Por más que las autoridades gubernamentales nos dicen que la economía tiene condiciones macroeconómicas sólidas para encarar la eventual recesión de Estados Unidos, el problema es que las finanzas públicas enfrentan crecientes presiones derivadas del gran aumento de su deuda pública interna –por conducto de los proyectos de inversión de impacto diferido en el registro del gasto (Pidiregas)–, que es el rubro mediante el cual se contabiliza la inversión privada realizada en Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad, como artificio para no violar la Constitución. En 2007, 95 por ciento de la inversión realizada en Pemex fue bajo el concepto de Pidiregas; 80 por ciento de ésta fue extranjera. |
“México es paradisíaco e indudablemente infernal”, le escribe Malcolm Lowry a Jonathan Cape. A un amigo le confiesa: “México es el sitio más apartado de Dios en el que uno pueda encontrarse si se padece alguna forma de congoja; es una especie de Moloch que se alimenta de almas sufrientes”. JV.
sábado, febrero 23, 2008
La reforma energética y el blindaje de la economía
Arturo Huerta G.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario