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lunes, agosto 24, 2009

Juanito y Zeferino

Julio Hernández López

Ese es el problema: que no hay compromiso político real, construido desde abajo, en el que las decisiones provengan de estructuras y procesos colectivos. Por ello es que el tragicómico Juanito se la cree y, tocado caricaturalmente por la varita de la fama lumpenesca y asomado con codicia a los baúles del presupuesto y el poder, se va encaminando a la ruptura con Clara Brugada y Andrés Manuel López Obrador que, en caso de darse, exhibirá la pobreza de fondo de las soluciones "mágicas" tomadas al vapor de la obsesión electorera. Juanito no ha sido él, sino sus creadores, con todo y el contexto sabido de la trampa tendida por el tribunal electoral federal para quitar a la ganadora original de la candidatura, Brugada, y tratar de colocar a Silvia Oliva, la consorte de uno de los miembros de la familia Arce-Círigo que se han turnado el manejo de la jugosa delegación política capitalina.

Habilitar a quien sea ha resultado mala jugada, pues el Frankenstein de banda tricolor en la testa va siendo manejado para convertir la fatigosa victoria electoral del 5 de julio en esa demarcación en una inducida exhibición pública de pitorreo político a cuenta de la poca seriedad y consistencia de un activista desbordado del lopezobradorismo que, sacado de la nada, ahora defiende su "fama" personal y su "capital político", habla en tercera persona de sí mismo, entona a la menor provocación cantos épicos en los que el personaje es él y condiciona el cumplimiento de aquel chirriante episodio de su destape, y promesa de posterior cesión de paso a la mencionada Brugada, a que ahora ésta le entregue la mitad de las posiciones administrativas y se comprometa a respetar lo que en esas áreas hagan los representantes del Partido Juanito.

La historia del gandallismo político y la corrupción económica en las peleas internas del perredismo por las delegaciones políticas tiene su equivalente en los sueños inducidos con los que se pretende hacer creer a la "izquierda" que se han ganado batallas y tenido históricos avances porque las siglas del partido del sol azteca son usadas para que se ganen gubernaturas. Un ejemplo actual de esas historias mendaces se tiene en Guerrero, donde un empresario derechista, más cercano al panismo que a cualquier otro partido, fue postulado como candidato a gobernador para "ganarle" al PRI. Zeferino Torreblanca ha sido uno de los mandatarios estatales "perredistas" más afines a Felipe Calderón y más desdeñosos de López Obrador y su movimiento civil de resistencia. No sólo ha gobernado de manera totalmente ajena a lo que debería esperarse de alguien llegado al poder gracias a un movimiento plural "progresista", sino que ha realizado una sistemática tarea de división y desgaste en esa amorfa corriente social de "izquierda" que había hecho a un lado a una parte de los caciques tradicionales del PRI en la entidad.

Ahora, la muerte del diputado Armando Chavarría está siendo aprovechada para marcar distancia de un gobernador llevado en su momento al cargo por los mismos aires de oportunismo que hoy pretenden aprovechar las circunstancias para colar a aspirantes sin presencia real en la entidad, como la diputada Ruth Zavaleta, a la que hasta ahora nadie considera seriamente parte de la papeleta viable de precandidatos, pero a la que los Chuchos pretenden empujar por enmedio de fisuras fúnebres, aunque ahora también habrá que apuntar a la viuda del legislador difunto, Martha Obeso, entre los aspirantes locales, todos ellos de menor talla que el difunto Chavarría, que este jueves venidero, en su cumpleaños 53, habría de anunciar abiertamente su búsqueda de la candidatura a gobernador.

Las historias de Juanito y Zeferino son las mismas que se repiten por todo el país en un partido que juega a las refundaciones decembrinas para tratar de conservar exitoso el negocio de la representación electoral del segmento social cargado a la izquierda. Lo mismo sucede en el Zacatecas imperialmente gobernado por Amalia García y su hija, Claudia Corichi, o en el Chiapas manejado a media tarde por el gobernador Sabines de fiestas nocturnas, o en Baja California Sur y los grandes negocios de las familias en el poder, los Agúndez y los Cota, o en el Michoacán del desfondado Godoy, donde mandan las Familias, la del narcotráfico y la del caciquismo "revolucionario", o el Distrito Federal, donde Marcelo Ebrard vive en la indefinición ideológica (que es una forma de definirse) y el botepronto administrativo. ¿Ganar las elecciones? ¿Ganar gubernaturas, jefaturas delegacionales, senadurías, diputaciones, presidencias municipales? ¿De verdad se gana, se ha ganado?

viernes, julio 03, 2009

¿Votar o no votar?

Julio Hernández López

Nada cambiará para bien después de los comicios dominicales. El andamiaje institucional derruido mantendrá todavía al aire, por un tiempo, la imagen virtual de la bonanza democrática a base de espots y de la presunta esperanza popular en cambios por esa vía electoral maltrecha. Pero el ritual de los votos y los candidatos ha llegado a su fin, al menos en la versión que hasta ahora hemos conocido.

Sólo en términos de un cinismo autoritario extremo podría darse continuidad a esta farsa pestilente en 2012 (¡ah, el 2012, cuán lejos queda, cuántas cosas habrán de pasar de aquí a ese entonces que puede ser tan confuso y peligroso!). Un impensable asomo de inteligencia política debería llevar a los responsables del presente derrumbe a idear formas de nuevo engaño que mantuvieran al embravecido toro social sujeto el embrujo de los muletazos y los capotazos oficialistas. Es decir, una reforma política "de avanzada", que incluyera amnistía a presos políticos como los de Atenco, apertura a la participación de candidatos sin partido, reducción de los montos de financiamiento a los partidos, consolidación de los candados a la contratación directa de propaganda con las televisoras, y rediseño de los órganos "autónomos" que organizan, regulan y juzgan el proceso electoral (el IFE, el comúnmente llamado Trife y la fiscalía para delitos del ramo).

Pero el actual aparato de poder no tiene entre sus prendas la inteligencia política ni la audacia arquitectónica. Los poderosos están más bien preocupados en alzarse con lo más que les sea posible antes de que llegue una catástrofe que huelen, negados a la consideración de que pueden trazarse planes de rescate a mediano plazo, metidos en la apropiación de lo inmediato, atemorizados por las centenarias coincidencias de los ánimos sociales desbordados, atenidos al mantra de la manipulada programación noticiosa televisiva (claro que harán una reforma electoral, pero regresiva, para restituir el fuero de la facturación propagandística a la teledictadura y para cerrar el paso a opciones que incomoden al votofundismo pripánico).

En las circunstancias antes descritas, el voto es lo de menos. Ni siquiera hay una franja amplia de candidatos de izquierda no cooptada por los cuales se pudiera sufragar con expectativas favorables fundadas. Un puñado de personajes aceptables hacen que no siempre se pueda medir en su graduación negativa el conjunto de las propuestas que en un malabarismo difícil de entender y apoyar forman el perredismo no formalmente chuchista y el PT y Convergencia. Entonces, ¿votar o no votar? Ésa es la bronca. Lo primero que ha de decirse aquí es que el famoso voto nulo no va a servir de nada. Si el voto efectivo no pudo hacerse valer en 2006 en medio de una magna movilización social, mucho menos habrá de suceder algo importante por la simple inercia de un sufragio de "protesta" desorganizada y, lo peor, utilizable por los mismos destinatarios de esas presuntas quejas o convertible en mercancía de moda por parte de quienes ya sueñan con masivos frentes o partidos del voto nulo que les abran las puertas de las prerrogativas y los recursos del erario.

¿Votar por los partidos, más allá de los candidatos? Grave error sería. Ninguno de los actuales partidos mantiene congruencia mínima con sus postulados. ¿Votar, entonces, por los candidatos, más allá de los partidos? A fe de este tecleador escéptico ésa sería una posibilidad medianamente aceptable, a sabiendas de que las cartas están echadas para que el último trienio de Calderón sea dominado por el PanPristein y que lo más importante no será votar, sino mantener un espíritu activo de lucha, sin caer en el espejismo electoral, pero tampoco permitiendo que el ejercicio cívico básico sea escamoteado por abstención por quienes saben que en la abstención y el desánimo tienen inmejorables aliados para avanzar en la imposición de estados de excepción. Muy bien, pero, ¿y si no hay un candidato más o menos aceptable, si la oferta de aspirantes es absolutamente rechazable? Sólo entonces, como último recurso, a sabiendas de todo lo que significa el voto nulo, de la manipulación anunciada y de la intrascendencia de las sumas que se acumulen, podría optarse por usar la papeleta electoral como vehículo de inconformidad. ¡Uf: cuántos enredos para hacer como que de verdad vamos a elegir!

