El Universal
Lunes 04 de septiembre de 2006
VENECIA (DPA).- El mexicano Alfonso Cuarón impactó ayer al público del Festival Internacional de Cine de Venecia con Children of men, película ambientada en un futuro cercano, en el que la humanidad perdió la capacidad de procrear.
Cuarón, el único cineasta latinoamericano que compite por el León de Oro, se basó en una novela del británico P.D. James para viajar a Londres, en el año 2027, a un mundo contaminado y en conflicto, presa de ataques terroristas, en el que los inmigrantes ilegales son enviados a campos de refugiados y las mujeres se volvieron infértiles.
La nula perspectiva de futuro lleva a que una gran mayoría de la población viva en una depresión constante, y las tasas de suicidios se disparen, situación que empeora cuando la persona más joven del mundo es asesinada en Argentina.
Clive Owen protagoniza la cinta en la piel de Theo, quien a través de su ex mujer, Julian (Julianne Moore), líder de un grupo de activistas que lucha por los derechos de los inmigrantes, se ve súbitamente obligado a ocuparse de la supervivencia de Kee, la primera mujer embarazada en el mundo en 18 años.
Kee (Clare-Hope Ashitey) es una inmigrante ilegal africana.
"Fue una decisión muy consciente que la única mujer con la capacidad de tener un bebé sea alguien marginado en la sociedad actual", explicó Cuarón.
La película, que había generado enorme expectativa en Venecia, con una campaña de carteles en los que se leía: "El último en morir, que apague la luz" o "El futuro es cosa del pasado", y que fue recibida con una ovación, retrata el futuro en un tono realista, muy cercano a imágenes que transmite a diario la televisión en la actualidad.
"Hubo quien se decepcionó cuando traje fotos de Bosnia y los territorios palestinos para ilustrar cómo quería presentar el futuro. No es una película convencional de ciencia ficción. Es una visión realista del futuro", explicó.
"Nunca quisimos hacer ciencia ficción ni futurismo. Elegimos el futuro como convención, pero queremos hacer sentir que es el presente", añadió.
Cuarón y el coguionista Timothy J. Sexton se basaron en los problemas que afectan al mundo actual, para imaginar el 2027.
"Nosotros tenemos una vida muy confortable, pero hay muchísima gente que vive casi como se ve en la película".
Owen, quien aseguró que Cuarón estaba en lo más alto de la lista de directores con los que quería trabajar, explicó que Theo es un protagonista poco convencional.
"Se trata de alguien que perdió la esperanza, nada comprometido. Un personaje básicamente pasivo."
También participa Michael Caine, como un veterano ex activista que ahora vive aislado en el bosque con su mujer, recordando tiempos mejores.
La dirección de fotografía está a cargo del mexicano Emmanuel Lubezki, nominado al Oscar este año por The New World.
Cuarón, director de películas tan diferentes como Y tu mamá también y Harry Potter y el prisionero de Azkaban, no quiso revelar cuánto costó Children of men, rodada en Gran Bretaña, y se limitó a señalar que "fue muy, muy cara, porque rodar imágenes que parezcan documentales para transmitir mayor realismo es muy complicado".
El mexicano quiere hacer reflexionar con esta película sobre las amenazas que se ciernen sobre el futuro de la humanidad.
"Creo que la política y las ideologías no aportan soluciones para la situación actual. Pero confío en la evolución espiritual del ser humano. Por eso esta cinta trata también de la esperanza."
Cuarón, el único cineasta latinoamericano que compite por el León de Oro, se basó en una novela del británico P.D. James para viajar a Londres, en el año 2027, a un mundo contaminado y en conflicto, presa de ataques terroristas, en el que los inmigrantes ilegales son enviados a campos de refugiados y las mujeres se volvieron infértiles.
La nula perspectiva de futuro lleva a que una gran mayoría de la población viva en una depresión constante, y las tasas de suicidios se disparen, situación que empeora cuando la persona más joven del mundo es asesinada en Argentina.
Clive Owen protagoniza la cinta en la piel de Theo, quien a través de su ex mujer, Julian (Julianne Moore), líder de un grupo de activistas que lucha por los derechos de los inmigrantes, se ve súbitamente obligado a ocuparse de la supervivencia de Kee, la primera mujer embarazada en el mundo en 18 años.
Kee (Clare-Hope Ashitey) es una inmigrante ilegal africana.
"Fue una decisión muy consciente que la única mujer con la capacidad de tener un bebé sea alguien marginado en la sociedad actual", explicó Cuarón.
La película, que había generado enorme expectativa en Venecia, con una campaña de carteles en los que se leía: "El último en morir, que apague la luz" o "El futuro es cosa del pasado", y que fue recibida con una ovación, retrata el futuro en un tono realista, muy cercano a imágenes que transmite a diario la televisión en la actualidad.
"Hubo quien se decepcionó cuando traje fotos de Bosnia y los territorios palestinos para ilustrar cómo quería presentar el futuro. No es una película convencional de ciencia ficción. Es una visión realista del futuro", explicó.
"Nunca quisimos hacer ciencia ficción ni futurismo. Elegimos el futuro como convención, pero queremos hacer sentir que es el presente", añadió.
Cuarón y el coguionista Timothy J. Sexton se basaron en los problemas que afectan al mundo actual, para imaginar el 2027.
"Nosotros tenemos una vida muy confortable, pero hay muchísima gente que vive casi como se ve en la película".
Owen, quien aseguró que Cuarón estaba en lo más alto de la lista de directores con los que quería trabajar, explicó que Theo es un protagonista poco convencional.
"Se trata de alguien que perdió la esperanza, nada comprometido. Un personaje básicamente pasivo."
También participa Michael Caine, como un veterano ex activista que ahora vive aislado en el bosque con su mujer, recordando tiempos mejores.
La dirección de fotografía está a cargo del mexicano Emmanuel Lubezki, nominado al Oscar este año por The New World.
Cuarón, director de películas tan diferentes como Y tu mamá también y Harry Potter y el prisionero de Azkaban, no quiso revelar cuánto costó Children of men, rodada en Gran Bretaña, y se limitó a señalar que "fue muy, muy cara, porque rodar imágenes que parezcan documentales para transmitir mayor realismo es muy complicado".
El mexicano quiere hacer reflexionar con esta película sobre las amenazas que se ciernen sobre el futuro de la humanidad.
"Creo que la política y las ideologías no aportan soluciones para la situación actual. Pero confío en la evolución espiritual del ser humano. Por eso esta cinta trata también de la esperanza."
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