Chivo-comentario: Este articulo es solo un réplica, de las muchas posibles, al post "la verdad sobre pinochet" (si, con minusculas). Aqui se discute del sistema de pensiones privatizado y tomado como "ejemplo" segun las amigas chilenas de X. Después me referiré a las empresas trasnacionales que obtuvieron concesiones de minas y nunca pagaron impuestos, y a otras recetas economicas que ni en EU se pudieron ensayar (para eso tenian al gorila en el patio trasero), que Naomi Klein a destacado en su libro "la doctrina del shock".
Por Roberto Navarro
Hace 27 años la dictadura militar chilena privatizó el sistema previsional del país vecino. Luego de casi tres décadas de funcionamiento se lo considera un sistema maduro. Por eso mismo se pueden sacar conclusiones sobre su performance que permiten vislumbrar lo que sería el futuro de los jubilados en Argentina de persistir el régimen de AFJP. Marcel Claude, uno de los más destacados economistas chilenos, en diálogo con Cash aseguró que “las AFP chilenas fracasaron”.
El sistema de AFP ya está maduro. ¿Cuál es el balance?
–La situación en Chile no es muy distinta de la que se observa en Argentina. Es un rotundo fracaso desde el punto de vista de su objetivo: construir un sistema de pensiones y resolver el tema de las jubilaciones de las personas. El sistema en Chile tiene varios problemas. En primer lugar, se decía que el régimen de pensiones privadas iba a disminuir las necesidades del Estado de recurrir a fondos tributarios, eso no sucedió: hoy Chile destina a jubilaciones un 6 por ciento del PBI, que representa un tercio del gasto público total. Es una mochila gigantesca teniendo presente que en la actualidad el Estado se hace cargo de más o menos 1,5 millón de personas. El sistema de AFP tiene siete millones de afiliados y hay 3,5 millones que no tienen absolutamente ninguna posibilidad de que las AFP se hagan cargo de ellos.
¿Por qué?
–Porque no tienen los 20 años de aportes que exige la ley. Otro de los problemas es que es un sistema con muy baja cobertura. Existen solamente un 10 por ciento de cotizantes en las AFP que lo hacen todos los meses en el año. En promedio, la densidad del sistema es cinco meses al año. Entonces, el 50 por ciento de los trabajadores (5,5 millones personas) no tienen ninguna posibilidad de jubilarse por las AFP porque no les alcanza siquiera para el mínimo.
¿Qué ocurre con esas personas?
–Ya hay 1,5 millón de afiliados a las AFP que fueron socorridos por el Estado. El tema es qué va a pasar cuando sean 3,5 millones. En ese momento vendrá el desastre. Actualmente, a 27 años de operar el sistema, las AFP en Chile se hacen cargo del 5 por ciento de los adultos mayores de 65 años.
¿Por qué tan pocos?
–Hay muchos que todavía no se jubilan. Pero aquellos que lo han hecho tienen una pensión muy baja, y en consecuencia el Estado es quien debe hacerse cargo de completar la diferencia. Entonces, el Estado, con su antiguo sistema de reparto, se hace cargo del 80 por ciento de los mayores de 65 años y del 90 por ciento de los mayores de 70 años. El Estado hoy atiende a 1,5 millón de personas y el sistema privado, a 550.000. Entonces, básicamente este sistema opera para un sector muy minoritario y el gran esfuerzo viene por el lado del Estado. Por lo tanto, el sistema de reparto en Chile no ha terminado, mientras las AFP registran de manera estable una utilidad del 30 por ciento sobre aportes y de un 50 por ciento sobre patrimonio neto.
¿Piensa que el sistema argentino tendría un futuro similar si no se estatizara?
–Sí, porque el sistema no está hecho para resolver el tema previsional, sino que es un nicho de negocios financieros, como en Chile. ¿Cómo lo va a resolver si es un sistema cuyos costos de operación son cuatro veces superiores al sistema público? Es absurdo. Si hay algo que debería cumplir este tipo de inventos, por los grandes paradigmas del liberalismo, es dar libertad: pero no hay libertad. Hay 6 AFP, de las cuales 3 administran el 80 por ciento de los fondos. Es un oligopolio. No hay ninguna competencia. Se debería esperar que los costos, a medida que se va introduciendo más gente, tiendan a disminuir, y no han disminuido: se mantienen sistemáticamente en el 30 por ciento.
