza del futuro, polarización social y, finalmente, la pérdida de la oportunidad histórica de disminuir la distancia que nos separaba de los países que entonces marcaron la dirección y ritmo del desarrollo.

Hoy ya se dejan sentir las desventajas crecientes para el grueso de los mexicanos de un Estado que no puede tener un fisco fuerte, que no es capaz de cumplir con su papel de proveedor de servicios públicos de calidad, que es inepto para poner límites efectivos al crimen organizado, que no puede hacer frente con eficiencia a emergencias ambientales -la sequía o las inundaciones, por ejemplo- y que en su defensa del interés de la mayoría es puesto contra las cuerdas por los intereses monopólicos de una minoría que, en la práctica y como bien se ha señalado, "no tiene llenaderas" ni visos de autocontrol.

• En conclusión

El triunfo del capitalismo del mercado global sobre cualquiera de sus alternativas ha tenido como consecuencia el debilitamiento del Estado al punto que en México ya ni siquiera puede desempeñar aceptablemente el modesto papel de institución intermedia que defiende los intereses del individuo cada vez más impotente frente al creciente poderío de las concentraciones monopólicas. Revigorizar al Estado, hacerlo eficiente y dedicarlo a velar por las mayorías, es hoy un acto de defensa propia del ciudadano y bandera y razón de ser de la izquierda.