Astillas

El uso electoral de la tragedia de Hermosillo ha quedado de manifiesto. El calderonismo hace como que va a encarcelar a los portadores de apellidos protegidos (entre ellos, la prima Gómez del Campo), pero los beneficiados por las subrogaciones entre cuates ya están fuera del país y, en dado caso de que fueran detenidos, podrán salir bajo fianza con rapidez. Por otra parte, el director del Seguro Social, miembro del círculo íntimo del felipismo, habrá de concurrir ante congresistas para hablar de la desgracia de la guardería, hasta muchos días después de las elecciones. En Sonora, el enojo popular está siendo inducido hacia el voto de castigo al PRI y la elección del "cambio" con el PAN... Cuartelazo dado, ni Obama lo quita, sería la tesis con la que se están moviendo los intereses de la elite gringa en el caso hondureño. Una de dos: o Barack está jugando con un doble discurso (lo que no tendría nada de extraño) o los diseñadores de las operaciones de intervencionismo (la CIA, la FBI, el Pentágono) se mueven sin tomar en cuenta al presidente decorativo. Lo cierto es que, conforme pasa el tiempo, el golpe hondureño se consolida... Y, mientras este domingo llega a su desenlace el denodado esfuerzo felipista por entregar el negocio llamado Campeche a la familia Mouriño como una especie de pago de marcha por Juan Camilo, ¡feliz fin de semana, conmemorando que el miércoles pasado se cumplieron cien años del nacimiento de Juan Carlos Onetti, el gran literato uruguayo de una de cuyas más conocidas obras tomó título esta columna abismal!



viernes, mayo 29, 2009

Astillas

Un lector cuyo nombre no será publicado narra: “trabajo en una empresa encuestadora, contratado por una outsourcing, con cero prestaciones y sólo un pago de 20 pesos la hora por realizar encuestas políticas vía telefónica. Es indignante que muchas de estas supuestas ‘encuestas’ son realmente propaganda disfrazada; les lees una serie de acciones positivas de algún candidato o gobernante y después haces preguntas tendenciosas. Jodido. Es muy triste ver cómo los partidos se pasan por el arco del triunfo las leyes, porque cabe mencionar que estas ‘encuestas’ empezaron mucho antes del 5 de mayo, fecha en que arrancaron las campañas electorales. Me siento impotente y culpable por colaborar en hacerles el caldo gordo a estos vividores, pero, pues el cinturón aprieta y como padre de familia pues qué te puedo decir. Sólo te escribo para desahogarme, al igual que a muchos de mis encuestados sólo les queda también el desahogo. Me entristece escuchar a mucha gente de todos los estratos sociales, hartos de la política, unos realmente enojados, otros, desencantados. Muchos, con necesidades apremiantes porque acaban de quedar desempleados, y yo hablándoles de candidatos y propuestas mentirosas. De verdad no sé para dónde vamos como país. Veo que toda la gente está descontenta pero, pues, estamos inmovilizados. Sólo espero que toquemos piso y sigo esperanzado en que vengan tiempos mejores, con un cambio sustancial que sólo puede venir de nosotros”.

viernes, mayo 15, 2009

La normalidad (gulp)

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

Las guerras de los cárteles políticos y del narcotráfico han entrado a sustituir al apocalipsis porcino fallido en la tarea de disimular, por la vía del escándalo, la crudeza de la crisis económica cuyos peores momentos aún están por venir, según advertencias de empresarios y comerciantes organizados, aunque el siempre optimista Agustín del Catarrito, secretario de Haciéndose, cree ver exactamente lo contrario, es decir, indicios de una pronta salida torera airosa.

Yendo ya más o menos de salida el shock de control social desatado a nombre de lo sanitario, el jefe de jefes, Carlos Salinas de Gortari, ha tomado el sitio principal del videoclip de narcocorridos al que el amenazable Miguel de la Madrid ha dado el pizarrazo de salida y cierre con sus declaraciones de viva voz, a las que luego dio reversa mediante letras de cuidado interés familiar. El enojo supremo del santo patrón de los priístas se debe a que con las recientes escenas de malsana intimidad tricolor gana importante terreno la estrategia del cartel blanquiazul para arrebatarle el control de la plaza denominada San Lázaro, que el priísmo ya daba por ganada y que le está siendo arrebatada mediante acciones responsables, como la vinculación propagandística del trabajo gubernamental de prevención de epidemias gripales con las candidaturas panistas y la acusación sostenida (la primera fase estuvo a cargo de Germán Martínez y sus videos en Internet) de que la nomenclatura tricolor está plenamente relacionada con el narcotráfico (pastel cuya gran cereza han sido las declaraciones del papá de Enrique de la Madrid Cordero, miembro en escala menor del gabinete de Felipe Calderón).


Pero, por otra parte, el hermano de Raúl ha subido la animosidad de sus incursiones mediáticas presuntamente correctivas de periodismos insumisos: de la aparición de las cartas chupacabras de un ente misterioso llamado Oficina del licenciado Carlos Salinas, que se aparecía en las redacciones de los diarios donde alguien osara criticar al antedicho licenciado, a la carta de visos preocupantes con que ha pretendido dar clases a Carmen Aristegui, en busca de desacreditar el ejercicio de una de las contadísimas figuras del periodismo electrónico que tiene bien ganada fama de honestidad, probidad y profesionalismo. El clima de desasosiego y confusión en que nuevamente Salinas es personaje central hace recordar los días aciagos en que de la violencia verbal se pasó a la física, cuando el sistema de complicidades gobernantes arregló con violencia sus cuentas internas. No está de más, pues, expresar desde aquí solidaridad a la periodista Aristegui y rechazo a las secreciones de peligroso enojo del antes mencionado jefe de jefes.

De la anunciada catástrofe sanitaria que acabó dañando a la economía mexicana, sólo quedan restos que luchan por sobrevivir en las páginas principales de los medios nacionales. Por ejemplo: la versión que la OMS no se atreve a desmentir, más que por el momento, de que el virus fue un accidente humano (que habría acabado sirviendo a la recuperación económica de las poderosas empresas farmacéuticas, agrega el autor de las presentes desconfianzas crónicas) y los resabios diplomáticos que permiten a Fidel Castro empujar aún más la espada de la duda y la desconfianza en el cuerpo ablandado del felipismo virulento.

El anunciado retorno a la normalidad se manifestó ayer con la aparición de ejecuciones, narcomantas (Las familias son sagradas y se respetan) y declaraciones oficiales guerreras. Aún no se llega a los momentos de mayor productividad en muertes por el narcotráfico (en un par de días fuertes se alcanzan más defunciones que en todas las semanas de influenza desatada), pero la guerra ha sido reinstalada, luego de una tregua sanitaria. El comandante Calderón recuperó el tono enérgico durante un discurso en Ciudad Juárez en el que dijo más o menos lo que ha venido diciendo en tiempos recientes, con el correspondiente discurso de lealtades y compromiso del secretario de la Defensa Nacional.

De lo dicho por el general Guillermo Galván Galván destaca el párrafo en el que asentó: “Sabemos que en la ejecución de misiones en este contexto no bélico pueden llegar a trastocarse los sutiles hilos del tejido social. Sin embargo, nuestro ánimo no es pendenciero ni faccioso; por el contrario, es comedido y disciplinado a los mandatos legales y a las expectativas de la sociedad”. En todo caso, señaló, hay un sistema de justicia militar que de ningún modo ha pretendido escapar de la Magna Norma Jurídica. No es escudo protector de individuos o camarillas para convertirlos en inimputables (...) sugerir que este ámbito judicial se aparta o disocia del Estado, es percibir a la vertiente militar de manera equivocada. ¡Ah, la normalidad va ganando terreno!


viernes, abril 03, 2009

Astillas

Las propuestas para enfrentar la crisis en México (el Programa para la Defensa de la Economía Popular), presentadas por Andrés Manuel López Obrador, tienen gran similitud con los planes anunciados por Barack Obama para Estados Unidos, según demuestra en un trabajo el doctor Arnulfo Castellanos Moreno, miembro del Departamento de Física de la Universidad de Sonora (disponible en http://fisicahistoriayasuntosuniversitarios.blogspot.com). Según tal estudio, AMLO busca que se destinen 80 mil millones de pesos al rubro de Estado de Bienestar (lo que significa 0.39% del PIB nacional), mientras Obama habla de 63 mil millones de dólares para un concepto equiparable, el de los Estabilizadores Automáticos (significaría 0.45% del PIB de EU). Para Protección a los Ingresos de los Trabajadores, el tabasqueño plantea 139 mil millones de pesos (0.68% del PIB) y el estadunidense, bajo el concepto de Mecanismos de Acción Rápida, habla de 140 mil millones de dólares (1.01% del PIB). En Reactivación económica y producción al empleo se busca la aplicación de 150 mil millones de pesos en México (0.74% del PIB) y Obama habla de 209 mil millones de dólares destinados a un rubro parecido, Infraestructura y mecanismos de acción lenta sobre la economía (1.5% del PIB). En números redondos, el plan de AMLO plantea el ejercicio de 369 mil millones de pesos (1.81% del PIB nacional) y el de Obama 412 mil millones, pero de dólares (2.96% del PIB gringo). Castellanos Moreno considera "relevante" la demostración de esas coincidencias "en conceptos y acciones" porque "en los noticieros mexicanos se trata con una actitud a Barack Obama y con la opuesta a AMLO". Además, señala que "el plan de AMLO es mucho más sano, pues plantea obtener los recursos a partir del ahorro en el gasto del gobierno federal, mientras que el de Estados Unidos es deuda contraída". El ingeniero Jorge Luis Taddei Bringas, quien encaminó a este tecleador hacia el trabajo del doctor Castellanos Moreno, simplemente comentó: "lo que aquí asustó a algunos, allá es la esperanza del pueblo estadunidense".

miércoles, abril 01, 2009

Felipe British Petroleum

Julio Hernández López

Érase que se era un Elliot Ness de petatiux que a toda costa deseaba hacer negocio con las aguas profundas mexicanas y sus intocados tesoritos petroleros. Parapetado tras oscuros cortinajes de etiqueta, y luciendo siempre una franja roja al pecho y la condecoración del Baño (antes de salir de gira, los panistas consiguieron que se aprobara a F.C. el uso de la condecoración Caballero de la Gran Cruz, en grado honorario, de la Honorable Orden del Baño, traducción ésta del bath inglés que mucho molestó a los blanquiazules por parecer emparentada con referencias de acrónimos escatológicos), el hombre disfrazado de sí mismo se dejó llevar entre boatos ceremoniales hasta el punto que realmente interesaba a sus calculadores anfitriones: el petróleo que antaño les fue expropiado por carismático presidente mexicano nacionalista y que ahora parecía volver a las arcas anglófonas mediante las graciosas concesiones que el emperifollado visitante hacía a empresas e inversionistas británicos convidados al gran banquete de letra chiquita que a pesar de todo dejó la rasurada reforma petrolera en manos felipillas.