Chile mantiene un crecimiento constante desde hace muchos años. En cuanto a la rentabilidad, ¿las AFP son eficientes administrando?
–Esa es una de las grandes falencias del sistema. La rentabilidad real, la que debería interesar, es la tasa interna de retorno, esa rentabilidad implícita en el largo plazo, incluyendo cuando aumentan los fondos como cuando disminuyen. Esa rentabilidad históricamente está en torno del 5,9 por ciento. Y si se toma el período 1995/2000, esa tasa interna de retorno, que ha sido calculada en Chile por un centro de investigación muy prestigioso, fue estimada en torno del 2,9 por ciento. Y en Chile hay unas cuentas de ahorro muy antiguas, que son las cuentas de ahorro del Banco del Estado, que yo me acuerdo que de niño mi papá me abrió una de ellas, que pagan la tasa más baja del mercado, y tienen una tasa de 4 por ciento anual.
Los fondos disponibles por las AFP son bajos.
–Claro, porque no es un 5 por ciento sobre 100, sino sobre 70, porque primero sacan sus comisiones Y después, ante la primera crisis financiera, dicen: “Su fondo bajó en 20 por ciento”. Entonces, al final, obviamente, el sistema no puede funcionar, porque está orientado de manera prioritaria a producir un proceso de acumulación y concentración de capital. La pensión que pagan no supera los 150 dólares promedio. Y el sistema público, de reparto, que atiende al 80 por ciento de mayores de 65 años, está pagando en promedio 250 dólares. Los miembros de las Fuerzas Armadas, que no entraron en el sistema, que cuando tenían todo el poder con Pinochet crearon su propio sistema, están teniendo pensiones de 700 dólares.
¿Se debate en Chile el régimen de AFP?
–Por suerte la reforma en Argentina abrió el debate.
Hace 27 años la dictadura militar chilena privatizó el sistema previsional del país vecino. Luego de casi tres décadas de funcionamiento se lo considera un sistema maduro. Por eso mismo se pueden sacar conclusiones sobre su performance que permiten vislumbrar lo que sería el futuro de los jubilados en Argentina de persistir el régimen de AFJP. Marcel Claude, uno de los más destacados economistas chilenos, en diálogo con Cash aseguró que “las AFP chilenas fracasaron”.
El sistema de AFP ya está maduro. ¿Cuál es el balance?
–La situación en Chile no es muy distinta de la que se observa en Argentina. Es un rotundo fracaso desde el punto de vista de su objetivo: construir un sistema de pensiones y resolver el tema de las jubilaciones de las personas. El sistema en Chile tiene varios problemas. En primer lugar, se decía que el régimen de pensiones privadas iba a disminuir las necesidades del Estado de recurrir a fondos tributarios, eso no sucedió: hoy Chile destina a jubilaciones un 6 por ciento del PBI, que representa un tercio del gasto público total. Es una mochila gigantesca teniendo presente que en la actualidad el Estado se hace cargo de más o menos 1,5 millón de personas. El sistema de AFP tiene siete millones de afiliados y hay 3,5 millones que no tienen absolutamente ninguna posibilidad de que las AFP se hagan cargo de ellos.
¿Por qué?
–Porque no tienen los 20 años de aportes que exige la ley. Otro de los problemas es que es un sistema con muy baja cobertura. Existen solamente un 10 por ciento de cotizantes en las AFP que lo hacen todos los meses en el año. En promedio, la densidad del sistema es cinco meses al año. Entonces, el 50 por ciento de los trabajadores (5,5 millones personas) no tienen ninguna posibilidad de jubilarse por las AFP porque no les alcanza siquiera para el mínimo.
¿Qué ocurre con esas personas?
–Ya hay 1,5 millón de afiliados a las AFP que fueron socorridos por el Estado. El tema es qué va a pasar cuando sean 3,5 millones. En ese momento vendrá el desastre. Actualmente, a 27 años de operar el sistema, las AFP en Chile se hacen cargo del 5 por ciento de los adultos mayores de 65 años.
¿Por qué tan pocos?
