lunes, agosto 18, 2008

Como Fue el 68 Mexicano

La Huelga Nacional

“…En el Politécnico teníamos una significativa experiencia: en el año anterior, en 1967, habíamos desarrollado, con buenos resultados, un movimiento de huelga solidaria con los estudiantes de Agricultura de ciudad Juárez, y para el caso habíamos construido un organismo dirigente que se llamó Comité General de Huelga, en 68 repetimos el esquema desde el primer momento… Los primeros días de Agosto publicamos un desplegado firmado como ‘Comisión Organizadora de la Manifestación', haciendo público el pliego petitorio de los 6 puntos, estableciendo las bases de lo que posteriormente fue el Consejo Nacional de Huelga.”

“…También decidimos lanzar un desafío de mucho riesgo… emplazaríamos al gobierno a dar una respuesta satisfactoria a todas nuestras demandas en un plazo perentorio de 72 horas, o en caso contrario los estudiantes haríamos estallar una huelga nacional indefinida… En esos tres días las escuelas designaron sus representantes ante el CNH y se estabilizó de manera completa una huelga nacional que incluyó a todas las instituciones de enseñanza superior del centro del país y numerosas universidades de provincia”. Raúl Alvarez Garín, del CNH. [1]

“Cuando empezó el Movimiento, las cinco escuelas en apariencia más radicales eran: Ciencia Políticas, Economía, Filosofía, Colegio de México y Chapingo… En el CNH los llamábamos ‘los acelerados'… Pero todos los del Poli, esos si, estaban aceleradazos”. Gustavo Gordillo, del CNH [2]

Ganar la Calle

Ahora -en está tercera manifestación- teníamos que llegar al corazón mismo de la vida del país: al Zócalo. Teníamos que entrar a una de las plazas más imponentes del mundo (¡hasta De Gaulle se emocionó!) y gritar bajo los balcones, ese balcón al que se asoma el presidente y se expone a la pública veneración solo en fechas históricas. Teníamos que gritarle a la figura paternalista, al dador de la vida, al gran Tlatoani, a ‘nuestro papacito', a Dios, todas nuestras exigencias, toda nuestra indignación, todos los insultos que se nos venían a la cabeza. ¿Por qué no? No en balde habían destrozado la puerta de San Ildefonso de un bazukazo -400 años de madera viva, tallada, hermosa- no en balde habían ocupado esuelas, golpeado estudiantes, maestros y transeúntes al parejo, no en balde habían tomado las universidades de Michoacán, de Puebla, de Sonora, de Tabasco, y aplastado las demandas de Sinaloa, Durango, nuevo León… Por primera vez una multitud indignada, una multitud de ciudadanos consientes de sus derechos, se hacía oír”. Luís Gonzáles de Alba, del CNH. [2]

“Ante los estudiantes Díaz Ordaz no duda. Lo aborrecen (ellos, los de las penumbras) por encarnar los valores del decoro y el derecho, y seria afrentoso considerar siquiera el pliego petitorio del consejo Nacional de huelga. Si libera a los presos políticos sindicales (Vallejo, Campa y los demás), fortalece el sindicalismo independiente. Si reconoce (así sea por omisión) la mínima injusticia, y cesa la jefe de la policía o indemniza a las víctimas, daña el principio de autoridad. Si castiga a los culpables de la represión, admite la autocrítica… Y la solución al conflicto es la inflexibilidad. Para el autócrata, lo que no es alabanza es ruiderío amenazante o ininteligible”. Carlos Monsiváis. Escritor. [3]

12 de agosto

La Coalición de Profesores declaró: “…hemos comprendido que todos los ciudadanos pueden y deben de participar en la vida política del país… hemos comprendido que no se puede permanecer al margen de una situación que ha puesto de manifiesto que con nuestra forma de gobierno, pueden desarrollarse… la represión y la violencia, comprendimos… que la indiferencia y el silencio son cómplices”. [4]

13 de agosto

Se realizó la primera gran marcha convocada por el Movimiento estudiantil organizado en el CNH, que culminó en el Zócalo. Entre 250 a 300 mil personas desfilaron en completo orden y las fuerzas represivas no agredieron. Los contingentes llevaban carteles y mantas con consignas como: “Los profesores reprobamos al gobierno por su política de terror”; “Libros si, bayonetas no”; “al hambre no se le doma, se le educa”. Entre las consignas coreadas estaban: ¡Liberad presos políticos! ¡Che, Che, Che Guevara! ¡Unete pueblo…! ¡México libertad! ¡Diálogo, diálogo!... ¡Sal al balcón hocicón! El Colegio de México se unió al Movimiento exigiendo la solución al pliego petitorio. [4]

15 de agosto

El Consejo Universitario de la UNAM apoyó los 6 pontos del pliego petitorio y expresó la exigencia de libertad a los presos políticos. La Universidad Iberoamericana y el Colegio de México decretaron un paro indefinido en apoyo a sus compañeros e inmediatamente reiteraron la demanda de solución al pliego petitorio. Se constituyó la Asamblea de Escritores y Artistas que también exigían la solución a las demandas del movimiento Estudiantil. [4]

[1] La Estela de Tlatelolco, Ed. Itaca. Raúl Alvarez Garín

[2] La Noche de Tlatelolco , Ediciones Era, Elena Poniatowska

[3] Parte de Guerra, Tlatelolco 1968, Ed. Nuevo Siglo, Julio Scherer / Carlos Monsiváis

[4] Por un 68 Vivo y Combativo , Colectivo Editorial Vanegas Arroyo, CLETA

www.machetearte.com

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