Pomposo y efímeramente aristocrático Calderón que batallaba consigo mismo, en Aberdeen, Escocia, para garantizarse que lo escuchaban bien quienes cuando menos las miradas posaban en él. Apenas había comenzado su discurso cuando anunció: "Y, ahora, permítanme pasar al español, porque será más cómodo para mí decirlo en español, y podemos usar los servicios del intérprete presente". Pero sólo había avanzado unas cuantas frases más cuando replanteó: "Puedo ver que ustedes no están utilizando un aparato de traducción simultánea. Por lo tanto, voy a continuar en inglés". Y así, en esa búsqueda de la atención perdida, Zu Ecselensia se ponía de a pechito para los apetitos neocoloniales: "Tenemos un enorme potencial, pero necesitamos el apoyo de compañías, como las compañías británicas, no sólo British Petroleum, sino también muchas otras compañías medianas y grandes que acabamos de ver hace unos momentos".

Discurso alfombra, palabras de posmouriñismo cabalgante: "Sabemos que con nuestros recursos y nuestra población podremos construir un país más seguro, más próspero", dijo en preparación de un párrafo memorable: "Así que con nuestros recursos y con el apoyo de la tecnología y el conocimiento de las compañías británicas, y, por supuesto, con el espíritu y la voluntad del pueblo y el gobierno de México, construiremos una nación que es la que deseamos para las futuras generaciones de mexicanos, y esa es la razón por la cual estoy aquí, en Aberdeen". Zaz: el nacimiento de la nación mexicana a partir de la tecnología y el conocimiento de las compañías británicas. Gracias (o thanks, si los lectores no usan algún aparato de traducción simultánea), Felipe British Petroleum, el jefe de la banda de los Intocables.

Mientras tanto, en casa, diversas empresas anuncian paros técnicos y el fantasma de la crisis va cobrando cuerpo. Enmedio de los problemas económicos, la política y las elecciones continúan consumiendo tiempo y recursos. Por ejemplo, el IFE dice que va a monitorear los noticieros electrónicos para ver qué tratamiento dan a los candidatos a diputaciones federales (para dar muestra de que va en serio, el mencionado Instituto del Fraude Electoral podría entrarle al tema de la propaganda disfrazada de información que continuamente pagan, sobre todo en televisión, los precandidatos presidenciales Marcelo Ebrard y Enrique Peña Nieto). Y el opositor interno, Manuel Espino, le vuelve a tundir al otro pendenciero, Germán Martínez –es decir, al jefe de éste, el condecorado con la Orden del Baño– a causa de la postulación de candidatos a puestos federales y estatales; dice el alfil de Vicente Fox -es decir, el citado Espino- que él defiende al PAN, pero al de 1939.

Las escaramuzas entre líderes partidistas llegaron incluso al escenario televiso denominado Espacio, donde Paredes, Martínez y Ortega le entraron en distintos tonos a la confrontación de ideas y proyectos, hasta que el público juvenil prorrumpió en coro pidiendo "concordia, concordia", en extraña simplificación que resulta absolutamente impropia para un ejercicio de debate entre líderes de las tres principales porciones del pensamiento y la práctica política nacionales. En el IFE bonsai hubo también roces verbales entre representantes de PAN y PRI, a propósito de los dichos recientes de Germán Martínez con los que pretende involucrar al tricolor con el narcotráfico. En la sesión, el comisionado blanquiazul, Roberto Gil, evocó aquellos momentos tragicómicos en que el entonces candidato Francisco Labastida se quejaba de las acusaciones en su contra ("me llaman la vestida"). Ahora, Gil recordó que los priístas le han dicho a Martínez "muchacho pendenciero, esquizofrénico, mosca de carnicería". Pura política de altura.

Astillas

La Sagrada Familia aplaudió que Carlos Aguiar Retes haya tomado posesión del obispado de Tlalnepantla. Como en los tiempos de abierta fusión de lo religioso y lo gubernamental, atestiguaron la ceremonia católica Luis Felipe Bravo Mena, Ana Teresa Aranda y Josefina Vázquez Mota. El primero es secretario particular del ocupante de Los Pinos (y fue embajador de México en el Vaticano y reconocido miembro de la directiva nacional de El Yunque), la segunda es subsecretaria de Gobernación encargada de los asuntos religiosos (también yunquista, sobre todo al frente de una agrupación de mujeres, la Ancifem) y la última es amoldable secretaria de educación pública. El mitin de toma de protesta contó con unos tres mil asistentes... Espartaco Martínez vive en Japón y platica que cuando le contó a su esposa lo mucho que los diputados mexicanos ganan "hizo una mueca, lo que es raro en los japoneses, pues normalmente no pierden la compostura, pero ante el dato, simplemente no lo creía, pues acá ganan, en un nivel bajo, tipo asambleístas, el equivalente a unos 30 mil pesos, lo que está publicado en las páginas de Internet del gobierno de cada prefectura".

Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

viernes, marzo 27, 2009

Quema mucho el sol

Necesitados de ganar partidos internacionales para mantener el flujo publicitario, sobre todo en las televisoras, los mercaderes que manejan la selección nacional mexicana de futbol han abierto groseramente las puertas de ese máximo equipo a extranjeros sin pizca de apego genuino a México. Sudamericanos aventureros, que en las selecciones de sus países no serían convocados, y que no necesariamente juegan mejor que los nacidos en México, han sido conminados a naturalizarse mexicanos no por apego al país, sino para enrolarse en juegos de escaparate internacional. No es un asunto de chovinismo: México es un país de larga tradición hospitalaria y su historia está llena de ejemplos brillantes de acogida a nacionales de otros países. Pero en el caso futbolero en mención se trata de meras operaciones mercantiles rápidamente aprobadas por las autoridades federales. Un ejemplo de ese desdén por lo local está en Nery Castillo, un jugador que nació en San Luis Potosí porque su padre, del mismo nombre, jugaba en ese tiempo en esa ciudad, pero que se formó profesionalmente en otros países y que dudó entre enrolarse con la selección de Uruguay o de alguno de los lugares europeos donde ha jugado, aunque acabó prefiriendo las mejores condiciones que la mexicana le ofrecía. Yo estoy en Europa y tú estás aquí, en México, dijo Castillo a un reportero de deportes, durante una ríspida conferencia de prensa, para establecer diferencias...

lunes, marzo 23, 2009

¡Uy: ahí viene AMLO!

Julio Hernández López

Quince años después, la elite directiva del PRI considera electoralmente redituable desempolvar la figura de Luis Donaldo Colosio, no para ahondar en exigencias de justicia o para pelear contra la amalgama de intereses y factores que en aquel momento crucial del salinismo prohijaron el crimen histórico, sino solamente para hacerse de un fetiche propagandístico (a la manera que el PAN ha pretendido con Juan Camilo Mouriño) y allanar el camino de retorno al poder pleno a muchos de los mismos involucrados en aquellos episodios oscuros. Con un México agravado en los males que el sonorense decía ver en un discurso de presunta ruptura y con la mira puesta en presuntos triunfos electorales en camino, tanto en las contiendas intermedias de julio próximo como en 2012, el departamento de mercadotecnia de un partido de tres colores se apresta a realizar hoy ceremonias varias, con bustos develados, auditorios reinaugurados y discursos de unidad electoral por encima de todo. Nomás faltarían unas palabras emotivas a cargo del licenciado Salinas.

El ventrílocuo de Los Pinos insiste en hacer que el muñeco denominado Germencito les eche bronca a los priístas electoralmente insurrectos por el narcotráfico que según eso sería producto nomás del pasado tricolor y no de ocho años de panismo gobernante. Ya patinó feamente la marioneta hecha de pasta blanca y azul al acusar calumniosamente a un candidato priísta a diputado federal por Ciudad Juárez, Héctor Murguía, de ser investigado por la DEA de andar en malos pasos (mentira ante la cual el permanentemente fallido buscador de parecer simpático no se ha disculpado ni nada parecido: calumnia, que ya ni modo). Pero al niño peleonero Martínez le ha ordenado su tutor español de publicidad, Solá, que insista en el punto mediante videomensajes por Internet, para convertir la tragedia del narcotráfico en puntaje electoral en favor de los candidatos panistas.

Frente al negocio conjunto de priístas y panistas no se levantan más que masivas esperanzas de cambio que aún no logran vertebrarse. Calderón, el Ausente, sigue dejando que el país se hunda o que otros lo tomen, pero a pesar de las evidencias de que está abriendo las puertas a la intervención gringa, y que permite barbaridades como las de Banamex o la refinería a debate, una buena porción de mexicanos sigue dejándose llevar por las manipulaciones mediáticas, sobre todo las electrónicas, sin alcanzar a precisar quiénes son los responsables de la crisis actual y cuáles son las perspectivas reales de lucha y transformación que se deben apoyar.

Una de las tareas más aplicadas que han cumplido esos medios de comunicación manipuladores es satanizar la disidencia y la lucha política. No es correcto, elegante ni bien visto creer en supersticiones populacheras como "el fraude electoral de 2006" ni hacerle segunda a quienes, desde el despecho, la irresponsabilidad y la falta de ¡Amor por México! critican al heroico ocupante actual de Los Pinos y mucho menos creer en esos discursos atrasados, premodernos e incivilizados que proponen cambios mediante batallas cívicas. El objetivo constante de esas campañas de desprestigio máximo ha sido Andrés Manuel López Obrador, tratando de exterminarlo políticamente mediante la ridiculización, la difamación y una forma de segregación que descansa en variantes, apenas disfrazadas, de clasismo y discriminación social.

A pesar de todo, y contra las toneladas de material tóxico vertido en su contra mediante vuelos mediáticos tripulados, López Obrador ha seguido políticamente de pie, al frente de un movimiento vigoroso y persistente, con presencia en todo el país y, lo peor para sus enconados adversarios, con posibilidades de crecimiento electoral rumbo a 2012 que serán proporcionales a la comprobación pública que se vaya teniendo de que Calderón resultó ser un fraude no sólo en 2006, sino en el ejercicio de un gobierno que no ha sabido cumplir. Incluso, López Obrador se ha instalado ya como precandidato presidencial para 2012, cuando en 2006 sus enemigos le auguraban un destino siquiátrico con una banda tricolor deshilachada sobre el pecho y cuando todavía hoy subsiste una franja social de rechazo a su persona –especialmente construida por esos medios persistentemente difamadores– que en otras circunstancias haría improbable una candidatura con tantas cargas negativas en su contra.