–Hay muchos que todavía no se jubilan. Pero aquellos que lo han hecho tienen una pensión muy baja, y en consecuencia el Estado es quien debe hacerse cargo de completar la diferencia. Entonces, el Estado, con su antiguo sistema de reparto, se hace cargo del 80 por ciento de los mayores de 65 años y del 90 por ciento de los mayores de 70 años. El Estado hoy atiende a 1,5 millón de personas y el sistema privado, a 550.000. Entonces, básicamente este sistema opera para un sector muy minoritario y el gran esfuerzo viene por el lado del Estado. Por lo tanto, el sistema de reparto en Chile no ha terminado, mientras las AFP registran de manera estable una utilidad del 30 por ciento sobre aportes y de un 50 por ciento sobre patrimonio neto.
¿Piensa que el sistema argentino tendría un futuro similar si no se estatizara?–Sí, porque el sistema no está hecho para resolver el tema previsional, sino que es un nicho de negocios financieros, como en Chile. ¿Cómo lo va a resolver si es un sistema cuyos costos de operación son cuatro veces superiores al sistema público? Es absurdo. Si hay algo que debería cumplir este tipo de inventos, por los grandes paradigmas del liberalismo, es dar libertad: pero no hay libertad. Hay 6 AFP, de las cuales 3 administran el 80 por ciento de los fondos. Es un oligopolio. No hay ninguna competencia. Se debería esperar que los costos, a medida que se va introduciendo más gente, tiendan a disminuir, y no han disminuido: se mantienen sistemáticamente en el 30 por ciento.
Chile mantiene un crecimiento constante desde hace muchos años. En cuanto a la rentabilidad, ¿las AFP son eficientes administrando?
–Esa es una de las grandes falencias del sistema. La rentabilidad real, la que debería interesar, es la tasa interna de retorno, esa rentabilidad implícita en el largo plazo, incluyendo cuando aumentan los fondos como cuando disminuyen. Esa rentabilidad históricamente está en torno del 5,9 por ciento. Y si se toma el período 1995/2000, esa tasa interna de retorno, que ha sido calculada en Chile por un centro de investigación muy prestigioso, fue estimada en torno del 2,9 por ciento. Y en Chile hay unas cuentas de ahorro muy antiguas, que son las cuentas de ahorro del Banco del Estado, que yo me acuerdo que de niño mi papá me abrió una de ellas, que pagan la tasa más baja del mercado, y tienen una tasa de 4 por ciento anual.
Los fondos disponibles por las AFP son bajos.
–Claro, porque no es un 5 por ciento sobre 100, sino sobre 70, porque primero sacan sus comisiones Y después, ante la primera crisis financiera, dicen: “Su fondo bajó en 20 por ciento”. Entonces, al final, obviamente, el sistema no puede funcionar, porque está orientado de manera prioritaria a producir un proceso de acumulación y concentración de capital. La pensión que pagan no supera los 150 dólares promedio. Y el sistema público, de reparto, que atiende al 80 por ciento de mayores de 65 años, está pagando en promedio 250 dólares. Los miembros de las Fuerzas Armadas, que no entraron en el sistema, que cuando tenían todo el poder con Pinochet crearon su propio sistema, están teniendo pensiones de 700 dólares.
¿Se debate en Chile el régimen de AFP?
–Por suerte la reforma en Argentina abrió el debate.
2 comentarios:
No entendí mucho del sistema chileno de pensiones, lo de menos es si aquí en méxico lo copiaron de allá, el hecho es que tanto las Afore y lo que será la nueva Ley del ISSSTE, son sistemas privados donde los organismos financieros que los administraran jamas lo haran en favor de los trabajadores sino de sus ganancias. Prueba de ello son las altas ganancias que se llevan dichos organismos en las Afore, en contraste con las pérdidas que han sufrido esos recursos. Lo ridículo es que a pesar de todo eso sigan promoviendo la nueva Ley del ISSSTE. A quienes cotizamos en el issste nos dieron a escoger entre dos opciones. Yo no opté por ninguna, y tengo un recurso de amparo que se ha promovido masivamente, de todos modos al no elegir ninguna te lleva a elegir la menos peor que es un sistema similar al que aun está vigente, pero privado. No elegí ninguna porque no confío en un gobierno quien, ademas de ser cleptócrata y de facto, no le interesan los trabajadores sino deslindarse de su responsabilidad administradora por falta de recursos que ellos mismos han dilapidado o robado como viles delincuentes.