Allí está de nuevo AMLO y sin que contra él haya mucho de dónde escoger en la franja partidista izquierda. La única alternativa, conforme a la fotografía política de hoy, sería el jefe del Gobierno capitalino, Marcelo Ebrard. Pero ha sido tan limitado el crecimiento político de éste, desde que negociadamente dejó la condición subordinada que mantenía respecto al tabasqueño para explorar sus propias posibilidades presidenciales, que López Obrador puede ser declarado algo así como el precandidato de la izquierda en proceso de recomposición mejor posicionado hasta el momento.

La definición de esas posibilidades presidenciales agrega riesgo sobre el movimiento social y sobre el propio López Obrador. No se trata solamente de ver quién estará "mejor posicionado" a la hora de postular candidato, sino de prever las reacciones coléricas que esa sobrevivencia política causará en los factores de poder que cerraron el paso a Los Pinos mediante fraude electrónico y manipulación mediática pero que hoy, al ver que su víctima revive y se enfila nuevamente a la contienda, pueden buscar dosis mayores o métodos más lesivos. Por ello resulta igualmente peligroso que en el PRI se pretenda convertir el asesinato de Colosio en una fecha de calendario cívico sin contexto ni explicación y que los dos socios de largo expediente, PAN y PRI, sigan jugando públicamente a echarse la bolita sobre el tema del narcotráfico que no solamente ha tenido implicaciones económicas y sociales en México sino, también, de trabajo sucio en materia electoral y política.

Y, mientras el PRI de Nuevo León se queda sin alianzas, ¡hasta mañana, con la jerarquía católica defendiendo su derecho a hacer grilla!

Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

miércoles, febrero 11, 2009

Nerón toca la lira

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

Dado que ejerce formalmente el poder (haiga sido como haiga sido), Felipe Calderón debería manejar los asuntos públicos con dosis mínimas de prudencia, sensibilidad e inteligencia. Pero, cual si fuese un César en momentos de extrema decadencia, el ocupante de Los Pinos y su banda de acompañantes están en incesante competencia consigo mismos para alcanzar las marcas de mayor escándalo en cuanto a impericia política, frivolidad íntima y daño a la sociedad. Desde la crisis sentimental tratada como duelo de Estado en el caso Mouriño, el licenciado Calderón actúa con absoluto sentido de la desproporción, encerrado en la cápsula de fábulas aceptables que le fabrica su gabinete lleno de mediocridades y complicidades, dedicado a imponer candidaturas a gobernadores y a diputados federales en su partido, parapetado tras murallas militares y amenazado por los grupos de narcotraficantes que se sienten injustamente desplazados o facciosamente perseguidos, e intolerante con quienes piensan y actúan de manera distinta a la que quisiera establecer el hombre que canta y vibra de noche mientras la nación arde.

Esa combinación de soberbia, ignorancia y debilidades personales ha hecho que hoy estén profundamente insatisfechos incluso aquellos que impulsaron con todos sus recursos la fórmula política habilitada por quienes deseaban cerrar el paso a cualquier costo a López Obrador. No es en sí la crisis económica el motivo de la creciente decepción de los círculos derechistas, sino el increíble manejo equívoco e indolente que la administración felipista le está dando, hasta llegar al extremo de los pleitos casi hormonales que se desataron desde ayer ni más ni menos que contra uno de los hombres más ricos del mundo, el siempre institucional y gobiernista Carlos Slim al que Los Pinos ha dejado ir una campaña de linchamiento sólo por haber disentido de la pretensión felipista de que todo mundo comparta la tesis sonrosada del vaso medio lleno que este lunes fue anunciado como enteramente vacío y a punto de estrellarse por la autorizada voz concentradora de riqueza y productora de pobreza del hombre que ha hecho que todo México sea redituable territorio Carso.

Felipe Calderón está conduciendo de una manera gravemente equivocada la política económica de un país que asoma al abismo, sin planes verdaderos de rescate y ayuda a las mayorías en riesgo y, aún peor, dedicado peligrosamente a habilitar los morrales bancarios de los insaciables especuladores nacionales e internacionales con las reservas mexicanas en dólares que son lanzadas diariamente a las fauces de los lobos que no se retirarán de las ventanillas expedidoras de pedidos a domicilio cibernético mientras los corrales cambiarios sigan contando con presas a su disposición. Ya ni siquiera hay un proyecto de pagos económicos a contribuyentes electorales de 2006, sino una displicente entrega de la riqueza nacional a quienes son personalmente seleccionados por los caporales del Banco de México y la Secretaría de Hacienda. Felipe y su círculo íntimo, mientras tanto, pasan las noches navegando entre aguas indolentes, dolido el principal personaje de esa tragedia de que los súbditos no valoren sus esfuerzos de gobierno y que la maledicencia y la traición se hayan aposentado tan temprano en los tenderetes insostenibles del poder mal habido.

Las explosiones del carácter felipista ya no alcanzan solamente a su incombustible adversario, el tabasqueño al que ha enderezado una terrible campaña de suciedad pero que sigue recorriendo el país y manteniendo un movimiento vivo, sino que llegan incluso al empresario emblema al que pretenden castigar en asuntos de dominancia e interconexiones telefónicas y en asignaciones del llamado triple play y que ahora ha contestado de manera cruda, virtualmente con una bofetada en el rostro de quien días antes discurseaba contra catastrofistas y ahora se topa conque incluso el discurso del peje augur de desgracias económicas por venir se había quedado corto ante la contundencia de lo dicho por quien se ha especializado durante décadas en saber cómo hacer dinero dentro de los más clásicos parámetros mexicanos de la convivencia provechosa entre poderes político y económico. ¿Carlos and Charlie se han enojado por los arrumacos Zedillo-Calderón en Davos? ¿Las palabras de ayer, de míster Telmex, son parte de una estrategia de distanciamiento con el calderonismo, que inició el año con la apertura a espacios noticiosos críticos en la aliada MVS con la que se buscan concesiones para televisión de paga? ¿Slim es un hombre temerariamente claridoso en materia económica o sólo se trata de un forcejeo en las máximas alturas por negocios no cerrados, concesiones no otorgadas y arreglos no alcanzados?

Por lo pronto, el foro de la discusión pública se engalana con los relinchidos del Burro Negro que no ha podido con el campo mexicano pero ahora trata de ganar puntos con su jefe emberrinchado al confrontar al citado Slim al que desea que su boca se vuelva chicharrón como la de todos aquellos especímenes de mala leche que no obedezcan los dictados del Sacro Imperio Calderónico. Y el peleador callejero que despacha en la Secretaría del Trabajo lanza un golpeteo amenazante contra un Slim que responde con el amago de que este año podría reducir el monto de sus inversiones en telefonía. La lira es tocada en lo alto mientras continúa el horror tanto en Chihuahua (en Villa Ahumada) como en Torreón y mientras se acumulan los datos del desempleo desatado y los preparativos empresariales ante la recesión en curso. ¡Ah, el tañer y el placer, con el fuego como excitante escenografía!

Y, en espera del desenlace real de los juegos de palabras de la corta Corte, de tal manera que sus deliberaciones no se conviertan en una soberana recomendación desdeñable, sino en un muy necesario ejercicio de responsabilidad republicana que fije responsabilidades en las alturas donde las gaviotas y el montielismo vuelan y no en chivos policiacos expiatorios de mediano nivel, ¡hasta mañana, en esta columna vuelta chicharrón!

viernes, enero 30, 2009

Mesías Tropical (de color)

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

Mientras cinco presidentes sudamericanos enjuiciaban severamente en Belem, Brasil, el modelo capitalista, la globalización y la responsabilidad de Estados Unidos en la crisis mundial, el enviado especial de la mexicana revista sexenal de frivolidades denominada Los Pinos se asumía en el decadente Davos como exitoso jinete de tormentas económicas y levantador de polvos mortales en casa porque, a su decir, la está limpiando de criminales y no porque haya derrumbes institucionales. Nostalgia roquera oportunista en Suiza al utilizar el título de una de las más conocidas canciones de The Doors para hablar de las tempestades mexicanas que con discursos y viajes pretende controlar un jockey fallido, mientras en tierra de Lula los aires insurrectos juveniles se volvían avejentado recuerdo interpretativo de la rola icónica del Comandante Che Guevara.

El confesionario público de los Alpes permitió también escuchar las flagelaciones extemporáneas de quienes ahora reconocen que fue malo lo que todavía semanas atrás no se atrevían a criticar y que durante años mantuvieron como dogma universal en cuanto a las presuntas bondades del libre mercado y sus capacidades de autocorrección. Por ejemplo, el ex primer ministro británicoTony Blair pide “una globalización basada en valores” y advierte que “el capitalismo no puede funcionar si no se basa en valores compartidos y justicia”. Un jefe pepsicolo, Indra Nooyi, se acogió a la fórmula simplona de que las instituciones sí sirven pero son las personas las que fallan, pues planteó que el capitalismo “es bueno”, pero “la noción de ganancias fuertes” se impuso a “la moralidad y la ética”. Un directivo del HSBC, Stephen Green, por su parte, dijo que la bronca no es imponer “ninguna serie de reglas”, pues eso por sí mismo no “podrá imponer el buen comportamiento”, es decir, “sin valores en las compañías, la regulación no hará el trabajo por nosotros” (¡Oh, por mi culpa, por mi culpa...!).

El cilicio colectivo ha sido alentado en México impensadamente por el mismísimo Doctor Z, el creador del monstruo llamado Fobaproa que en un abrir y cerrar de ojos se engulló el veinte por ciento del producto interno bruto para beneplácito de una punta de mal llamados empresarios que primero saquearon y quebraron sus propios negocios, luego recibieron gratuito rescate con fondos gubernamentales, más delante recobraron los bienes “saneados” y años después los revendieron o liquidaron sin mayor sufrimiento que poner en práctica el tráfico de influencias, el pago de diezmos a sus protectores y el revoloteo burocrático, más bien propio de tahúres, con el que pretendieron dar por sepultado y olvidado el nefasto episodio histórico de la conversión de las deudas privadas de millonarios en sacrificio y pérdida pública de millones de personas. Triste sino el de la Heroica República de los Aguantadores en Extremo, pues ahora hasta el gobierno del vecino país imperialista parece ser de izquierda ante el pasmo derechista local. El comandante Barack criticó la “ética de la codicia” y dijo que si el gobierno gringo podía darle la mano a los bancos en Wall Street también podría dársela a los estadunidenses “que la están pasando mal”. Casi socialista por contraste (urticaria provoca en quienes mantienen una furia fanática contra López Obrador el mencionar que algunas de las medidas del presidente estadunidense fueron puestas en práctica o promovidas por el tabasqueño), el Mesías Tropical de Color (nació en Hawai) rebajó sueldos, acentuó el tema de la ayuda a los menos favorecidos por el sistema y ha hecho saber a empresarios beneficiados por el rescate que no son bien vistos los derroches que en realidad estarían cargándose a las cuentas populares.

Los gringos amenazan con ganar nuevamente a México en futbol (la selección estadunidense supera a la tricolor en juego de conjunto y actitud mental, escribió ayer un comentarista deportivo en The New York Slim) y van adelante en cuanto a propuestas y talante de su gobernante, pero también se atreven a tomar medidas que en la realidad mexicana serían una hecatombe política, como el caso del gobernador de Illinois que fue destituido por el senado estatal debido a las evidencias de que quería vender el derecho a ocupar el escaño que Barack Obama había dejado libre. Además, el mandatario Blagojevich practicaba el pan nuestro de cada día de sus colegas de México y buena parte del mundo, al autorizar proyectos o dar concesiones a cambio de dinero supuestamente destinado a campañas electorales y seguramente encaminado también a bolsillos empoderados. De seguir aquí el ejemplo gringo, la mexicana sería una república descabezada en sus niveles ejecutivos.

Astillas

El taquetero de Teotihuacán, Enrique Peña Nieto, tiene el infinito resplandor de alegar que la policía bajo su mando actuó en estricto ejercicio legítimo de la fuerza cuando arremetió brutalmente contra miembros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y ciudadanos en general de San Salvador Atenco y Texcoco en mayo de 2006. Quique Gaviotón y sus subordinados inmediatos, Humberto Benítez Treviño y Abel Villicaña, quienes ocupaban la secretaría general de Gobierno y la procuraduría de justicia, han sido señalados tibia pero inequívocamente por un dictamen de la comisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación como funcionarios que permitieron y “alentaron” la terrible represión que sigue sin castigo. Otros señalados por el estudio que los ministros de la Corte votarán en fechas próximas son Eduardo Medina Mora, entonces secretario de Seguridad Pública federal y ahora procurador calderonista de Justicia y el ahijado político de Elba Esther Gordillo; Miguel Ángel Yunes, que se refacciona en el ISSSTE para buscar la gubernatura de Veracruz...

Y, mientras el juguetón IFE pone reglas, firma acuerdos y emite consideraciones como si de verdad le fueran a hacer caso, ¡feliz fin de semana, con ansiosos precandidatos por doquier!

miércoles, enero 28, 2009

Presidente dísel (dice él)

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

Con las maletas listas para viajar a Davos, donde se reunirá con los gurús de las teorías desfondadas, el animador mexicano Felipe Calderón se permitió soltar ante una audiencia protestante un chistecillo aritmético cruel: ante el tamaño de la crisis económica que ahora sí acepta que no será un simple catarrillo pasajero, y ante una movilización nacional contra los progresivos aumentos a los combustibles, particularmente el dísel, el michoacano sonriente hizo saber que ese motivo de angustia popular será reducido en 75 por ciento... en cuanto a los aumentos venideros, pues viendo para atrás sólo se aplica la doctrina hacendaria de que lo caido, caido. Es decir, de ahora en adelante, el incremento semanal será mensual, y ¡todos contentos!

Esos malos trucos numéricos son, en realidad, inflacionarios, pues aumentan aceleradamente la percepción de que al frente de las instituciones mexicanas (haiga sido como haiga sido) y en uno de los peores momentos del país, lo que hay son funcionarios devaluados e insensibles que, sin embargo, gastan y dilapidan como si cumplieran siquiera la centésima parte de lo que deberían hacer. Eso sí, ayer, al deplorar que habrá disminución del dinero público por los malabarismos del descuento del tramposo 75 por ciento en “el ajuste actual del diesel”, Feli-Feli reveló al nervioso público que hará pejeahorrillos y se acogerá a la fórmula exótica de la austeridad, pues aún existen resquicios por los cuales se gastan algunos centavillos extras, ni más ni menos que unos... mmm, pues unos 10 mil millones de pesos que ¡siempre sí se pueden ahorrar!, sobre todo metiéndole tijera a “servicios personales y algunas asesorías que aumentaron significativamente en el presupuesto de este año”. ¡10 mil millones de pesos en chuchulucos cortesanos!

Por lo pronto, ¡feliz viaje a Suiza!, con las alburas doctrinales económicas que ya no sirven en el contexto mundial oscuro. ¡Ah, otro paisaje, otras palabras, otro mundo! Mientras en México las mechas sociales se multiplican. La insoportable levedad del no ser.

viernes, noviembre 14, 2008

Las plazas vendidas

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

La república entera se cae a pedazos pero la atención política está concentrada en la capital del país. Las estructuras estatales de poder y la convivencia social están terriblemente destrozadas, sin que haya a la vista ninguna posibilidad de restaurar el orden legal ni la seguridad colectiva. Diariamente se producen decenas de asesinatos y episodios de máxima crueldad pero sólo son agrupados en los medios de comunicación en estadísticas cuya constancia hace que sean cada vez menos impactantes, con frecuencia relegados esos datos a planas interiores o a avisos sintéticos en las primeras planas. En ciertos casos se da cobertura amplia a los sucesos de mayor escándalo, con el acento puesto en la descripción de los hechos pero no en su análisis ni explicación profunda. El reino de la violencia desatada ha convertido a sus habitantes en súbditos de la superficialidad, la manipulación y el desdén posterior a la perturbación del momento.

La inmensa mayoría de los gobernadores de los estados están dedicados al saqueo implacable de la riqueza pública, mediante negocios con particulares y, cuando se puede, el robo directo que las camarillas legislativas dominadas mediante reparto del botín aprobarán cuando sean presentadas las famosas cuentas públicas. El tejido de la burocracia dominante está hecho a partir de la deshonestidad, la impunidad y las complicidades. A esa cleptomanía oficializada hay que agregar la acelerada erosión que está provocando el que muchos de esos gobernantes locales hayan “vendido la plaza” a determinado grupo de la alta delincuencia y, por tanto, hayan puesto el aparato de gobierno, sobre todo sus instituciones de procuración y administración de justicia, al servicio de esos intereses que, por vivir bajo persecución de otros entes gubernamentales o a la ofensiva, arrasan en su camino cuanto se les atraviesa, sobre todo la población indefensa.

Chihuahua es un ejemplo desgarrador de exterminio de cualquier esperanza de convivencia “civilizada”. Sobre todo en Ciudad Juárez, pero en toda la entidad, se vive una matanza que afecta a los involucrados en asuntos de narcotráfico y también a ciudadanos inocentes y, como acaba de suceder con Armando Rodríguez, reportero del Diario de Juárez, el ataque mortal contra quienes cubren cotidianamente la información relacionada con los delitos. Rodríguez, de 40 años, que desde 1997 cubría la fuente de la subprocuraduría estatal de justicia para el periódico fronterizo, fue asesinado en la cochera de su casa, cuando se preparaba para llevar a una de sus hijas a la escuela. Era uno de los reporteros que más habían publicado sobre las muertes de mujeres en aquella ciudad y sobre el narcotráfico.

Chihuahua de desgobierno absoluto, donde el priísta José Reyes Baeza Terrazas ofende cotidianamente con sus declaraciones presuntamente tranquilizadoras y donde él y su gabinete, sobre todo su procuradora de justicia, parecen inservibles monigotes que de vez en cuando reaccionan con alguna frase desafortunada frente al poder verdadero de los narcotraficantes que actúan en la plaza. Chihuahua, donde se ha llegado ya a un nivel superior en la estrategia de intimidación social, como sucedió el pasado martes mediante rumores esparcidos por teléfono e Internet, de boca en boca e incluso a través de perifoneo, anunciando ejecuciones masivas, ataques abiertos contra la población, secuestro de funcionarios medios, toma de rehenes en oficinas y sitios públicos, colocación de bombas e incluso la imposición de un toque de queda a partir de las ocho de la noche.

miércoles, noviembre 05, 2008

Cúpula tocada

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

Nadie pudo anoche desvanecer el tufo de atentado. Ni siquiera el explicablemente dolorido Felipe Calderón, que alentó claves de maquinaciones oscuras al dar un breve mensaje mediático en el que no asumió el presunto accidente aéreo como un lamentable suceso que por no tener implicaciones ni significados ocultos o de reto al poder habría de agotarse en sí mismo, en el natural cumplimiento de rituales íntimos y de exaltaciones públicas, sino que lo convirtió en motivo de acicate, causa de endurecimiento verbal y anuncio de decisiones por tomar. Enfoque ajeno al contexto llano de un mero accidente, razonar apresurado (y, por ello, altamente demostrativo de que en esa cúpula tocada ya se tenía información grave dos horas y media después de la caída del jet oficial) y respuesta aguijoneada en función de combates tan fieros que llegan a causar bajas en el entorno más cercano, en el entorno que es escalón antes de llegar a la cúspide, en una espiral creciente de confrontaciones y atentados que se nutre de la guerra sin sentido al inextinguible narcotráfico, de las peleas mercantiles por riquezas petroleras y de las fieras batallas internas por la riqueza derivable de cargos públicos y postulaciones.