Decide el Senado investigar altas ganancias de las Afore y pérdidas en los fondos de los trabajadores
■ Coinciden en que es necesario poner freno a las elevadas comisiones de las operadoras
Andrea Becerril
El titular de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), Moisés Schwartz, comparecerá ante senadores mañana jueves, como un primer paso para entrar de lleno a buscar solución al problema que representan las administradoras de fondos de pensiones (Afore), cuyas ganancias van al alza, mientras que los recursos de pensiones de los trabajadores han sufrido pérdidas de 53 mil millones de pesos, de enero a octubre de este año.
El tema se debatió ayer durante la sesión senatorial. El PRD, a través de Carlos Navarrete y Pablo Gómez, advirtió que la privatización de los fondos de retiro de los asalariados mexicanos es un fracaso evidente y propuso por ello revalorar el sistema público solidario, ya que el actual, según un estudio de la OCDE, garantiza apenas una pensión de 35.8 por ciento del último ingreso del trabajador. Es decir, quien se pensione con último salario de 10 mil pesos recibirá apenas 3 mil 580 pesos al mes, mientras que las Afore siguen con “un negocio jugoso”, que es el sueño de cualquier capitalista, ya que sin invertir ni arriesgar ningún capital se llevan utilidades millonarias.
A quienes con muchos esfuerzos y sacrificios ahorran parte de su salario, “no les vamos a salir con que no nos enteramos de que les estaban saqueando sus fondos de retiro y que al terminar su vida laboral tendrán menos de lo que ahorraron”, resaltó Navarrete.
A su vez, el senador José Eduardo Calzada anunció que la bancada del PRI presentará cinco iniciativas de ley la próxima semana para frenar esa tendencia, por la que los 39 millones de cuentas del SAR registran reducciones, mientras que las comisiones cobradas por las Afore aumentan.
“El gran fraude”
Igualmente, el senador del Partido Verde Javier Orozco hizo notar que, de acuerdo con datos del Banco de México, los fondos de ahorro de los trabajadores han registrado una disminución mensual de 12 mil 800 millones de pesos, y el legislador de Convergencia José Luis Lobato sostuvo que las Afore “son el gran fraude” en el país. Es inaceptable, expuso, que la cuarta parte los recursos para pensiones estén en fondos internacionales, en lugar de que financien el desarrollo nacional.
EL PAN, por conducto del coordinador Gustavo Madero y del presidente de la Comisión de Hacienda, José Isabel Trejo, estuvo de acuerdo en que se requiere modificar el marco legal, a fin de disminuir las altas comisiones que cobran las Afore.
De entrada, Navarrete insistió en la necesidad de poner orden, ya que las Afore pueden incrementar unilateralmente sus comisiones, sin avisar siquiera a los trabajadores. En lo que va del año, dijo, han aumentado en 247 por ciento los cobros por el manejo de cuentas, y dos de ellas, Coppel y Argos, lo elevaron en mil 400 y 875 por ciento. Se requiere, sostuvo, abrir un debate nacional, ya que el Senado no puede dejar pasar un asunto de esta naturaleza.
A su vez, Pablo Gómez recordó que uno de los argumentos esgrimidos para pasar del sistema solidario de pensiones al individual fue evitar que el Estado lo siguiera subsidiando, pero a estas alturas “ello es inevitable”.
De ahí que “hay que darle cristiana sepultura” a ese sistema pensionario privatizado, que ya demostró que es extremadamente vulnerable. La única decisión debe ser nacionalizar los fondos, no hay por qué esperar 15 años “para que nos estalle”, reiteró.
El priísta Calzada precisó que las iniciativas de su bancada propondrán prohibir a las Afore que inviertan los fondos de ahorro fuera del país, y facultarán a la junta de gobierno de la Consar a realizar una revisión periódica de las comisiones, para aprobarlas o ajustarlas, según sea el caso. Asimismo, la Consar podrá reasignar las cuentas de las Afore con resultados negativos a otras que ofrezcan mayores rendimientos.
Por su parte, el panista Trejo expresó que a su bancada le preocupa el monto de las comisiones cobradas por las Afore, “de más de 30 por ciento sobre rendimientos”.
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