Golpes secos al centro del poder (mucho más que la detonación de granadas a unos metros de algún balcón de gobierno, en este caso, michoacano). Juan Camilo Mouriño fue pieza fundamental de la consolidación del calderonismo, acompañante en el desierto al que Fox desterró a su entonces secretario de energía y confidente de absoluto poder íntimo tanto en los tiempos difíciles de la campaña electoral que no creció, de los resultados que una parte de México no aceptó y combatió, y en el diseño de los planes reformistas más controvertidos, como el petrolero en el que comprobadamente el entonces secretario de gobernación tenía conflicto personal y familiar de intereses. Mouriño que había redoblado recientemente su escolta personal y según versiones palaciegas estaba por dejar Bucareli, cumplido supuestamente el encargo de negociar la reforma petrolera que no fue tan privatizadora como él y su amigo Calderón pretendían pero que sin lugar a dudas dejaba resquicios suficientes para colar los intereses mercantiles de las familias gobernantes a través de empresas amistosas y compartidas, sobre todo de España, la tierra natal de quien se habilitó la ciudadanía mexicana mediante documentaciones a modo para llegar a Gobernación y, antes de que estallara el escándalo de las firmas desde cargos oficiales en negocios familiares, soñar con la posibilidad de ser el candidato de Los Pinos a la sucesión de 2012. El trágico cierre del escabroso ciclo político del personaje más cercano a Calderón se produjo en el contexto de un peculiar proceso de enrarecimiento de su entorno, tanto las filtraciones de funcionarios que aseguraban que la salida de Mouriño de Bucareli era cuestión de pocos días (se decía que ni siquiera estaba yendo ya a su despacho) como la extraña defensa de los secretos de su padre, Manuel Carlos Mouriño, ante una acusación de lavado de dinero que habría llevado a una acomedida PGR a solicitar un amparo que acabó avivando el tema.

Santiago Vasconcelos, por su parte, era el hombre de la convergencia binacional de intereses en materia de narcotráfico. De larga trayectoria en la procuraduría federal de justicia, había ganado la confianza de las autoridades estadunidenses que al apoyarle le ayudaban a mantenerse en cargos fundamentales de la lucha mexicana contra el narcotráfico. Él, junto con Jorge Tello Peón, formaba una reserva que Calderón podría utilizar en caso de que se agravaran los conflictos entre el procurador Medina Mora y el secretario de Seguridad Pública, García Luna, y de que las políticas oficiales de supuesta confrontación del negocio de las drogas siguieran produciendo derrotas y desánimo apenas disfrazables mediante decomisos y detenciones de medio pelo y espots de presuntos triunfos y avances heroicos e históricos. La caída de Santiago Vasconcelos representa, sin lugar a dudas, ganancias para determinados personajes del tinglado calderonista, y dará elementos de presión a los gringos suministradores de millones de dólares mediante la Iniciativa Mérida que si no cuenta con mexicanos “de confianza” en la plantilla oficial habrá de ser manejada mediante celosos y excluyentes oficiales extranjeros.

martes, julio 01, 2008

El fraude germinal

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

Dos años atrás, a pesar de la intensa guerra sucia y los indicios tempranos de preparativos de fraude electoral, los mexicanos se alistaban, relativamente confiados, a ir a las urnas. Hoy, la nación está dividida, sin representación política legítima, con gobernantes que en los tres niveles actúan creciente e impunemente contra los ciudadanos y convierten el erario en botín, con los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial cada vez más desacreditados (al igual que los partidos y las elecciones), con una institucionalidad devastada (en particular los órganos “autónomos”, como los relacionados con lo electoral y la transparencia informativa), militarizada e inhumanamente ensangrentada, y a merced de peligrosos intereses extranjeros (sobre todo con el proyecto de privatización petrolera).

Al comparar el pasado reciente con la aplastante realidad de hoy, es necesario siempre tener presente que el virus germinal de la acelerada descompostura nacional en curso fue el fraude electoral. Con tal de mantenerse en el poder, la derecha panista, corrupta y (por tanto, entre otras cosas) sin apego doctrinario, instaló en México el odio, la división social y un peligroso hartazgo sobre las evidentemente muy insuficientes vías de lo electoral y lo político para resolver los conflictos colectivos. Fox ni siquiera traicionó los principios del partido blanquiazul, porque nunca los ha conocido ni practicado, pero Calderón (cuyo padre, Luis, renunció décadas atrás, por sus desviaciones, al partido del que fue historiador) no sólo ha hecho a un lado los principios del panismo sino que, empeñado en fabricarse una legitimidad de la que muy bien sabe que carece, ha trazado líneas bélicas de acción política para tratar de marginar y, de ser posible, exterminar políticamente, a la mitad nacional que no votó en su favor y que en términos generales (más allá de los juegos manipulables de las encuestas públicas diseñadas conforme al interés del patrocinador) mantiene una postura de rechazo a la usurpación de 2006 y a las posteriores decisiones excluyentes de ese gobierno formal.

Tanta es su ilegitimidad de origen que el calderonismo ha gastado ya una tercera parte de su tiempo políticamente útil (dentro de cuatro años habrá, según las previsiones institucionales, un nuevo presidente electo) en combatir fallidamente a su adversario histórico, el variopinto movimiento cívico encabezado por Andrés Manuel López Obrador. Si el foxismo construyó la candidatura presidencial del tabasqueño, con empecinamientos torpes como el del desafuero del entonces jefe de Gobierno capitalino, el felipismo ha hecho lo suficiente para que el adversario bombardeado de manera masiva y con las cargas más modernas (misiles televisivos aire-tierra, entre otros) haya podido sostenerse con vida e incluso, como sucede ya, se haya fortalecido y tenga la vista puesta en la revancha natural de 2012.

En la búsqueda de la legitimidad nunca perdida (porque nunca la ha tenido), el extraño señor F.C. ha invertido cuanto capital le ha sido posible en la improbable tarea de desacreditar, desde las trincheras mediáticas electrónicas y escritas en su poder, la convicción de un segmento importante de la sociedad de que él llegó al poder mediante fraude. A las sugerentes peculiaridades negativas que se dieron en los meses inmediatamente anteriores a la elección presidencial y en el tramo procesal de conteo y “validación” de resultados, se han añadido las cínicas confesiones de personajes como el entonces presidente Fox y la profesora Gordillo (siempre adulteradora electoral), y los premios en especie aeronáutica dados a los prestanombres empresariales que dieron la cara en la guerra sucia de mensajes contra AMLO.

Por lo que hace dos años pasó, por lo que hoy está sucediendo y por lo que acontecerá si no es frenado el citado poder ilegítimo, es necesario mantener activa la denuncia, una y otra vez, no sólo en función testimonial, del crimen patrio cometido dos años atrás en las urnas a las que en otro primero de julio, en otro calendario político, en otro México, se encaminaban con relativa confianza ciudadanos que por lo entonces conocido continúan en lucha.

viernes, mayo 16, 2008

Espurios

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

Cátedra magistral de hipocresía tan descarada que se atreve a disfrazarse de “revolución educativa”. Ella, la profesora que ha pervertido y exprimido el sistema escolar patrio, se pone crítica y apunta su dedo combativo hacia los flancos que domina: maestros, burocracia de la SEP y gobierno federal en general, ¡asustaos, porque ha llegado la Contra-Adelita del gatopardismo caciquil! Él, el encargado jurídico de Los Pinos, que por doctrina partidista y discursos juveniles debería luchar contra el aparato corporativista de controles sindicales, asiste complacido a la fiesta por el Día de la Maestra, convencido como está de que nunca habrá erario ni concesiones suficientes para pagar los buenos servicios electorales de 2006. Y aparecen muy afables las dos mujeres que hasta ahora se mostraban tajantemente separadas, Elba Esther y Josefina, que dicen estar listas para trabajar unidas en nuevos proyectos que acabarán sirviendo a los propósitos concentradores de poder de la profesora implacable. Revolución educativa falsa, adulterada, espuria.

Un personaje largamente beneficiado por el tráfico de influencias y la corrupción del sector petrolero se convirtió ayer en efímero y desdeñado aspirante a censor: el diputado panista por Campeche, Jorge Nordhausen, quiso reconvenir a Claudia Sheinbaum cuando ésta mencionó que Felipe Calderón es un presidente espurio. Nordhausen, que ha obtenido ganancias millonarias durante años mediante contratos de Pemex y sus empresas adjuntas con su empresa, Suministros Industriales Carrizales (de la que, como Mouriño con Ivancar, se ha “desligado” formalmente desde que ocupa cargos públicos), se dio por ofendido al entender que al así calificar al ocupante formal de Los Pinos se ofendía al “gobierno” entero, ya que los tres poderes de la Unión forman parte de ese esquema gubernamental. “Mida su actuación”, le dijo a quien se presentó como representante del gobierno legítimo y la llamó a utilizar “esos términos” en “otro lugar”.

Nordhausen desentonó notablemente con el contexto de respeto que se ha dado en los “debates” del Senado y su postura obtuvo un rechazo generalizado, al igual que sucedió en el arranque de estas sesiones de escenográfica polémica cuando el comisionado calderonista para dirigir el PAN, Germán Martínez, pronunció un discurso amargoso, de penosos intentos de ingenio y confesiones involuntarias de desesperación. Por cierto, Nordhausen, poco conocido fuera del ámbito campechano, tiene varias acusaciones por fraudes mercantiles, amenazas y corrupción. Sus fallidos intentos de reconvenciones, supuestamente moralistas y justicieras son, también, falsas, adulteradas, espurias.

miércoles, mayo 07, 2008

Fichita

Guadalupe Acosta Naranjo fue arrestado en agosto de 2002 por agentes de la Procuraduría General de la República ante “la probable comisión” de delitos relacionados con la alteración de datos electorales. Según el boletín de prensa 724/02, emitido por la PGR el 14 de agosto de 2002, que es consultable en www.pgr.gob.mx/cmsocial/bol02/ago/b72402.html el sedicente líder sustituto del Perreché (Partido de la Revolución de los Chuchos) “participó el 20 de marzo de 1996 en la alteración del Registro de Electores, el Padrón Electoral y los Listados Nominales correspondientes al Primer Distrito Electoral Federal en Tepic, Nayarit, proporcionando al IFE datos falsos respecto al lugar en que vivía y su tiempo de residencia, indicando que tenía cinco años de residir en el inmueble. Sin embargo, en 1994, al solicitar reposición de su Credencial para Votar por extravío, declaró otro domicilio en el que dijo tener 7 años de residencia, es decir, desde 1987”. El mismo comunicado oficial (al que esta columna ha respetado su redacción disparada de mayúsculas) asienta que Acosta Naranjo proporcionó “falsa información” para obtener “un cambio de Sección Electoral, lo cual realizó con la finalidad de postularse como candidato a diputado por el principio de Mayoría Relativa en el Segundo Distrito Local Electoral de Tepic, Nayarit”. Detenido que fue en el Distrito Federal, el ahora presunto presidente nacional del PRD, que entonces era secretario de planeación del CEN del mismo partido, “fue trasladado a la ciudad de Tepic, Nayarit, para ser presentado ante la autoridad que lo reclama”. En el fondo, Acosta Naranjo fue delatado por su anterior aliado, el hombre más rico de Nayarit, Antonio Echevarría, que llegó al gobierno del estado gracias a un frente partidista en el que participaron los Chuchos…

lunes, mayo 05, 2008

Partido de la Revolución de los Chuchos

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

El largo litigio electoral sostenido en el PRD por dos bandos igualmente impugnables ha derivado hacia la apropiación de los cargos en disputa por parte de una de esas facciones, justamente la que más control de la estructura decisoria tiene y la que más necesitada está de contar con membretes adecuados para participar en el agitado mercado político-petrolero que está por abrir una nueva temporada de subastas a debate.

Nueva Izquierda cree llegado el momento de apropiarse del control formal del Partido de la Revolución Democrática y, por ello, el Consejo Nacional de Los Chuchos (pues sólo esta corriente y sus aliados participaron en la reunión de ese órgano resolutivo) puso ayer a dos de los propios como presidente y secretaria general (sustitutos y sedicentes) del comité colaboracionista nacional del PRD: Guadalupe Acosta Naranjo es un producto neto del grupo de los Jesuses y estuvo a cargo del segundo puesto de la directiva perredista, con Leonel Cota como presidente. Y Martha Dalia Gastélum fue miembro de la corriente Foro Nuevo Sol, que encabezan Amalia García y su hija Claudia Corichi, pero al momento de optar entre Alejandro Encinas y Jesús Ortega para presidir el sol azteca Gastélum prefirió al segundo, contra la decisión mayoritaria del mencionado Nuevo Sol, que había resuelto y ordenado impulsar a Encinas, por lo cual desde el año pasado Martha Dalia fue dada de baja de la organización amalista y se ha asumido como un engrane más de la maquinaria jesuítica.

Acosta Naranjo, como discutible presidente sustituto del PRCH (Partido de la Revolución de los Chuchos), tendrá a su cargo la ingrata tarea de producir declaraciones institucionalmente divisionistas y específicamente contrarias a López Obrador que sean alegremente reproducidas por medios de comunicación que brindan a palabras de ese tipo el espacio y el tiempo que a otros temas regatean. Los perrechistas aportarán a esa maquinaria propagandística calderónica el material de escándalo, escarnio y asco que los comentaristas aliados al felipismo desmenuzarán concienzudamente, con aires de presunto academicismo “imparcial” y de periodismo “objetivo”. Además, obviamente, irán entrando gradual pero irreversiblemente al aro de los debates beltrónicos programados para aprobar al final lo que en esencia desde el principio estaba establecido (con algunos “cambios” secundarios o declarativos que en la práctica y con la letra chiquita podrán ser recuperados más delante o que eran excesos “sembrados” en la redacción original justamente para ser “corregidos” justicieramente por los cuidadosos legisladores del prianismo).

Para desgracia de los planes chuchos, Acosta Naranjo tiene una historia en Nayarit que, por ejemplo, fue denunciada el 12 de febrero de 2008 en una carta abierta publicada por Édgar Arellano Ontiveros, director del periódico Express de Tepic. Siempre dispuesto a los arreglos, Acosta Naranjo pretende revivir para comicios locales nayaritas la alianza con el impresentable Antonio Echevarría Domínguez, que en 1999 fue llevado a la gubernatura mediante comercializadas “alianzas” de partidos, entre ellos el PRD. Llegado al poder, el hombre rico de Nayarit persiguió a sus “aliados” e inclusive encarceló a Acosta Naranjo y le enderezó un linchamiento mediático soez. Ahora, aceitado para buscar nuevamente alianza con Echevarría (en julio se renovarán alcaldías y Congreso), Acosta ha declarado a reporteros locales: “ Las diferencias entre Toño y Naranjo están juzgadas por la historia, lo que yo dije y lo que dijo Toño de mí es imposible de cambiar, pero no les voy a hacer el juego a los que son los más interesados en que me acuerde lo que pasó hace seis años o nueve años, que lo que queremos hacer pa’ delante”. Esa actitud, y las posturas en general de Acosta, merecieron del periodista Arellano Ontiveros consideraciones que esta columna –sonrojada y pudorosa- prefiere no reproducir aunque deja a los lectores la dirección www.periodicoexpress.com.mx/parabolica/nota.php?id=944, en la que se podrán enterar.

La toma del PRD coincide con una más de las reapariciones públicas de Carlos Salinas de Gortari, cíclicamente especializado en asomar a portales vigilados y controlados para medir el grado de rechazo que su presencia continúa suscitando. Ahora lo ha hecho en adelantos periodísticos de un libro que mediante andamiajes técnicos, estadísticos y de diversa índole seudocientífica desemboca en dos lugares siempre tan sabidos: uno, el cobro revanchista de afrentas que contra él y su familia (en especial contra el jurídicamente honesto Raúl) cometió su hechura de 1994, Ernesto Zedillo, y dos, las críticas a Andrés Manuel López Obrador, el populista sin brillos académicos que tantas agruras causa al jefe neoliberal y harvardiano. La selección salinista de villanos favoritos pretende fijar fronteras al actuar de miembros del partido tricolor que en plena orfandad política e ideológica voltean a ver el movimiento lopezobradorista con cierta simpatía e inclusive nostalgia, pues la defensa del nacionalismo, y en especial del petróleo mexicano, fue parte del bagaje discursivo priísta durante un tiempo ahora en vías de olvido por instrucciones de los nuevos jefes Manlios y Emilios. Y, desde luego, el ex presidente vuelve a sus andadas tradicionales, tratando de colocar al pro yanqui Zedillo bajo la guillotina histórica para que sea éste, y no el Orgullo de Agualeguas, el que sea más culpado por el desastre nacional de las décadas recientes.

viernes, mayo 02, 2008

Atenco, dos años después

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

El primer ensayo de represión federal a gran escala y con garantía de impunidad de las tres décadas y media recientes se produjo dos años atrás, con Vicente Fox como presidente y Enrique Peña Nieto como gobernador del estado de México. Durante dos días, el 3 y el 4 de mayo de 2006 (dos meses antes del fraude electoral calderónico), se aplicó en Texcoco y en San Salvador Atenco una estrategia de ejemplarizante agresión desde el poder a grupos sociales insumisos. La ruptura del estilo socarrón con que Fox había sobrellevado las luchas sociales durante su mandato tuvo como ingrediente fundamental al entonces secretario de Gobernación, Carlos Abascal, político de extrema derecha que alentó la guerra laboral contra el cacique minero Napoleón Gómez Urrutia (y desenlaces violentos como el de Ciudad Lázaro Cárdenas, con muertos y heridos) y el empleo de grupos federales de elite, conminados a violar y arrasar a los herejes izquierdistas, contra movimientos como los de Atenco y Oaxaca.

Dos años después de que el país entero vio a través de medios de comunicación electrónica el tamaño de la barbarie cometida contra habitantes de pueblos en defensa de sus tierras, la situación de los agraviados es peor. En una nación con sus calles llenas de funcionarios corruptos sin castigo y de delincuentes de altos vuelos (no explícitamente gubernamentales) intencionalmente mal procesados para que sus caros abogados los puedan liberar, tres dirigentes del movimiento con sede en San Salvador Atenco han sido condenados a 67 años y medio de cárcel y 13 de sus compañeros también están en prisión. El grueso expediente de violaciones y delitos cometidos por policías federales y estatales no ha servido para que esos delincuentes con uniforme o placa sean castigados más que en mínima dosis y por infracciones menores, apenas para dar apariencia de que algo se castiga en ese ámbito oficial.

Los responsables intelectuales también gozan de impunidad. Vicente Fox y su esposa Marta pasean por el mundo su condición de nuevos ricos e incluso se esmeran en días recientes en dar muestra de una vida aparentemente despreocupada, entre actos de caridad –migajas del enorme pastel que se llevaron– y preparación de cursos en el monumento a la corrupción llamado Centro Fox. Peña Nieto sigue despilfarrando el dinero del estado de México en formas de promoción personal con miras a la elección presidencial de 2012, ya que cree posible que la desmemoria abonada a golpe de espots televisivos le permita llevar a Los Pinos la escuela de depredación y frivolidad de la que proviene, que es la de Arturo Montiel, otro saqueador sin castigo.

Para recordar lo que ha sucedido en estos tiempos de oprobio, y para reavivar la llama de esperanza y lucha por la justicia, se realizará una jornada la cual se ha denominado “por los presos y perseguidos políticos de Atenco y de todo el país”. Mañana, a las 10 de la mañana, se colocará en Atenco una ofrenda en recuerdo de Alexis Benhumea, el estudiante caído dos años atrás, y del adolescente Francisco Javier Cortés, y a partir de las 12 horas se realizará un acto político cultural en el que habrá presencias solidarias provenientes de diversas partes del país (en su condición personal y solitaria de tecleador astillado, el autor de estas líneas también participará con la emisión de algunas palabras). Luego, el domingo 4, se realizará la Marcha por la libertad, que saldrá a las 7 de Atenco hasta la autopista Peñón-Texcoco y, en autobuses, llegará al Ángel de la Independencia para caminar desde allí hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación donde, más o menos a la una de la tarde, se realizará un mitin final. ¡Ah, por cierto, la Suprema Corte de Justicia de la Nación está por decir algo sobre lo sucedido en Atenco: en una de esas establece que siempre sí hubo delitos sin castigo y da un plazo perentorio –unos 150 años, por ejemplo– para que se castigue a altos funcionarios involucrados en esos hechos!

jueves, abril 24, 2008

Para entender a los chuchos

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

1.- De aprobarse en los términos sustancialmente planteados, la iniciativa calderonista de reforma petrolera daría a sus principales promotores actuales un poder económico que no sólo aumentaría sus fortunas personales y familiares, sino que los convertiría en factores consolidados de futuras manipulaciones políticas y electorales mediante el uso de dinero “empresarial”. Si el gran negocio de la telefonía tuvo como beneficiaria a la pareja denominada Carlos and Charlie, el del petróleo instauraría el binomio Feliván y Manemilio. Tal concentración de poder económico y político convertiría a la sociedad mexicana en un ente manejable mediante farsas democráticas (en las que participaría la izquierda bien portada) convalidadas por el periodismo electrónico oficialista y a México en simple proveedor de materias primas para enriquecimiento de firmas trasnacionales.

2.- De no haberse atravesado la resistencia civil pacífica, el aparato legislativo dominado aritméticamente por los socios PRI-PAN ya habría cubierto la ruta de simulaciones que desembocaría en la aprobación “democrática” de la iniciativa felipilla. La ira de los opinantes alineados a Los Pinos y de grupos de ultraderecha, como el que patrocinó un espot fascista, son proporcionales al impacto que a sus proyectos “institucionales” causó la irrupción de un movimiento firme y decidido que obligó a posponer la aprobación numéricamente mayoritaria y a abrir un debate que entraña el peligro de que estallen nuevos escándalos de corrupción (como los del comisionado porcentual Juan Camilo Mouriño) o que sea técnicamente imposible sostener la mentira central del alegato calderónico de que el formato propuesto a las cámaras no significa privatización.

3.- En el trazo originalmente hecho por los integrantes de la hipotética nueva camada de multimillonarios se contaba con la participación de la izquierda colaboracionista encabezada por el jefe Chucho (los panistas favoritos de Palacio ya se han estado repartiendo, entre sangre y abusos, el negocio del narcotráfico, pero con el pastel del petróleo se sueñan los nuevos Alemán o Hank). Otra voz solidaria sería la de Cuauhtémoc Cárdenas, siempre dispuesto a abrir flancos de ataque a los planteamientos lopezobradoristas.

4- Los estrategas de Los Pinos esperaron a presentar su iniciativa de reapropiación petrolera luego que se realizara la elección interna del PRD que les ofrecía dos escenarios: un triunfo de Jesús Ortega, que apoyaría el proceso tramposo de debate simulado-aprobación acordada de la mencionada iniciativa (de hecho, el ahumado Graco Ramírez hizo lo previsto, al firmar un proyecto de organización de debates que rápidamente fue colocado por Los Pininos en la bolsa mexicana de medios como una demostración de que la izquierda bonita sí quiere discutir y ser moderna) o una riña electoral de escándalo que, restando autoridad moral al conjunto partidista, ayudaría a demeritar la postura del segmento contrario a la privatización.


5.- El levantamiento pacífico contra el atraco petrolero (adelitas en las calles, determinados legisladores en las tribunas camarales) obligó a los colaboracionistas a posponer o matizar sus definiciones públicas y a sobrellevar en lo posible la necesidad táctica de no escenificar rupturas inmediatas. Instalados en dos bandos, los discípulos de Jesús (Felipe del Sagrado Corazón de) mostraron reticencia y crítica a través del candidato Ortega y, al mismo tiempo, taimada cooperación con la rebeldía masiva a través de personajes como Carlos Navarrete (no se olvide que los principales personajes de esta corriente provienen de la escuela política de Rafael Aguilar Talamantes, emblema indiscutido del uso de las apariencias levantiscas para conseguir beneficios particulares o de camarilla).

6.- Hoy ya no es posible a los chuchos hacer como que navegan en dos aguas. Calderón ha cerrado tratos y ha recibido promesas de protección de Estados Unidos a través del ente de dominio subcontinental llamado Aspan y, en el plano doméstico, panistas y priístas están impacientes por pasar el trago molesto de los 70 días de “discusión” y votar como lo habrían hecho desde el primer día. El chuchismo está ayudando a instalar una coartada de represión al desmarcarse de sus presuntos compañeros de partido o ideología y contribuyendo con esos deslindes a que el calderonismo difunda como verdad la apariencia de que “el PRD” ya ha aprobado el esquema de predeterminados debates legislativos y que, por tanto, la persistencia opositora sólo sería una necedad urgida de ejemplares castigos.

7.- El servicio contratado está dispuesto (con algunas tardanzas, por imprevistos en el camino, que el cliente sabrá justificar). Por ello es que la fracción de Nueva Izquierda empuja para suspender la toma de las tribunas y se alista, con el jefe pródigo, C.C., por delante, a cumplir el rol de debatir para aprobar, de ejecutar las artes de la polémica sobre pedido para que surja, legítima, la aprobación petrolera desde siempre tan sabida. Y, para cerrar la comprobación de alianzas: Ruth hace berrinche ya no sólo con quienes desde el PRD la acusan de traición sino incluso contra un senador que es miembro del círculo íntimo de Juan Camilo Mouriño, el duranguense Rodolfo Dorador Pérez Gavilán, que ante el pleno de sus compañeros legisladores dijo que el zombi de Galicia fue quien “sentó” a Pataleta en la presidencia de la sesión alterna de la cámara de diputados del pasado 15, en un auditorio del edificio E de San Lázaro (recordarán sus astilladas mercedes que la diputada PTLT llegó extrañamente a dirigir la sesión cuando ésta ya había comenzado y la conducía el priísta vicepresidente Arnoldo Ochoa). Según el indiscreto Gavilán panista, Mouriño “sentó” a la formalmente perredista en el sitial directivo para que pudiese ser aprobada la autorización del viaje reciente a Estados Unidos de Felipe Calderón.

martes, abril 22, 2008

El veneno tan sabido

Julio Hernández López
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx

El obsceno manejo de la propaganda política en televisión contra Andrés Manuel López Obrador es una confesión de que los poderes fácticos que cerraron el paso a una opción de izquierda moderada en México (mientras Latinoamérica sigue avanzando en ese sentido, incluso en Paraguay) siguen contando con los instrumentos y la discrecionalidad suficientes para intentar la deformación de la realidad política y el fusilamiento en pantalla de los opositores desatados.

Es el mismo esquema de 2006: membretes que desembocan en el interés gubernamental gastan millonadas provenientes de cuentas ocultas para difamar en alto grado a opciones políticas y sociales en empresas de televisión que se prestan a esas maniobras y ayudan a eludir indagaciones y castigos. Ayer, López Obrador era un peligro para México y por ello se infló una opción michoacana hasta fabricarle y convalidar un triunfo electoral también virtual; ahora ese mismo personaje tabasqueño, supuestamente condenado por los poderes electrónicos a la tumba política, es vuelto a ser acribillado al comparar forzadamente una lucha pacífica con dictaduras extranjeras y nacionales. Frente a esa reincidencia delictiva, el Consejo General del IFE, cada vez más productor de vergüenza, chambonamente se tarda cuanto puede en “ordenar” la suspensión del espot envenenado que a esas alturas de la prohibición ya ha cumplido su objetivo. El presidente del instituto, Va. Zurita, está más entretenido en buscar que los demás miembros del cartel electoral le aprueben la designación de un capricho personal sinaloense como secretaria ejecutiva y en inventar programas y pretextos para conseguir presupuesto extra que le permita exagerar cuentas.

La difusión solidaria del desproporcionado e hipócrita espot (los villanos denunciados son, en realidad, los héroes de esa derecha oportunista que pudorosamente dejó a un lado al que les es más cercano, Francisco Franco) vuelve a poner bajo la lupa el papel de los medios electrónicos de comunicación y, en particular, la contribución facciosa que hacen a la intoxicación social mediante manipulaciones propias y propagandas “ajenas”. Un ejemplo del incumplimiento ostentoso de sus responsabilidades lo han dado los dos principales canales de difusión nacional, Televisa y Televisión Azteca, que han ejercido una función editorial sesgada a la hora de informar sobre la oposición cívica a la privatización petrolera y que, en el caso de la primera empresa, se han negado por sistema a dar voz en sus noticieros o programas de opinión a quienes han constituido su persistente motivo de crítica y distorsión.

El “secuestro” del poder legislativo que tanta histeria provoca en locutores oficialistas y opinantes de papel ha entrado en una fase simbólica que parece preludiar la llegada de arreglos que permitan “liberar” las tribunas. El magno delito cívico que argüía Los Pinos News, en sus diferentes versiones y canales, no significó en realidad más que una forma eficaz de lucha política que, por lo demás, se ha practicado en otros países y momentos, sin que por ello hubiera quienes declararan la extinción de la Patria: no se interrumpió el proceso legislativo ni se impidió la realización de sesiones, aunque evidentemente hubo protesta, denuncias y acciones de legisladores en las propias cámaras y de ciudadanos en las calles que así hicieron sentir el descontento que producía un proceso legislativo encaminado a la aprobación de una iniciativa de reforma petrolera que finalmente no ha avanzado porque, justamente, le resulta inadmisible a un segmento social que consiguió políticamente, sin violencia ni rupturas, que se diera más tiempo (en un monto aún impreciso) y más profundidad a un debate serio y verdadero, más allá de las formalidades institucionales y aritméticamente previsibles de las cámaras.